Prosa aprisa.
Arturo Reyes Isidoro.
En un país tan polarizado, en un estado donde quedó una secuela de descontento por el
resultado de la elección del pasado 2 de junio (poco más de un millón de veracruzanos
votaron en su contra), se escuchó alentador el repetido mensaje de la Gobernadora
Electa, Rocío Nahle, de que va a gobernar “por todos y para todos”, porque “a nadie
conviene divisiones”.
Se escuchó bien, aunque habrá que ver en los hechos, cuando entre en funciones
legalmente, si deveras esa es su decisión. Mientras tanto habrá que darle el beneficio de
la duda.
Por los pleitos entre políticos, hace décadas que Veracruz no vive en plena unidad y cada
seis años los veracruzanos esperan que por fin llegue quien va a optar por la conciliación,
por la unidad que no la uniformidad, por la convivencia y el entendimiento con el otro
aunque piense diferente, y ahora, por su condición de mujer, la primera que llega a la
gubernatura, está ante la gran oportunidad de lograr esa que sería una gran hazaña.
Nahle se pronunció durante sus visitas de agradecimiento, sábado y domingo, a la Sierra
de Zongolica y a las Altas Montañas, insistió en que ya pasó la elección, que va a tener
vinculación con la autoridad municipal, dijo que ya tiene mucho tiempo en la política, como
dando a entender que tiene oficio y experiencia política, y que tiene una responsabilidad
con los más de ocho millones de veracruzanos.
Debiera explotar lo positivo a lo que se le criticó en campaña, que su origen no es
veracruzano, para inaugurar una nueva etapa histórica en el estado desvinculándose de
los pleitos y divisiones entre políticos nativos con los que, por lo mismo, se supone que no
tiene compromisos y no va a tomar partido por alguno, convocando a todos y sentando las
reglas para una convivencia política madura, civilizada, de altas miras, de tolerancia,
diálogo, negociación y acuerdo por el bien de Veracruz.
Es posible lograrlo, como ella misma lo comprobó en su encuentro con el alcalde de
Orizaba, Juan Manuel Diez Francos, priista, y antes con la alcaldesa de Acayucan,
perredista, y con el de Cosoleacaque, también priista, según ella misma dijo en Orizaba.
Hace mucho que en Veracruz nos quedamos con la idea aldeana de que la contienda por
cargos de elección popular debe continuar después de las elecciones, que la competencia
debe pasar a un pleito personal, que debe perdurar la división, el encono al grado de odio,
que se debe apostar a la polarización, sin pensar en que eso no lleva a nada, menos a
resolver los graves problemas del estado. Sé de casos en algunos municipios donde
familias enteras viven divididas de antaño porque por generaciones han ido heredando
sus pleitos que tuvieron su origen en una disputa política.
El domingo en Orizaba tuvimos el mejor ejemplo de que es posible superar el resultado
positivo/negativo de una elección cuando las partes que se enfrentaron saben que hay un
interés superior, en este caso Veracruz, y que en tanto llega la oportunidad de enfrentarse
de nuevo y buscar desquite, en el caso de quien no ganó, hay que trabajar juntos para
avanzar y no estancar el desarrollo de un pueblo. Por eso Rocío Nahle y Juan Manuel
Diez estuvieron a la altura y se comportaron como políticos profesionales.
Ahí, la nueva gobernadora anunció que trabajará con los 212 presidentes municipales, sin
distinción de partido, porque, dijo, para crecer y lograr un verdadero desarrollo se necesita
de ellos.
En su momento, Fidel trabajó con todos los alcaldes, sin distingo alguno
El último gobernador que trabajó con los 212 presidentes municipales sin distinción de su
origen partidista fue Fidel Herrera Beltrán (2004-2010).
Durante su administración estiló reuniones kilométricas por distritos en la Casa Veracruz,
que siempre encabezó y en las que estuvo acompañado por todos los funcionarios de su
gobierno. Lleno de paciencia siempre los escuchó, uno a uno, y sobre la marcha fue
ordenando que se atendieran sus peticiones y se les diera lo que pedían, incluso, un día,
un burro que le solicitó un alcalde de la Sierra de Zongolica.
Con esa atención se los echó a la bolsa, en especial a los de los partidos opositores, y
siempre que los necesitó los tuvo de su lado, no hubo favores o servicios que le negaran y
con ello prácticamente borró a la oposición sin que los alcaldes renunciaran a sus
partidos.
Ahued, el mejor alcalde del estado, dice Diez Francos
Un detalle fue que en una reunión que tuvieron gobernadora y alcalde, Juan Manuel Diez
Francos no escatimó elogios para el futuro secretario de Gobierno, Ricardo Ahued, de
quien dijo que es el mejor presidente municipal del estado.
El presidente orizabeño los sorprendió cuando les informó el presupuesto del municipio
(bajo) y no obstante ha recibido reconocimientos y ha logrado compensar el desempleo
que motivó la modernización de la fábrica de cerveza Moctezuma, que de 6 mil
trabajadores se quedó solo con 740, pero los despedidos viven de la industria turística
que caracteriza al municipio.
Yunes Linares salió en defensa de sus hijos
En forma inesperada, el exgobernador y senador suplente Miguel Ángel Yunes Linares
salió ayer en defensa de sus hijos Miguel Ángel y Fernando, quienes enfrentan denuncias
de la Fiscalía General del Estado, les han dictado órdenes de aprehensión y buscan evitar
que rindan protesta como senador y diputado, respectivamente. Dijo que les pretenden
fincar delitos cuando ya han sido esclarecidos con anterioridad y se ha probado su
inocencia.
Expresó que se trata de una persecución política. “No soy ingenuo, no existe justicia en
Veracruz. Hoy la fiscalía del estado y el Poder Judicial se han dedicado a perseguir
opositores y no a delincuentes… Tenemos valor y carácter para defender la imagen de
nuestra familia, no les tenemos miedo, aquí seguiremos defendiéndonos de esta
persecución”.
Advirtió: “Esto es claramente una agresión personal, no un acto de justicia. Por eso, en su
momento, pasaré las facturas. Lo haré yo, nadie más. Reitero: es una agresión personal,
no es un acto de justicia y así la registro. Nunca me he metido con los hijos de un
adversario. Es una bajeza. Se metieron con los míos. Aunque sea lo último que haga en
la vida, se los cobraré a todas y a todos los agresores. No tengan duda. Nada es para
siempre, tampoco el poder”.
Dijo que el equipo de persecución lo integran el gobernador Cuitláhuac García Jiménez,
un representante de la Gobernadora Electa, Rocío Nahle, la fiscal Verónica Hernández
Giadáns, la titular del Poder Judicial, Aurelia Jiménez, la fiscal de Investigaciones
Ministeriales, Marcela Aguilera Landeta, cinco fiscales, seis jueces, secretarios, actuarios
y 10 elementos de la Policía Ministerial.
Por otra parte, informó que interpuso dos denuncias en contra del gobernador, una por no
cobrar un seguro a la empresa de cámaras de videovigilancia que no cumplió un contrato,
y otra por las agresiones de policías en Totalco que causaron las muertes de dos
hermanos.
En respuesta, el gobernador Cuitláhuac García Jiménez respondió que “es puro show, yo
creo que la gente ya los conoce muy bien, tienen una adicción a la mentira porque ahí
están los hechos”.
