Punto de Vista
Filiberto Vargas Rodríguez
Prefacio.
Apenas en agosto del presente año, el abogado penalista Tomás Mundo Arriasa
advirtió sobre el riesgo de que las cárceles de la entidad fueran insuficientes, por
la gran cantidad de ciudadanos que son remitidos a prisión a pesar de que no
pese sobre ellos una sentencia condenatoria. *** “De acuerdo con sus propias
cifras -explicó en aquella ocasión Tomás Mundo- durante los primeros 10 meses
de la actual titular de la Fiscalía General del Estado se habrían enviado a prisión a
poco más de 3 mil personas, situación que obliga a cuestionar cuántos de esos
casos corresponden realmente a personas responsables de un delito y cuántos
podrían tratarse de personas inocentes sometidas a procesos penales”. *** Este
jueves se dio a conocer el más reciente informa de la Comisión Nacional de los
Derechos Humanos (CNDH) sobre las prisiones del país y al referirse a Veracruz
detalla que encontró vicios añejos, como el autogobierno, las extorsiones y
actividades ilícitas dentro de los penales. *** El informe señala que 14 de los 18
centros penitenciarios evaluados reprobaron por deficiencias en seguridad, fallas
en la atención médica y por las condiciones de internamiento. *** El Diagnóstico
Nacional de Supervisión Penitenciaria (DNSP) 2025 le da al gobierno de Veracruz
una calificación promedio de 5.38 sobre 10. Destacan entre los penales
reprobados el de Pacho Viejo, con 5.10 de calificación y severos problemas de
sobrepoblación, falta de custodios, deficiencias médicas y presencia de
actividades ilícitas. *** En la actualidad las cárceles de Veracruz alojan a cerca de
9 mil personas privadas de la libertad, aunque apenas cuenta con espacio para
menos de 8 mil. Once de las 18 prisiones operan con sobrecupo. *** La cárcel de
Tuxpan (donde se suscitó un motín en agosto del 2025, con un saldo de 7
fallecidos y 11 heridos) aparece como el peor evaluado, con una calificación de
3.89 puntos; le siguen Chicontepec, con 4.30, y Poza Rica, con 4.37. *** Lo grave
de esto es que las observaciones de la CNDH no tienen ningún efecto en las
condiciones de los centros penitenciarios. Año con año se señalan los mismos
vicios y las autoridades voltean para otro lado. Lo que a ellos les importa es
presentar reportes con numerosos detenidos… ya después verán si eran, o no,
culpables.
La trampa fue tan burda, que de inmediato fue detectada por familiares de los
pacientes, médicos y personal de los hospitales públicos.
La gobernadora Rocío Nahle, con esa pose autocrática que le caracteriza (yo
directamente hablé con el director del IMSS Bienestar; yo entro a las farmacias de
cada clínica y entro al programa para saber cuál es su nivel de abastecimiento, yo
le estoy ayudando a la presidenta a cumplir con el compromiso de la universalidad
de la salud; yo… yo… yo…) anunció que visitaría los 61 hospitales públicos con
los que cuenta Veracruz (y que fueron trasladados a la responsabilidad del IMSS
Bienestar) para verificar que tuvieran los medicamentos e insumos necesarios
para brindar la atención que demandan los veracruzanos.
El truco estaba en que se avisaba con anticipación a los directores de dichos
nosocomios y se enviaban, además, “camionetitas” con cajas y cajas que
supuestamente contenían medicamentos e insumos médicos.
Lo cierto es que la gobernadora ya recorrió la mitad de los hospitales y “presume”
que el abastecimiento de medicinas anda, en promedio, en cerca del 70 por
ciento. Incapaz de reconocer el esfuerzo del equipo que la acompaña, Rocío
Nahle es capaz de “dar cátedra” sobre farmacología:
“Me llamó la atención de que hay un medicamento para la presión que se llama
Losartán que todo mundo lo usa; bueno, Losartán ya no se está surtiendo, porque
hay otro de nueva generación que se llama Telmisartán y ese sí hay. Entonces, ‘a
ver médico, ¿por qué si llega a la ventanilla no tengo ese nuevo de última
generación?’. Todo eso lo he visto en territorio, ahí están los medicamentos, ahí
está el material de curación”.
Médicos, especialistas en la materia, que pasaron más de 10 años en escuelas y
centros de salud adquiriendo conocimientos y experiencia, le pidieron a la
gobernadora que “evitara” hacer comentarios sobre temas que no domina.
Le aclararon que el Losartán y el Telmisartán pertenecen a la misma familia de
antihipertensivos (antagonistas de los receptores de angiotensina II), pero
explicaron que “no son lo mismo”. Tampoco es cierto que el Telmisartán sea un
fármaco de “nueva generación”, pues lleva décadas en el mercado.
Y, lo más importante: le advirtieron que sustituir un tratamiento requiere valoración
individualizada, control de la presión arterial y criterio médico, que “es una decisión
que no puede tomarse en la ventanilla de una farmacia, ni por decreto
administrativo”.
El desplante de “sabelotodo” de la gobernadora remite, de forma obligada, a
aquella escena en la que Fidel Herrera Beltrán, cuando era gobernador, concedió
una entrevista a una televisora de cobertura nacional, para explicar los detalles de
la epidemia de influenza A(H1N1) y su posible origen en una comunidad del
municipio de Perote.
Por ser una entrevista pactada con anticipación, Fidel Herrera se hizo acompañar
por quien en ese entonces fungía como secretario de Salud en el estado, el doctor
Manuel Lila de Arce y fue precisamente al médico al que cuestionaron sobre las
características de la enfermedad. Cuando el secretario de Salud trataba de hacer
una exposición accesible para el auditorio, Fidel Herrera le arrebató la palabra y le
ordenó: “a ver, deja que yo se los explique”.
Toda proporción guardada, así se comporta Rocío Nahle. Asume que Veracruz es
suyo y que domina todos los temas. Aquel que se atreva a contradecirla conocerá
su verdadero rostro, el de la mujer iracunda, intolerante y capaz de las peores
represalias.
Como reza el clásico… “disfruten lo votado”.
Epílogo.
Y a propósito del juego infantil al que se conocía como “lo que hace la mano, hace
la tras”, en el sector agropecuario iniciaron su propio periplo. *** El secretario de
Desarrollo Agropecuario y Pesquero, Rodrigo Calderón Salas, inició un recorrido
por los Puntos de Verificación e Inspección zoosanitaria (PIV), sí, esos mismos
que han sido señalados como los principales focos de corrupción y por los que
pasan, sin detenerse, jaulas repletas de ganado que no es revisado para saber si
porta alguna enfermedad, o si su procedencia es legal. *** El mismo funcionario
subió a sus redes sociales su primera visita, al PIV de Nuevo Morelos, en el
municipio de Jesús Carranza. Al personal de la Secretaría se le “pidió” que
replicaran la publicación del “jefe”, en la que se resalta que “la indicación” de la
gobernadora Rocío Nahle es “trabajar en territorio”, con el gobierno federal y con
productores, para prevenir y contener plagas o enfermedades como el gusano
barrenador, la tuberculosis bovina y la brucelosis. *** En la víspera de la visita del
secretario (como sucede con los recorridos de la gobernadora a los hospitales),
los inspectores fueron dotados de chamarras, varias tallas más grandes.
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