DE PRIMERA MANO
*El éxito no se perdona II
Por Omar Zúñiga
La semana pasada estuvieron circulando en redes sociales videos y fotografías
(que posteriormente convirtieron en videos) de una boda en el marco de la
celebración de la feria de Sevilla 2026.
Resultó que las fotos resultaron ser de la sobrina de Bertha Rosalía Ahued
Malpica la Gorda Ahued, cuya familia es propietaria (heredera, claro que sí)
de el periódico El Dictamen de Veracruz.
El Dictamen es nada más el decano de la prensa nacional: no hay periódico
más viejo que este en todo el país, no El Universal o Excélsior.
La familia Malpica es heredera de una tradición periodística, pero también de
recursos, vulgo, siempre han tenido dinero.
No se trata de defender lo indefendible, sin embargo, la boda fue de su sobrina,
hija de su hermana Karime. La joven tiene padre también, por si ocupan…
Alguien empezó a hacer cuentas de lo gastado en la mentada boda, que si le
preguntan al novio, no fue gasto, fue inversión, al final se casa porque quiere.
Investigando por aquí y por allá, no fueron los 335 mil euros los invertidos en
aquella boda seguro fueron más, sin embargo lo realmente importante es la
importancia de la familia, para tener el grado de incidir en un festejo del calibre
de la Feria de Sevilla.
Y sí, lo que se invirtió en esa boda, fue por parte de la familia del novio y
aunque si hubiera sido de la novia, pues merecido también y si tiene los
recursos para hacerlo, felicidades. Las hijas merecen eso y más y eso lo
entenderá un padre con hijas.
Lo realmente importante resulta la polarización de la sociedad, originada en el
sexenio pasado, por Andrés Manuel López Obrador, quien empezó a acuñar
términos como fifís, neoliberales, conservadores y también es el Nerón de
Macuspana el que acuñó frases tan miserables como: “el pueblo no debe ser
aspiracionista y vivir con lo que tiene”.
Y frases de este tipo para justificar el terrible trabajo realizado con
prácticamente cero crecimiento del PIB durante todo su sexenio.
Ese es el legado que dejó el Nerón de Macuspana, hoy descansando
tranquilamente viviendo del erario, viendo arder al país desde La Chingada,
recibiendo lo que le dan sus hijos, buenos para nada, que lo único que hicieron
fue servirse del país y convertirse en los nuevos millonarios.
Hoy esa herencia de polarización es la que ataca a quien no piensa como ellos,
que incluso no vive igual que ellos, a pesar de la herencia recibida y de una
vida que es pública hace generaciones.
No son nuevos ricos, como Changoleón Noroña (Lili Téllez dixit), que se dice
de izquierda y cobra con la derecha y cuya riqueza le ha sido imposible
justificar.
Y basta con echar una ojeada al origen de los infundios, para saber que todo
esto viene de Boca del Río.
Lo dicho, el éxito no se perdona.
¡Qué barbaridad!
deprimera.mano2020@gmail.com
