Prosa aprisa
Arturo Reyes Isidoro
La gobernadora Rocío Nahle lo dijo muy claro: no tiene asesores políticos. Luego
entonces, se entiende que por su cuenta y riesgo decidió iniciar ya la guerra sucesoria de
2030 abriendo fuego contra el senador Manuel Huerta para que no llegue, echándole al
Tribunal Electoral de Veracruz (TEV) encima, sin tomar en cuenta que necesariamente va
a contaminar las elecciones intermedias de 2027 provocando una división en las filas
morenistas, zafarrancho en el que la única que tiene algo que perder es ella.
En forma sorpresiva, el martes, el TEV, cuyo presidente es el magistrado Gilberto
Constituyente Salazar Ceballos, revocó la determinación que había tomado la Comisión
Nacional de Honestidad y Justicia (CNHJ) de Morena el 2 de julio pasado, desechando
una queja contra el senador Manuel Huerta, a quien el 23 de octubre de 2025 la militante
Linnet Antonia Alba Hernández acusó de haber violado los principios y los estatutos de
ese partido por haber hecho proselitismo a favor de una candidata del PT a la alcaldía de
Acajete.
La CNHJ argumentó que las pruebas resultaban insuficientes para comprobar la
responsabilidad directa del senador. La comisión es un órgano de decisión colegiada,
independiente, imparcial y objetivo, encargado de vigilar el cumplimiento de los principios
éticos y estatutarios de Morena, por tanto, se entiende, la máxima autoridad interpartidista
para resolver la queja y decir la última palabra en un diferendo entre militantes. Pero por
el curso que han tomado las cosas, sin duda ha intervenido un interés político para revivir
el caso con la intención, se supone, de echar a Huerta de su partido o, en último caso, de
tratar de inhabilitarlo y complicarle su futuro político.
TEV se presta para intentar echar a Manuel Huerta de Morena
Según el TEV, la CNHJ actuó con omisión y pasividad, pues valoró el material de la
denunciante sin desplegar sus facultades de investigación para recabar elementos
adicionales que permitieran esclarecer la verdad de los hechos, se entendería que para
hallar culpable a Manuel, a fuerza, necesariamente. Llama la atención tanto celo del
tribunal por revivir un caso que el propio partido interesado ya había cerrado.
Manuel reaccionó este jueves. Descalificó al tribunal estatal, dijo lo que parece obvio, que
la Sala Superior del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación resolverá a
favor de la comisión de su partido y descartó la posibilidad de que busquen cerrarle el
paso en Morena, “porque sería muy estúpido que (alguien) lo intentara, porque yo estoy
del lado del pueblo. A lo mejor los intereses que hay por ahí son los que le tienen mucho
temor al pueblo, que las cosas cambien realmente”.
En Veracruz la única autoridad que está por encima del TEV y de su presidente es la
gobernadora Rocío Nahle, y, que se sepa, cuando se va a resolver un caso como el que
se comenta, se le consulta a ella en qué sentido quiere que se determine.
Nahle se abría alineado contra Harfuch y Manuel
Por el tema, me parece oportuno publicar ahora que me hizo ruido, por la jiribilla que le
metió, el comentario de mi compañero columnista Filiberto Fili Vargas Rodríguez el 15 de
octubre pasado, quien interpretó (¿o se lo tradujo así alguna fuente del Palacio Nacional o
de la Secretaría de Gobernación?) la asistencia de la gobernadora Rocío Nahle al
segundo informe de la Jefa de Gobierno de la Ciudad de México, Clara Brugada, como
una toma de posición al lado de los obradoristas, en rechazo al destape que hizo el
senador del PVEM, Manuel Velasco, del secretario de Seguridad y Protección Ciudadana,
Omar García Harfuch, como futuro candidato presidencial en 2030.
Fili recordó que Brugada le arrebató a Harfuch en 2024 la candidatura a la jefatura de
Gobierno de la CDMX, apoyada por Andrés Manuel López Obrador, quien no quiere y
rechaza al jefe policíaco, aunque es apoyado por Claudia Sheinbaum. Para el periodista,
Nahle se sumó al nado sincronizado del obradorato contra Harfuch: no está con él, no se
la jugará con él. Preguntó entonces: ¿quién definirá para Morena la sucesión en
Veracruz?, recordando que Sheinbaum ha llevado mano decidiendo las candidaturas en
los estados donde habrá relevo de gobernadores el próximo año, y que lo natural será
entonces que ella decida quién para Veracruz en 2030.
“Ese no es un escenario que le agrade a Rocío Nahle. Ella aún no decide a quién
impulsar, pero sí sabe a quién no quiere. Está empujando fuerte en Palenque para que, si
no le dan la opción de ser ella quien elija a su sucesor, que al menos le permitan vetar a
los que no quiere que la sucedan, que sería el caso de Manuel Huerta, del debilitado
Sergio Gutiérrez o incluso –¡Dios no lo quiera!– Miguel Ángel Yunes Márquez.
Apenas es el segundo año, es cierto. Esto solo es una fotografía instantánea. Muchas
cosas van a cambiar después de las elecciones del 2027”.
Amiguis de Clara Brugada
Un día antes, el martes 14, al comentar en las redes su asistencia al informe, Rocío, al
felicitar a Brugada lo hizo en forma personal y no institucional: “¡Felicidades, amiga!”. Pero
luego, enseguida, con esa total falta de congruencia que la caracteriza, cambió y le dio
trato de usted, aunque usando y abusando del término pueblo: “El pueblo de Veracruz
(¿el pueblo de Veracruz, kimosabi?) le reconoce y agradece la fraternidad” (?).
Por lo que se advierte, la señora está muy confiada que va a ganar las elecciones de junio
próximo, piensa y cree que López Obrador es eterno y que, por tanto, su suerte personal
y política la tiene asegurada. Asistió al informe de Brugada pero no al de Manuel Huerta
días antes, a quien, a mi juicio, necesita para ganar en 2027 y lo va a necesitar para lo
mismo en 2030.
La tienen complicada para 2027 por la división que traen
Ayer comenté que muy, pero muy en corto, el hombre con acceso al primer círculo del
poder comentó que tienen complicada la situación para las elecciones de 2027 y –soltó–
“si hoy fueran las elecciones, perderíamos por lo menos cinco distritos, pero podrían ser
hasta siete”. Dijo que se basaba en las encuestas internas que tienen.
Por lo que vamos viendo, la tienen complicada también por la división que ya se da y que
todo parece indicar que la propician desde el palacio de gobierno. Creo que nadie cree en
serio que a Manuel Huerta lo van a expulsar de Morena, que si lo hicieran y se afiliara al
PT, el ala morenista liderada por Rocío Nahle se vendría abajo. Por como están las cosas,
la batalla en 2027 y la guerra de aquí al 2030 están garantizadas.
Ahora abre frente contra la CNHJ, o sea, el CEN de Morena
Con algo más: cuando le ordenan al TEV reabrirle la acusación al senador y cuestionar la
determinación de la CNHJ, están abriendo también un frente con la dirigencia nacional,
jugando un pulso a ver quién tiene más fuerza, a ver quién puede más. Lo más grave,
desconociendo la autoridad de la presidenta, la verdadera lideresa natural de Morena.
¿Acaso combaten desde ya a Manuel Huerta porque supieron acá que en el Altiplano le
indicaron que se empiece a movilizar de cara a 2030? ¿Están enterados ya que grupos
morenistas empiezan a cerrar filas con el senador? ¿Supieron en palacio que incluso
militantes con cargos en el gobierno, bajita la mano, en privado, celebran ya conciliábulos
para sumarse y sumar adhesiones a favor del legislador?
Nahle recae en encuesta; cae 11 lugares
Para cerrar semana, creo que otro dato que confirma que Morena sí la tiene complicada
en el estado de cara a 2027 es el resultado de la encuesta que publicó el miércoles
MÉXICO elije, que registró a la gobernadora Rocío Nahle en el sitio 21 de 32
gobernadoras-gobernadores, con una aprobación de 42.6%, nada mal porque no está en
último, ni en penúltimo ni en antepenúltimo lugar, pero sí preocupante para su causa
porque de golpe y porrazo cayó 11 lugares, ya que un mes antes había escalado hasta la
posición número 10 con una aprobación de 50.4%, y ahora está en la 21, una caída de –
7.8%, lo que indica el rechazo de los veracruzanos por su descalificación a los
trabajadores del sector salud y la agresión de su guarura a una madre con un hijo con
cáncer, entre otros motivos.
La ASF y Aureliano van por un exalcalde veracruzano pillo
Omitió decir el nombre, pero este miércoles el Auditor Superior de la Federación,
Aureliano Hernández Palacios Cardel, en un acto público reveló de pronto que el auditor
especializado en municipios, Roberto Castillo, se encontraba en el estado de Veracruz
para atestiguar con elementos de la Fiscalía General de la República que no existe una
obra por la que se pagó. Comentó que por eso estaban presentando una denuncia penal
contra quien resulte responsable. El sucedido hace pensar que a partir de ahora todo
aquel que como alcalde incurrió en actos de corrupción ya no dormirá tranquilo. Imposible
creer que por eso no lo quieren en palacio de gobierno cuando lo que busca, se entiende,
es proteger el patrimonio de los mexicanos: sus recursos.
