LA LLAVE SE LLAMA SEGURIDAD

Ene 26, 2026 | Columnas

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Desde el Café

Bernardo Gutiérrez Parra
Fue en febrero del 2019 cuando la entonces secretaria de turismo de
la entidad, Xóchitl Arbesú, anunció que para el siguiente año
llegarían cruceros a Veracruz, con lo que “contaremos con una
mayor movilidad turística y económica”.
Recién llegada de España a donde asistió a la Feria Internacional de
Turismo (FITUR), Xóchitl presumió delante del gobernador
Cuitláhuac García: “Lo primero es que vienen cruceros a Veracruz,
SECTUR inicio acuerdos con la empresa Pulman Tour Cruises,
grupo turístico español con una trayectoria de más de 40 años y filial
de Royal Caribean, para lograr que Veracruz vuelva a ser un puerto
anfitrión para cruceros de hasta dos mil pasajeros para iniciar”.
¿Y?
Lo que llegó en 2020 fue la pandemia del Covid que nos encerró a
todos. Pero se fue la pandemia y es la hora en que ningún crucero ha
asomado la proa por nuestras costas. El último fue el Zuiderdam de
la naviera Holland America Line, que el 25 de abril del 2011 atracó
en el puerto jarocho con tres mil pasajeros, en su mayoría
procedentes de Estados Unidos y Canadá.
Tan fregados estamos en lo que a visitas de cruceros se refiere, que
la llegada del Zuiderdam provocó una algarabía bárbara en el primer
círculo del poder estatal, al grado que Javier Duarte lo presentó
como un logro de su gobierno y lo mencionó en su primer Informe
de labores. Pero de eso han pasado casi 15 años.
Este año México fue el país invitado a la FITUR y la presidenta
Claudia Sheinbaum aprovechó la coyuntura para enviar
representaciones de las 32 entidades federativas. Veracruz fue uno

de los estados que más se promocionó, incluso en autobuses urbanos
de Madrid donde se leía la leyenda: “Veracruz está de moda”.
¿Y cómo nos fue?
Uta, de maravilla, de ma-ra-vi-lla.
Desde Madrid, el secretario de Turismo, Igor Rojí dijo a una
estación de radio: “En el primer día de la feria tuvimos 21 citas de
negocios con grupos de agencias de viajes, líneas aéreas, hoteleros,
navieras”.
¿Y cuántos de esos negocios se cerraron?
Este… de eso no habló el señor secretario.
Por su parte, la presidenta de la Comisión de Turismo del Congreso
local, Nallely Camarillo indicó: “Tuvimos varias reuniones, entre
ellas con empresarios que reconocen que hay un área de oportunidad
muy importante en nuestro país y en especial en Veracruz… vamos a
ver resultados a la larga, pero ya sembramos la semilla”.
¿Qué tan a la larga se verán los resultados?
No, para eso tampoco hubo respuesta.
En su entrevista por radio Igor presumió: “Somos un multidestino y
tenemos de todo: turismo cultural, de aventura y naturaleza, de sol y
playa, turismo religioso y de negocios. Veracruz es un destino muy
completo porque además tenemos ocho pueblos mágicos”.
El funcionario dijo una gran verdad, pero eso de qué nos sirve.
Mientras continúen la inseguridad y la violencia haciendo estragos
en la entidad difícilmente vendrá el turismo a gran escala.
No lo dijo Igor, pero apuesto doble contra sencillo a que todos los
empresarios le preguntaron por la seguridad en Veracruz y si les
mostró las estadísticas que dio a conocer el viernes anterior el

Secretario de Seguridad Omar García Harfuch, de seguro levantaron
las cejas.
En lo personal le creo a Omar cuando asegura que los homicidios
dolosos han disminuido un 28 por ciento en Veracruz, pero el dato
debió ser magro para los empresarios de otras tierras que quieren
invertir en la entidad.
Casi a finales de su sexenio Enrique Peña Nieto inauguró en
Coatzacoalcos la ZEE (Zona Económica Especial). Un polígono de
8 mil Hectáreas donde las grandes empresas del mundo contarían
con incentivos fiscales, aduaneros y facilidades para el comercio
exterior. El proyecto era formidable, las ganancias multimillonarias
y habría trabajo para cientos de miles de mexicanos. ¿Y qué pasó?
En 2019 todo se vino abajo principalmente por la inseguridad y la
violencia.
Podemos tener un estado maravilloso, que lo tenemos, pero mientras
sea inseguro, violento y con pésimas vías de comunicación, el
turismo internacional no vendrá, los cruceros tampoco y los
empresarios deseosos de invertir, menos.
En síntesis, la llave para abrir las puertas de Veracruz al verdadero
progreso se llama seguridad, seguridad, SE-GU-RI-DAD.
Todo lo demás, es lo de menos.
bernagup28@gmail.com