AL PIE DE LA LETRA
Raymundo Jiménez
El operativo militar que el domingo antepasado culminó con la muerte de Nemesio
Oseguera, (a) El Mencho, líder fundador del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), fue
una muestra más de que ningún grupo criminal, por mucho poderío económico, control
político y base social que presuma tener, puede estar por encima del Estado mexicano,
aunque a veces así se aparente.
En su edición de ayer, el diario La Jornada publicó que desde octubre de 2024 el gobierno
federal, por medio de las secretarías de la Defensa Nacional (Defensa) y de la Marina-
Armada de México (Semar), puso en marcha operaciones contra el cártel jalisciense y se
obtuvo información que dio como resultado la captura de importantes operadores
financieros y logísticos de esta organización criminal, así como datos que las áreas de
inteligencia materializaron en el operativo del 22 de febrero pasado en el que se logró la
captura de Oseguera Cervantes, quien falleció debido a las lesiones que le generó
enfrentarse a los militares como recurso para tratar de huir. Según el acta de defunción
expedido anteayer en la Ciudad de México y consultado en el Sistema de Verificación de
Actos Registrales por el diario Reforma, El Mencho murió por causa de heridas perforantes
en el tórax, abdomen y piernas.
Con base en informes del gabinete de seguridad, La Jornada reseña que la puesta en marcha
de acciones como la Operación Sable en la región del Istmo de Tehuantepec –donde la
Marina Armada de México detuvo en noviembre del año pasado a 53 integrantes de Los
Cromo, grupo vinculado al CJNG dedicado al tráfico de drogas, armas y personas, así como
al robo de hidrocarburos, el cual pretendía controlar el Corredor Interoceánico, debilitando
su presencia en Oaxaca y Veracruz–, y la estrategia Pez Vela en Nayarit, el incremento de
intercambio de información con autoridades de Estados Unidos y el trabajo conjunto con la
Unidad de Inteligencia Financiera (UIF) lograron afectar la estructura operativa y arrojó
información que llevó al aseguramiento de cargamentos de droga en altamar y datos que
consolidaron el operativo del pasado 22 de febrero en el municipio de Tapalpa, Jalisco, en
contra de El Mencho.
Fuentes del gabinete indicaron al diario capitalino que de manera “abierta”, las fuerzas
armadas actuaron en tres niveles. El primero de ellos, con cateos y detenciones de células y
mandos; el segundo, con operaciones terrestres y aéreas (sobrevuelo de drones con cámaras
y geolocalizadores) para interceptar cargamentos de droga y armas por tierra, aire y mar; y
el tercero, con ataque a infraestructuras, laboratorios, plantíos y nodos logísticos-
financieros.
En tanto, el área de inteligencia central de la Defensa y mandos seleccionados de la Fuerza
Aérea y de Fuerzas Especiales, estos últimos conocidos como “Murciélagos”, fueron
trazando el plan para la captura de El Mencho, con base en los datos que únicamente se
proporcionaron al grupo de élite.
Al mismo tiempo se reforzó la capacitación del personal que estaría en la operación, de la
cual no se les dio a conocer detalle del objetivo hasta horas antes de ser “plantados” en el
territorio del Country Club Tapalpa.
Previamente, el 13 de febrero, en el municipio de Tabasco, Zacatecas, efectivos del Ejército
Mexicano y policías locales llevaron a cabo la captura de Flavio Alberto Bracamontes, (a)
El Braca, lo que generó la desarticulación de la célula del CJNG que controlaba las
operaciones de la región sur zacatecana y parte del estado de Jalisco.
Asimismo, personal de la Semar puso en marcha operativos para inhabilitar los puntos de
reclutamiento en los estados de Nayarit y Colima, con acciones en contra de sitios en los
que operaban máquinas tragamonedas, y en agosto de 2025 se realizaron operativos en tres
entidades federativas, en uno de los cuales fue aprehendido Héctor Agustín “N”, (a) El
Cachorro, identificado como líder de una red de tráfico de armas que abastecía al CJNG.
Por supuesto que las acciones policiacas y militares del gobierno de México se
fortalecieron con la cooperación de agencias estadunidenses, particularmente con el
Departamento del Tesoro, para identificar y desarticular redes ligadas al CJNG que se
encargaban de delitos como el robo de combustible a ductos de Pemex, fraudes con tiempos
compartidos en regiones como Puerto Vallarta, Jalisco; Mazatlán, Sinaloa; Tepic, Nayarit;
y Manzanillo, Colima. Además, se impulsó la aplicación de sanciones financieras por parte
de las autoridades estadunidenses mediante la Oficina de Control de Bienes Extranjeros, en
combinación con la UIF.
Entre los operadores detenidos en 2024 y 2025 se encuentran los casos de César Guadalupe
Melgarejo, (a) El Gordo; Reyna Magaña, Elías Torres y Jorge Armando “N” (a) El Toto,
quienes operaban en el sureste.
Asimismo, en noviembre del año pasado, fueron aseguradas 2.5 toneladas de cocaína en
costas de Michoacán, con un valor estimado en 980 millones de pesos, y con el intercambio
de información entre autoridades mexicanas y estadunidenses se realizó la incautación de
un semisumergible con cuatro toneladas de cocaína, a más de 250 millas náuticas de
Manzanillo, Colima.
¿Cuándo harán una “limpia” profunda en Veracruz?
¿EX DIRECTOR DE LA POLICÍA
MINISTERIAL HUYÓ DEL PAÍS?
Por cierto, informantes vinculados con funcionarios de la Fiscalía General del Estado y del
Poder Judicial de Veracruz nos comentan que no parece haber sido casual que el ex director
de la Policía Ministerial, Samuel López Lesa, haya renunciado casualmente a ese
importante cargo el mismo día que fue detenido Nemesio Oseguera Cervantes, (a) El
Mencho.
Nos piden que investiguemos porque, entre sus ex subordinados, corre la versión de que
López Lesa –un regiomontano que llegó el sexenio anterior al gobierno de Veracruz por su
parentesco político con Hugo Gutiérrez Maldonado, otro oriundo de Nuevo León que
ocupó la Secretaría de Seguridad Pública de diciembre de 2018 hasta octubre de 2022–
habría huido del país.
¿A poco deveras tenía tratos con el CJNG? Bueno, nos dicen que al menos existe un video
en el que sicarios de un grupo criminal que se autodenomina las Cuatro Letras y que opera
para el cártel jalisciense en la Cuenca del Papaloapan, reconocen públicamente que su
cuñado Gutiérrez Maldonado actuaba de manera “imparcial”.
Y es que al ex secretario de Seguridad Pública se le imputaba haberle abierto las puertas de
Veracruz al Cártel del Noreste, un grupo criminal formado por antiguos Zetas y con fuerte
presencia en los estados de Tamaulipas y… Nuevo León.
