LAS MENTIRAS DE GOEBBELS

Sep 24, 2026 | Columnas

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Sin tacto

Por Sergio González Levet

Es un lugar común que de tanto ser consumido se ha tornado en una cantaleta
repetida hasta la saciedad por los jilgueros, los fanáticos y los funcionarios de la
Cuarta Transformación.
“Una mentira repetida mil veces se convierte en verdad para las masas”.
Proviene, sí, de Joseph Goebbels, el genial aunque malvado propagandista de
Adolf Hitler. Y tiene una gran porción de realidad. Resultó una herramienta
formidable dentro del discurso nazi para convencer al pueblo alemán de que eran
una nación destinada a enseñorearse sobre el mundo, a crear un Tercer Reich
(tercer imperio, copiado también a la calca por los lopezobradoristas con su Cuarta
Transformación) que duraría mil años.
[El Primer Reich vivió un milenio y seis años (800–1806), y de ahí la duración
prometida por Hitler de su legado: Fue el Sacro Imperio Romano Germánico,
fundado por Carlomagno y extinguido tras las Guerras Napoleónicas.
[El Segundo Reich duró de 1871 a 1918, solamente 47 años, un suspiro para las
altas aspiraciones de Adolfito. Se trató del Imperio Alemán unificado por Otto von
Bismarck bajo la dinastía prusiana Hohenzollern, que terminó tras la derrota en la
Primera Guerra Mundial y la abdicación del Káiser Guillermo II”].
Pero Goebbels tenía un pensamiento sumamente complejo y por ello esa idea
de la repetición de una falsedad tenía implicaciones muy profundas. Se sustentaba
en una sociología de masas y en una sicología magistral basada en los
descubrimientos del austriaco casi alemán Sigmund Freud.
Una característica en la que se detenía a conciencia Goebbels era la calidad
que debía tener cada invención que sería machacada en los medios alemanes,
que ya en ese momento estaban controlados totalmente por los nazis.

Don Joseph ponía mucho cuidado en la pertinencia, en la cercanía con la
realidad y en la dificultad de ser descubierta como farsa que debían tener los fake
news que iban a ser lanzados a conquistar las mentes y las simpatías de los
ciudadanos teutones.
Veamos, una mentira como la de que la raza aria era superior a todas las
demás tenía un sustento que estaba peligrosamente cercano a la realidad en el
hecho de que Alemania se mantenía en aquel momento como el país más
poderoso del planeta. Otra de las mentiras mayores, la de que los judíos debían
ser exterminados encontraba acomodo en la opulencia que éstos mostraban
porque tenían controlada una buena parte de la riqueza alemana a través de sus
empresas, sus bancos y sus comercios.
Sin embargo, mentir acá en la cuarta región que tenemos un sistema de salud
mejor que el de Dinamarca no es más que una burla que avergüenza a la
inteligencia mexicana. E igual sucede con eso de que la inseguridad está cada día
más contenida, mientras varias regiones están en situación de guerra (Sinaloa,
Guanajuato y Chiapas) y los crímenes no cesan en ningún lado.
No se trata de repetir una ocurrencia mil veces, decía Goebbels, sino de montar
un discurso que sea creíble para la mayoría.
Pero para hacer eso se necesita tener inteligencia, y eso es algo que escasea
en el morenismo, aunque lo nieguen mil veces.

sglevet@gmail.com