LO QUE JAMÁS VERÁ JUAN JAVIER

Feb 26, 2026 | Columnas

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Desde el Café

Bernardo Gutiérrez Parra
Si algo tiene el senador Manuel Huerta es que siempre da la nota. El
martes anterior dijo que haría un llamado “respetuoso pero firme” a
la dirigencia nacional de Morena, para abrir el debate y fijar una
postura clara sobre la reelección consecutiva y el nepotismo dentro
del movimiento.
“No se trata de brincar de diputado federal a local o viceversa para
mantenerse en el poder. La transformación no puede ser la misma
gata, nada más que revolcada. La democracia debe abrir espacio a
nuevas voces y a ciudadanos que no han tenido oportunidad de
representar al pueblo”, indicó.
Tras subrayar que la reelección debe ser la excepción y no la regla,
agregó que el nepotismo no tiene cabida en un movimiento que
nació para erradicar los privilegios y las herencias políticas.
“Morena surgió para cambiar la vida pública, no para repetir las
prácticas que tanto criticamos”.
¿Para quién fue la pedrada? Lo ignoro, pero el delegado de la
Sedesol, Juan Javier Gómez Cazarín, se sintió aludido y ayer
contestó: “Yo tengo el mayor respeto al senador, respeto a los
compañeros y todos tienen derecho a decidir lo que crean
conveniente. Él también ha sido diputado, ha sido senador, ha sido
delegado”. Y es verdad, la diferencia es que ninguno de los
familiares de Manuel ha ostentado cargos públicos aprovechándose
de su influencia política.
Gracias a Juan Javier, su papá Juan Gómez Martínez fue alcalde de
Hueyapan de Ocampo. Y de no haber sido por Manuel Huerta que
en conferencia de prensa dijo: “Yo creo que Juan Javier no va a

permitir que su hermano se postule como candidato a la alcaldía”,
Luis Alberto Gómez Cazarín hubiera sucedido en el cargo a su papá.
Esto es algo que el americanista no le ha perdonado al senador y
sigue con la espina clavada.
Antes de que Rocío Nahle resultara candidata a la gubernatura, se
escuchaba mucho el nombre de Juan Javier para suceder a
Cuitláhuac García en el cargo. Cuando le pregunté sobre el tema, me
dijo que su candidata era Rocío y su proyecto político era para más
adelante. ¿Para el 2030?, le pregunté y como respuesta simplemente
sonrió. ¿Esa sonrisa en un sí?, volví a preguntar y soltó la carcajada.
Por lo que no me quedó duda que buscaría la gubernatura en 2030.
Cuando arrancó la campaña, Juan Javier aparecía un día sí y otro
también a lado de la candidata y nadie dudaba que sería el próximo
secretario de Gobierno. Pero algo pasó en el camino que dejó de
estar en el templete y casi desapareció.
Por esos días trascendió que una traición de él para la candidata lo
habría marginado del gabinete.
Sin posibilidades de estar en el círculo cercano a Rocío y
defenestrado casi de la noche a la mañana, su amigo Cuitláhuac
García llegó en su rescate y le pidió a Claudia Sheinbaum que lo
ayudara con algo, con lo que fuera su voluntad. Y la presidenta lo
nombró delegado de la Sedesol.
Por ese entonces un periodista a su servicio escribió que desde ese
puesto, Juan Javier sería “un enlace de lujo” entre la presidenta y la
gobernadora. Nada más falso pues ambas señoras se comunican de
manera directa y sin necesidad de intermediarios.
Sin el poder que tuvo por su cercanía con Cuitláhuac y como
presidente de la Jucopo en el Congreso local, el nativo de Hueyapan
vegeta en la Sedesol pero dijo a los periodistas: “voy a seguir

caminando”. ¿Hacia dónde? Todo indica que hacia una diputación
federal.
Y hará bien. Porque aparecer en las boletas por la gubernatura en
2030, eso jamás lo verá Juan Javier.
El mejor perfil para la ASF
Hace unas semanas, un grupo de periodistas y este tu servidor lector
que fue de colado, tuvimos oportunidad de platicar con Delia
González Cobos, la auditora general del Órgano de Fiscalización
Superior de Veracruz (Orfis), y lo primero que llamó mi atención
fue encontrarme con una mujer abierta al diálogo, receptiva, que
contestó todo lo que se le preguntó y no dejó nada en el tintero.
Si en esa ocasión ya llevaba en mente la idea de suceder en la
Auditoría Superior de la Federación a David Colmenares Páramo, no
mostró su juego. Pero este miércoles formalizó su registro como
aspirante a la titularidad de esa dependencia, dentro del proceso que
desarrolla la Cámara de Diputados para el periodo 2026–2034.
Elegida como Auditora del ORFIS y por unanimidad del Congreso
local el 26 de septiembre del 2019, a la maestra Delia le tocó lidiar
con el gobierno de Cuitláhuac García. Fue el ORFIS de la maestra
Delia quien señaló presuntas irregularidades durante la
administración de Cuitláhuac, como un desvío de recursos superior a
los 1,600 millones de pesos que originalmente estaban destinados al
sector Salud.
También tuvo que vérselas con alcaldes de toda laya, principalmente
corruptos, que llegaron con la idea de saquear el erario en
detrimento de sus gobernados. A todos sin excepción los señaló el
ORFIS de la maestra Delia que llevó esos señalamientos al
Congreso local. Pero si en el edificio de la calle Encanto esos
señalamientos se empolvan sin remedio, eso ya no es culpa de ella.

El próximo mes de septiembre llega a su fin el periodo de siete años
para el que fue electa y cuando se vaya, Veracruz extrañará a una
excelente auditora que ha impulsado la modernización institucional
y ha priorizado auditorías con enfoque preventivo.
Pero si es nombrada titular de la Auditoría Superior de la
Federación, México habrá ganado a una funcionaria de excepción
que pugnará porque la ASF sea un instrumento de fiscalización
federal con un fuerte sustento técnico, que ejerza con firmeza su
autonomía y se coordine con los organismos fiscalizadores de cada
entidad, para fortalecer un sistema nacional de fiscalización
mediante el intercambio de información, la homologación de
criterios y el trabajo conjunto en la revisión del gasto federalizado.
Además, la maestra plantea incorporar de manera transversal la
perspectiva de género en la fiscalización, evaluando el impacto del
gasto público en mujeres y hombres, impulsando la rendición de
cuentas en programas con enfoque de igualdad y fortaleciendo la
transparencia en políticas públicas orientadas a cerrar brechas
sociales.
Como se puede apreciar, su programa para hacer más eficiente a la
ASF es de primera y no podía ser de otra manera tratándose de una
auditora de primera.
Reitero lector, si la maestra Delia González Cobos llega a la
titularidad de la ASF ganará Veracruz, ganará México y ganaremos
todos.
Que así sea.
bernagup28@gmail.com