LOS ULÚA: UN MAL NEGOCIO

Feb 22, 2026 | Columnas

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Punto de Vista
Filiberto Vargas Rodríguez
Prefacio.
Las fuerzas federales se anotaron este domingo el logro más importante en lo que
va del actual gobierno: la muerte, durante un enfrentamiento, de Nemesio
Oseguera Cervantes, alias “El Mencho”, fundador y líder del Cártel Jalisco Nueva
Generación (CJNG). *** Se sabe que Nemesio Oseguera murió tras ser capturado
en un operativo del Ejército en Tapalpa, Jalisco. Había resultado herido de
gravedad y falleció durante su traslado vía aérea a la Ciudad de México. *** Una
vez que se supo de su captura y muerte, se registraron bloqueos carreteros en
Jalisco, Michoacán, Tamaulipas, Colima, Guanajuato, Aguascalientes, Veracruz y
Guerrero. *** En el mismo operativo, además de “El Mencho” murieron otros seis
integrantes del CJNG y se logró la detención de dos miembros del cártel. En estas
acciones fue asegurado armamento sofisticado, como lanzacohetes capaces de
derribar aeronaves y destruir vehículos blindados. *** Nemesio Oseguera nació el
17 de julio de 1966 en la comunidad de Naranjo de Chila, municipio de Aguililla,
Michoacán. Muy joven se mudó a Estados Unidos y a su regreso trabajó muy
cerca del capo Ignacio Coronel Villarreal. *** Tras la muerte de Nacho Coronel,
Nemesio Oseguera y Erik Valencia Salazar, alias “El 85”, fundaron el Cártel Jalisco
Nueva Generación. “​El Mencho” se convirtió en el capo más poderoso del país,
luego de la captura de Joaquín “El Chapo” Guzmán. *** El Departamento de
Estado de Estados Unidos solicitó a sus ciudadanos que se encuentren en México
“resguardarse” debido a la tensión que se vive en varias zonas del país. Lo mismo
hizo el gobierno de Canadá. *** Al menos tres eventos deportivos que se
realizarían este domingo fueron cancelados para resguardar la integridad de los
aficionados: el juego de Liga de Expansión entre Tapatío y Tlaxcala, programado a
las 16:00 horas en el Tepa Gómez de Tepatitlán; el juego entre Chivas y América,
de la Liga Femenil de Futbol, a disputarse a las 17:00 horas en el Estadio Akron, y
la Liga Mexicana de Softbol canceló el segundo juego de la serie entre Charros y
El Águila de Veracruz, que se jugaría a las 17:00 horas en el Estadio
Panamericano de Zapopan. *** En el estado de Veracruz se reportaron actos de
violencia (secuestro y quema de vehículos, así como bloqueos carreteros) en la
zona norte (Álamo, Poza Rica y Tuxpan), y en el centro (Fortín de las Flores,
Orizaba, Córdoba y Ciudad Mendoza).


Era octubre del 2024, Rocío Nahle se ostentaba como “gobernadora electa” de
Veracruz y ya avanzaba en la materialización de proyectos que había anunciado
durante su campaña.
Uno de ellos, al que le puso especial interés, fue el de “modernización del
transporte público”, que no era otra cosa que conseguir que los concesionarios

actualizaran sus autobuses adquiriendo nuevas unidades con un proveedor chino
que, por supuesto les recomendaba la futura gobernadora.
Su objetivo prioritario fue la zona conurbada Veracruz-Boca del Río y para ello se
reunió con empresarios y concesionarios del transporte público de aquella zona,
convocados por el empresario materialista y exdiputado local Enrique Santos.
En el encuentro estuvieron presentes representantes de la empresa china Yutong,
a quienes la gobernadora presentó como “líderes a nivel mundial en la fabricación
de autobuses y vehículos convencionales, híbridos y eléctricos”.
Los empresarios entendieron de inmediato de lo que se trataba: una extorsión
disfrazada de “plan de modernización”. O se sumaban a la adquisición de los
camiones chinos, o sus actuales autobuses (todos bastante deteriorados) serían
retirados de las calles “por la seguridad de los usuarios”.
No eran momentos para pelearse con la próxima gobernadora y se sumaron a la
propuesta.
No había pasado un mes de que tomó posesión, el 28 de diciembre del 2024 (por
coincidencia “el día de los inocentes”) cuando Rocío Nahe sostuvo un nuevo
encuentro con los empresarios chinos, en el que estuvieron presentes, además,
los alcaldes de Veracruz y Boca del Río, Paty Lobeira y Juan Manuel de Unanue,
además de los concesionarios del transporte público en esa zona.
Ahí fue presentado el prototipo del autobús que fue bautizado como “Ulúa” y se
anunció la apertura, en una primera etapa, de dos rutas que comunicarían a esos
dos municipios.
“Para ello -se anunció- la administración estatal brindará todas las facilidades
necesarias para que los veracruzanos puedan viajar en unidades públicas
modernas, eficientes y de calidad”.
Con fondeo de la banca de desarrollo (1,250 millones de pesos escondidos en un
oscuro fideicomiso que opera de manera personal el secretario de Finanzas,
Miguel Santiago Reyes Hernández), finalmente se adquirieron los autobuses y
están operando en Veracruz y en Coatzacoalcos (intentaron meterlos a Xalapa,
pero son tan grandes que resultaba imposible operarlos en el centro de la ciudad).
De pronto se vino el desencuentro entre concesionarios y el gobierno estatal.
Cuando la gobernadora anunció que había autorizado un aumento al costo del
pasaje en Xalapa, los transportistas del resto de la entidad asumieron que -como
siempre había sucedido- el aumento era para todos y sin más preámbulos
ajustaron sus tarifas.
El gobierno salió a aclararles que a ellos no les correspondía ese incremento y los
conminó a que regresaran a sus tarifas originales. ¿La consecuencia? Los
transportistas de Veracruz y Boca del Río les regresaron sus autobuses Ulúa. El
gobierno es el que ahora “administra” los camiones chinos y absorbe la deuda por
su compra.
El problema es que al gobierno se le hizo que era “cosa de niños” administrar una
línea de autobuses y resulta que su principal asesor, Enrique Santos si a algo le
sabe un poco es al transporte de materiales, no de personas.
Para operar estas líneas de transporte, la administración estatal tuvo que lanzar
una convocatoria para contratar operadores de autobuses (los originales
regresaron a manejar los camiones viejos de sus patrones) y quienes hoy los
manejan carecen de la capacidad y experiencia. El resultado era de esperarse:

entre descomposturas y choques, 40 camiones chinos están fuera de servicio,
pues -además- no hay un respaldo real de la empresa china que garantice el
servicio postventa.
En Veracruz hay 142 autobuses y en Coatzacoalcos hay 60. La mayoría de las
unidades están guardadas y las pocas que sí funcionan, no tienen una regla clara
para su operación. Las rutas se crearon de manera arbitraria e invaden tramos
que por décadas han sido cubiertos por otras líneas de transportistas. El costo del
pasaje es más caro que el de los camiones viejos y aun así no son rentables.
Ya mandaron pedir unidades más compactas para Xalapa, a pesar de que aún no
logran resolver los problemas de Veracruz y Coatzacoalcos.
Alguien está haciendo un jugoso negocio con estos autobuses y lo que menos les
interesa es el beneficio de los usuarios.
El diputado local Fernando Yunes criticó que el gobierno se esté convirtiendo en
un competidor de los empresarios transportistas y la gobernadora Rocío Nahle le
respondió acusándolo de tener “una formación meramente empresarial, comercial,
capitalista” y dijo que el transporte público debe entenderse como un servicio
esencial y no únicamente como una actividad comercial. “El transporte es un
servicio, los concesionarios están muy bien, se les regula, pero vamos a tener la
otra opción, no creo que choque”.
¿Por qué, entonces, no se planteó desde el inicio que fuera el gobierno el que los
operara?
Lo que está claro es que el gobierno estatal tuvo que asumir las consecuencias de
un negocio mal planeado, en el que el sector privado participaba obligado por las
autoridades y que, consecuencia de un berrinche de la gobernadora, ahora carga
con una actividad para la que no estaban preparados.
Al final, una vez más, serán los veracruzanos los que paguen por estos caprichos.


Epílogo.
La gobernadora de Veracruz, Rocío Nahle, y la Fiscalía General del Estado (FGE)
dijeron lo obvio respecto a la riña ocurrida en Boca del Río durante el partido entre
Racing de Veracruz y el Club Celaya, en la Unidad Deportiva Hugo Sánchez, que
dejó como saldo una persona fallecida (Carlos Alberto Ortiz, quien viajó desde
Guanajuato para ver a su equipo) y al menos otras seis heridas de gravedad. ***
Que se inició una carpeta de investigación es algo que se tiene que hacer en
todos los casos en los que se haya infringido la ley. Lo que nadie dice es quiénes
fueron los responsables de estas agresiones y por qué no se dispuso de
suficientes elementos de seguridad para proteger a los asistentes a ese evento
deportivo. *** Después del trágico hecho, la gobernadora informó que instruyó a la
Secretaría de Protección Civil a “que revise las condiciones del inmueble y se
tomen las medidas necesarias para el deslinde de responsabilidades”. Todo eso
se tuvo que hacer antes. *** Si se investiga a fondo, con seguridad encontrarán a
responsables por omisión.
filivargas@gmail.com