Desde el Café
Bernardo Gutiérrez Parra
Este jueves en la madrugada fue asesinado en Poza Rica el reportero
de la sección policiaca Luis Ángel López. El ataque ocurrió sobre la
avenida 20 de noviembre una de las principales arterias de esa
ciudad petrolera. Luis Ángel contaba con medidas de protección
vigentes por parte de la Comisión Estatal para la Atención y
Protección de los Periodistas (CEAPP), pero aun así sus agresores lo
ultimaron a balazos.
Si la entidad veracruzana es considerada una de las más peligrosas
para ejercer el periodismo, Poza Rica es uno de los municipios
donde la violencia criminal contra la gente común, pero en especial
contra los periodistas, forma parte de lo cotidiano.
El pasado 8 de enero fue asesinado también a balazos y también en
esa misma avenida, el reportero de nota roja y director del medio
Código Norte Veracruz, Carlos Castro, que se encontraba en el
interior de un negocio familiar y hasta ahí fueron los sicarios a
quitarle la vida.
En aquella ocasión, las autoridades casi le echaron la culpa a Carlos
de su asesinato al manifestar que contaba con un esquema de
protección desde abril del 2024, “pero como salió de la ciudad
temporalmente y cuando regresó ya no renovó su solicitud de apoyo,
pues…”.
Lo cierto es que con protección o sin ella los reporteros siguen
cayendo ante el pasmo de las autoridades. Y son agredidos de
manera letal lo mismo en la zona norte, en la zona centro y en la
zona sur porque hay que reiterarlo, Veracruz es uno de los estados
más peligrosos para ejercer el oficio periodístico.
De la reportera Roxana Berenice Guzmán Ramírez, secuestrada
frente a su familia el pasado 2 de junio, lo único cierto es que sigue
sin aparecer. Las autoridades detuvieron a seis presuntos implicados
entre ellos a dos trabajadores petroleros, un abogado y un empleado
del Cobaev de Ixhuatlán del Sureste, pero ya soltaron a cuatro por
falta de pruebas.
Y puedes apostar lector, a que los dos restantes no tardan en ser
liberados por el mismo motivo.
El Mundial de Futbol que arrancó ayer, literalmente “sepultó” la
noticia sobre el asesinato de Luis Ángel López ya que ninguna
autoridad estatal comentó sobre el caso.
¿Pero qué pueden decir que no sea el mismo cacareado cliché? “En
nuestra entidad no caben ni los delincuentes ni los asesinos… Este
asesinato no quedará impune… ¡Ni un periodista más muerto en
Veracruz!”.
Aunque también pueden recurrir al sobado argumento: “De seguro
andaba en malos pasos”.
Ayer, después del 2-0 de México a Sudáfrica la gobernadora Rocío
Nahle escribió en sus redes: “Felicidades a nuestra Selección por
este triunfo histórico en el Estadio Azteca. Desde Veracruz
celebramos este resultado, reflejo del talento, la disciplina y el
trabajo en equipo de nuestras y nuestros jugadores”. (Aunque ayer
no participaron “nuestras” jugadoras, sino los chicos de la Selección
Nacional que son puros hombres).
¿Y qué sobre el asesinato de Luis Ángel López?
Ni media palabra, pero se entiende.
A todos los trae locos la fiesta del Mundial y el triunfo del Tri.
bernagup28@gmail.com
