Prosa aprisa
Arturo Reyes Isidoro
A inicios de Semana Santa viajé a Jáltipan para participar en la presentación del libro Tragedia y
renacimiento de Jáltipan, del profesor Lucio Martínez Salas (ahí anunció el alcalde Gildardo
Maldonado Guzmán que le impondrá su nombre a una calle). Viajé en el democrático ADO de ida y
vuelta. De regreso por la noche, a la media noche, no pude conciliar el sueño. Así que vi, y me
sorprendió, un intenso tráfico nocturno en la carretera Cosoleacaque-Acayucan-La Tinaja, lo
mismo de autobuses de pasajeros que de tráileres, cuando yo tenía idea de que por la inseguridad
casi nadie viaja de noche. Que se supiera, durante toda la semana no hubo reporte de asalto en la
autopista mencionada.
Me pregunté: ¿Es que hay mucha seguridad en nuestras carreteras que muchos se animan a
transitarlas por las noches? ¿O es que la necesidad obliga a arriesgarse? ¿O es porque necesitaba
transportar mercancía antes del Jueves Santo porque iban a parar y descansar? Sí advertí que el
conductor paró varias veces frente a una cadena de restaurantes y OXXOs donde también había
otros autobuses en marcha y con los cuartos encendidos, y me volví a preguntar si era por
seguridad, para checar que no hubiera reporte de peligro. Pero todo normal. Si fuera un
aplaudidor de Rocío Nahle dijera que la señora ya recuperó el control de la seguridad. Usted qué
cree.
El puerto y Orizaba estuvieron muy concurridos
El Viernes Santos me llamó la atención una fotografía de Blanca Soto que compartió mi
compañero periodista Gilberto Haaz Diez, prácticamente el cronista de Orizaba. La imagen
muestra que estaba atiborrado el café de La Parroquia de Veracruz, la de frente al malecón donde
siempre toca una marimba y se presentan jaraneros y bailadores de son jarocho, la que los nativos
llaman “para turistas”. Había mucha gente esperando para disfrutar de un lechero con la clásica
canilla y de paso unos huevos tirados y algún batido de papaya (clásico), piña, melón o sandía, y
quizá hasta una champola, mínimo.
Prácticamente toda la Semana Santa vi fotos y videos de visitantes, lo mismo del estado (de
Coatzacoalcos, por ejemplo) que de otras latitudes (como de Monterrey), que hicieron cola para
subirse al teleférico de Orizaba o que bien paseaban por los muchos atractivos turísticos que tiene
la, sin duda, ciudad más turística de Veracruz luego de Veracruz-Boca del Rio, eje de la zona
conurbada, tan turística que no tiene (ni necesita) la promoción oficial del Gobierno del Estado ni
estuvo ahí la gobernadora Nahle invitando a ir, en parte, o en mucho, seguramente porque la
ciudad está gobernada, con gran éxito, por un alcalde del PRI (Hugo Chahín Kuri).
Vacaciones pasadas por chapopote dejaron derrama económica
Como veracruzano me dio gusto lo que viví y vi y me dije que ojalá y esa fuera la realidad completa
de nuestro estado. De todos modos, celebro que, aunque bañadas por chapopote en la costa,
muchos hayan decidido venir a pasar sus vacaciones al estado. Me dio gusto por la derrama
económica que dejan y, más que nada, por los beneficios para los hoteleres, restauranteros y
prestadores y trabajadores de servicios turísticos, que, gracias a ello, han podido llevar más que
pan a sus mesas y para sus familias (este domingo estaba pesado el regreso de Veracruz hacia
Xalapa por tanto visitante de CDMX, Estado de México, Puebla, Tlaxcala y otros estados que ya se
iban).
Nahle, por donde quiera
En mi cuenta de Facebook comenté que el lunes hace una semana, en Jáltipan me llevaron a
comer al restaurante La Flor del Istmo (nada que ver con el de Coatzacoalcos, del mismo nombre),
con sazón veracruzano-oaxaqueño. Ubicado a las afueras de la ciudad, viniendo de Acayucan, en
plena degustación me dijeron que cuando anda por aquel rumbo pasa a comer ahí Rocío Nahle.
Luego de unos bocados me presumieron: y también ha venido aquí Claudia Sheinbaum. ¡Chin!, me
dije. Y yo que pensé que por algunos días me iba a evadir de las dos, y hasta en la sopa se me
aparecieron. Fueron dos de mis cruces de Semana Santa.
De vuelta a Xalapa y sus alrededores, cada que me asomé a Facebook, ¡ahí estaba la gobernadora!
Ante la evidencia me rendí. Rocío se dedicó, y tiene que reconocerse, a promover todos los días
los sitios de playa más atractivos del estado o los menos afectados por el derrame de crudo o los
que más limpiaron, como Veracruz, Boca del Río, Chachalacas, Nautla, Tuxpan y Coatzacoalcos, y
de Alvarado presumió las toneladas de jureles que pescaron el Viernes Santo los pescadores de
ese puerto (que Dios les envió, sin duda).
Luego del carnaval, Rosa María pasó su segunda prueba: la Semana Santa
Permaneció más en Veracruz donde, no me cabe la menor duda, se siente mejor y, además, la
alcaldesa Rosa María Hernández Espejo la acuerpa y la apapacha e, institucional, le cede toda la
cancha para que se balconee. Cualquier otro alcalde o alcaldesa debe decir quién fuera Rosa María
para tener a la gobernadora todos los días en la semana más turística con ella y pasearse juntas
para proclamar que solo Veracruz es bello. Por ese lado, aparte su batalla diaria contra sus críticos,
Nahle hizo su trabajo y el puerto y Boca del Río estuvieron a reventar. ¿Suerte te de Dios, que el
saber nada te importe, como dice el famoso refrán? Lo cierto también es que Rosa María pasó su
segunda gran prueba en su primer año de gobierno, primero el carnaval y ahora la Semana Santa.
Y del secretario de Turismo, Rojí, ni sus luces
Pero… ya empiezan los peros. Me llamó la atención que durante sus recorridos en el puerto y en
Boca del Río, para nada se vio a quien tenía la mayor responsabilidad de promover el estado como
destino turístico; sí, el inefable secretario de Turismo, Igor Rojí. Los videos y las fotos que
circularon mostraron, en cambio, al subsecretario del ramo, Jorge Flores Lara, acompañando a la
gobernadora y a Hernández Espejo. El Viernes Santo, en las redes sociales circuló una imagen
donde se ve a Rojí maleta en mano en un aeropuerto. Se dijo que iba a San Francisco, de
vacaciones. ¿Acaso le aplicó Nahle aquello de mucho ayuda el que no estorba? ¿O es que quiso
reparar el empujón que le dio en público su guarura mandándolo de paseo? Lo cierto es que Rojí
no estuvo cuando debía estar, lo que mostró que para Rocío es prescindible, o sea, que le vale.
¿Otro relevo en puerta?
Nahle, como López Portillo: no pago para que me peguen
Por otro lado, la señora gobernadora Nahle me recordó a José López Portillo. Hechos AM, de
Azteca Noticias, comentó el jueves 2 de abril: “Mientras el Golfo enfrenta una emergencia… la
prioridad parece ser otra. La gobernadora Rocío Nahle anunció un concierto gratuito de Martin
Garrix en Veracruz. ¿Y las zonas afectadas por el derrame? El mar y las costas siguen esperando
atención”. La gober no se quedó callada y respondió: “Las zonas afectadas han sido atendidas
desde el primer día y seguimos en ello, instancias estatales, mples y federales correspondientes.
Pese a la crítica de esta televisora que NO TIENE convenio de publicidad con el gobierno de
Veracruz. Todos al concierto de @MartinGarrix”.
Dejó, pues, la idea de que quienes la critican es porque no tienen convenio de publicidad con su
gobierno, es decir, como dijo José López Portillo (JoLoPo) aquel 7 de junio de 1982: “No pago para
que me peguen”. JoLoPo lo dijo en referencia al semanario Proceso, molesto porque criticaba su
gobierno y su comportamiento. A los gobernantes, qué duda cabe, así sean del PRI o de Morena,
se les olvida que se contrata publicidad con recursos públicos, no con el dinero de su bolsillo, y
que dar publicidad oficial a medios, incluyendo a los críticos, no complacientes ni aplaudidores, es
una forma de devolverle al ciudadano, con un servicio informativo que diga la verdad de los
hechos, analice, señale y critique, los impuestos que paga. En Europa, en muchos países, los
gobiernos dan publicidad a medios críticos que no tienen recursos para sostenerse por sí solos ya
que de esa forma se fortalece la democracia.
Pero no todo fue y es felicidad
Pero no todo fue y es felicidad en el resto del estado. Este domingo mi compañera Sayda Chiñas
reportó que bajó la afluencia de turistas en Playa Linda y Jicacal, en Pajapan, que las comunidades
están afectadas por el derrame de hidrocarburo, y que si no hay respuesta en ocho días cerrarán el
agua a las instalaciones de Pemex. Ni modos, no todo es bonito y precioso.
Y ahora trae a Martin Garrix
De vuelta de los días de asueto, tomamos de nuevo la bicicleta y seguimos pedaleando. Hay
mucho material para comentar, por ejemplo, lo de Martin Garrix, de Países Bajos (antes Holanda),
reconocido múltiples veces como el mejor DJ del mundo por la revista DJ Mag. Creo que hay un
motivo político muy especial para su presentación en el puerto. Ya lo comentaré en otra columna.
