MORENA HIZO DEL SECOTR SALUD UN DRAGÓN DE MIL CABEZAS

Sep 25, 2026 | Columnas

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Prosa aprisa

Arturo Reyes Isidoro
Suena cruel decirlo, pero por cómo están las cosas en el Sector Salud en el estado, más
vale tomar las cosas con calma, porque los problemas no tienen visos de solución en
forma inmediata y mediata. Suena cruel, expreso, porque alguien grave o muy delicado de
salud no puede esperar, y él y sus familiares no pueden tener de ninguna manera la
intención de tomar las cosas con calma para ver qué pasa mientras el paciente sufre y su
organismo se deteriora más y más, pero a ese estado de cosas nos han llevado los
gobiernos de Morena, lo mismo federal que estatal.
La semana que termina la gobernadora Rocío Nahle continuó los recorridos de
supervisión por los nosocomios de la entidad, 61 en total, inicialmente para supervisar el
abasto de medicamentos, eso anunció, a lo que ha sumado el estado de los inmuebles,
aunque seguramente de paso también, pero no lo dice, del estado de los equipos, donde
los hay, o de la carencia de estos, pero una cosa son los medicamentos y otra los
insumos, que siguen reclamando residentes y personal médico y de enfermería,
indispensables para poder realizar cirugías, hasta me atrevo a comparar el problema con
un dragón de mil cabezas al que le cortan una pero sigue vivo con las otras.
No dudo que a la gobernadora la anima una buena intención y deveras se preocupa por la
salud de los veracruzanos, que ya de paso si con ello hace campaña velada para sumar
votos para su partido de cara a las elecciones de junio próximo, eso es aparte, pero es tan
compleja la situación que me atrevo a pensar y exponerlo aquí que cuando acabe de
recorrer el hospital 61, o sea el último, ya se habrán agotado los medicamentos del primer
nosocomio que visitó, y así, ad infinitum, a iniciar otro recorrido.
La visita del titular del IMSS-Bienestar era obligada
El problema es tan serio que el miércoles vino, enviado por la presidenta Claudia
Sheinbaum el propio titular del IMSS-Bienestar, Alejandro Svarch, quien con la
gobernadora recorrió los hospitales de Pánuco, Ozuluama y Naranjos, en la Huasteca
veracruzana. ¿Lo envió la presidenta porque no pueden solos en Veracruz? ¿Lo envió
para que viniera a constatar las quejas y denuncias que contradicen los anuncios que va
haciendo Rocío? ¿Lo envió para que escuchara en forma directa y le reporte si son
ciertas las quejas y el repudio contra Roberto Ramos Alor?
Puede que lo haya enviado con todas esas intenciones, pero también porque está
preocupada por lo grande y complejo del estado, y porque al adherirse Veracruz al
sistema federalizado del IMSS-Bienestar, el Gobierno federal es corresponsable ahora del
servicio y no lo será totalmente hasta que el sistema federal no acabe de absorber al
estatal, que había venido funcionado bastante bien con todo y sus asegunes (Veracruz se
adhirió formalmente el 10 de octubre de 2023, siendo gobernador Cuitláhuac García
Jiménez, y solo Aguascalientes, Chihuahua, Coahuila, Durango, Guanajuato, Jalisco,

Querétaro y Nuevo León mantienen la operación y el financiamiento de sus propios
servicios de salud estatales con recursos locales).
Pero es puro cacaraqueo, bla bla, mucho ruido y pocas nueces
Ha sido mucho cacaraqueo, mucho bla bla, mucho ruido y pocas nueces. En noviembre
de 2022, en Coatzacoalcos, el entonces titular del IMSS, Zoe Robledo, ante el ya para
entonces Hospital IMSS-Bienestar Valentín Gómez Farías, y ante el entonces presidente
Andrés Manuel López Obrador, dijo que se había comenzado con un diagnóstico en 901
unidades de salud de Veracruz para ver cuatro temas: infraestructura, equipamiento,
suministro de insumos, particularmente de medicamentos, y el personal, para tener
plantillas completas (desde entonces están supervisando, por lo que lo de Nahle no es
nuevo. Para esa fecha, desde septiembre de 2022 se había firmado ya un acuerdo marco
inicial).
Comentó que se habían hecho recorridos en municipios como Chicontepec, Papantla,
Plan de Arroyos (lo citó así pero no es municipio), Coscomatepec, Zongolica y Jáltipan,
tras los cuales se vio la necesidad de poner manos a la obra, le agradeció a Cuitláhuac
que transfiriera las unidades estatales del sistema de salud, y presumió y se comprometió
a invertir en las unidades que tiene el IMSS-Bienestar, Unidades Médicas Rurales y los
seis hospitales, a través de un plan de 100 días, 100 millones de pesos para su
rehabilitación, que, aseguró entonces, “ya está en marcha”. Resultó puro cuento.
Por eso no se puede tomar en serio el anuncio que hicieron Schvart y Nahle el miércoles
de que el Gobierno del Estado y el IMSS-Bienestar coordinarán un programa de
infraestructura hospitalaria por 3 mil 801.85 millones de pesos para atender cinco
unidades médicas del estado, que contempla la sustitución de los hospitales generales de
Pánuco, Tuxpan y Misantla, del hospital de Tlapacoyan, así como el fortalecimiento del
Hospital de Alta Especialidad de Veracruz.
Trabajadores del sistema estatal se niegan a adherirse
Eso por un lado, pero por el otro, nada dijeron de la incorporación de los 13 mil
trabajadores de los Servicios de Salud de Veracruz (SESVER) al esquema del IMSS-
Bienestar, a lo que se oponen y están preparados para protestar si los obligan al cambio,
sobre todo porque varios de ellos dijeron al columnista que al hacerlo perderían sus
derechos, como, muchos, sus más de 20 años de antigüedad, por lo que prácticamente
están en pie de guerra, que si se desata paralizarán prácticamente todo el servicio del
sistema.
A eso me refiero y por eso digo al inicio que más vale tomar las cosas con calma. Pienso
que, en lo inmediato, en el gobierno deben ser menos pretenciosos y por lo menos
empeñarse en abastecer no solo de suficientes medicamentos para todas las
enfermedades, sino también para dotar de insumos y equipos mínimos indispensables al
personal para que preste servicio, que puestos están para hacerlo, pero no tienen con
qué.

Sobre el impresentable Ramos Alor, insisto en quién sabe qué le sabe a la gobernadora
que no lo cesa pese al clamor general de que lo haga, lo que deniega la cantaleta esa de
la 4T de que el pueblo pone y el pueblo quita, que si bien ella lo impuso, los veracruzanos
le están pidiendo que lo eche por nocivo para el sector y para la población en general.
Seria acusación de Gonzalo Guízar Valladares
Es serio el señalamiento de Gonzalo Guízar Valladares, dirigente en el estado del nuevo
partido político PAZ, contra las autoridades del estado, de que estarían tratando de
criminalizar a quien era el coordinador de ese partido en el sur del estado, Guillermo
Pamucé Yep, asesinado al miércoles en Coatzacoalcos.
El político de esa ciudad pidió que el caso lo atraiga la FGR luego de que se realizó un
cateo en el lugar donde vivía la víctima y habría sido hallado material y objetos que
presuntamente lo involucrarían en actividades de la delincuencia organizada, de acuerdo
a la filtración mediática que se hizo del cateo.
Guízar cuestiona la legalidad de la acción, pregunta qué juez la autorizó, si hubo testigos
incluyendo familiares, y por qué no se dio vista de inmediato a la FGR si se aseguraron
cartuchos de uso exclusivo de las Fuerzas Armadas, como se filtró. Señaló que si la
autoridad tiene algo que investigar, que lo haga “con rigor y ante un juez”, y que
“Guillermo no puede ser convertido en culpable de su propia muerte”.
El caso merece el esclarecimiento total pues se da al inicio del proceso electoral, la
víctima era dirigente de un partido, y sería grave que se quisiera intimidar desde un
principio a esta nueva organización política para que se sume y trabaje para Morena.
Pamucé Yep era sobrino del propio Guízar Valladares, como también de la asesora en
materia de imagen de la gobernadora Rocío Nahle, Mary Vázquez Guízar, y primo del
titular de Comunicación Social del Gobierno del Estado, Rodolfo Bouzas Medina, todos
originarios de Coatzacoalcos.