MUJERES NARANJAS

Oct 19, 2026 | Columnas

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Sin tacto

Por Sergio González Levet

Movimiento Ciudadano tiene otra fortaleza que lo eleva por encima de los otros
partidos: sus mujeres: valientes, capaces, preparadas, honestas y honorables…
pero sus mujeres también organizadas como manda Dios (aunque los de izquierda
insistan en que no existe).
Por ejemplo, en Veracruz:
Hace unos días, el sábado 3 de octubre para mayor precisión, con la anfitrionía
de Bibiana Báez, la diligente y sorpresiva alcaldesa de Puente Nacional, el sector
femenil del partido se reunió en una enseñada de músculo estrogénico, para
mostrar a los propios y a los extraños su fuerza dentro del movimiento y su
capacidad de reunión de personas y de ideas con el fin de sustanciar la presencia
de su género, que es indispensable en cualquier actividad humana, la política
sobre todo.
En el centro de ese día de las mujeres naranjas refulgió Elena Córdova Molina,
la valiente diputada, bujía de la presencia indubitable de los naranjas en la
Legislatura veracruzana (de Adrián -el traidor, el abjurador, el vendido- mejor ni
hablamos) para defender las causas más justas del pueblo jarocho, ése que no le
pertenece a la 4T por más que se lo quieran arrogar, al grado de que la presidenta
Sheinbaum y otros similares lo consideran de su propiedad particular y exclusiva.
La diputada nativa de Alto Lucero funge como la Coordinadora Estatal de
Mujeres en Movimiento, el sector femenil del movimiento naranja (na na na naná).
Pero es asimismo el gozne que congrega la voluntad y el compromiso de las
militantes, que con su presencia y su trabajo le dan forma definitiva al partido y
participan activamente en su crecimiento y su consolidación.

Al histórico Hotel Puente Nacional y a sus jardines genuinos y esplendorosos en
donde se celebró el evento aquel sábado fueron llegando féminas de todos los
rincones de Veracruz: caras bravías del sur profundo, rostros graves y seguros de
las zonas indígenas, semblantes rubicundos de las zonas altas y frías, miradas
cautivadoras de la capital, imágenes altivas cultivadas en las playas frente al mar,
ojos picarescos de las regiones calurosas.
Y ya juntas, vieron que era bueno que ahora estuvieran organizadas las
secretarías del comité estatal, las delegaciones distritales y municipales, y ahí
mismo pensaron que aun era mejor que son el único conglomerado del fortísimo
sexo débil (jajá) que tiene una presencia fuerte y orgánica en un partido político.
Porque en el PRI el sector femenil boquea ahogado en su caída al abismo -por
más respiración de boca a boca que le trata de dar Dalia Pérez-; porque el PAN
nunca pudo remontar sus convicciones antediluvianas sobre el papel que debería
tener la mujer en la historia de la humanidad; porque en Morena las compañeras
son utilizadas como carne de cañón aunque les den cargos de peso que nunca
pueden ejercer plenamente… porque el machismo todavía sienta sus reales en la
política a la vieja usanza, que nomás no termina de desaparecer.
Luis Carbonell muestra una vez más que es el mejor líder en la entidad, y ahora
se ha comido a sus ¿iguales? de los otros partidos al presentar un conglomerado
de mujeres organizado, activo, actuante.
Y otra vez, ante esa carrera ganada, a los otros únicamente les da envidia… y
grima.

sglevet@gmail.com