AL PIE DE LA LETRA
Raymundo Jiménez
La gobernadora Rocío Nahle está rodeada de varios colaboradores ineptos, pero hasta ahora
sorprende que la mandataria veracruzana no se haya desecho de los funcionarios que le han
quedado a deber ante las crisis sorteadas en el primer año de su administración.
Hasta el momento sólo se han dado cambios en las secretarías de Turismo y Salud, pero
porque quienes las encabezaban decidieron renunciar por motivos e intereses personales.
Primero tiró el arpa Dulce María “Nena” de la Reguera y luego el afamado cardiólogo
Valentín Herrera.
Hace un año, Nahle dio a conocer que la madre de la famosa actriz Ana de la Reguera le
había expresado que dimitiría “por motivos personales”, en medio de la polémica por la
propuesta de fusionar Turismo y Cultura, y las críticas al pobre desempeño de la
funcionaria que no duró ni cuatro meses en el cargo.
“A finales de enero, por un tema personal, la ‘Nena’ de la Reguera me había presentado su
renuncia, pero le pedí que me ayudara, que estábamos arrancando. Es un tema familiar,
personal y la semana pasada me presentó su renuncia”, dijo Nahle en rueda de prensa el
lunes 31 de marzo de 2025.
Y, el 12 de enero de este año, la gobernadora confirmó la renuncia del doctor Herrera
Alarcón, la cual –según dijo– se la había planteado desde noviembre de 2025. Nahle
atribuyó la salida del cardiólogo originario de Misantla a que quería reintegrarse a su plaza
laboral en el ISSSTE de la Ciudad de México. Una semana después, le dio posesión como
secretaria de Salud a Mariela Hernández García, ex alcaldesa morenista de Las Choapas
que dirigió el Hospital Dr. Pedro Coronel Pérez y cuya formación académica se reduce a
una Maestría en Administración Hospitalaria por la Universidad ISU y a la Licenciatura
como médico cirujano y homeópata por el Instituto Politécnico Nacional (IPN).
Sin embargo, la carga de trabajo para la nueva titular de Salud será prácticamente
simbólica, pues en la actualidad la dependencia a su cargo sólo mantiene la rectoría de la
política pública en la materia, ya que los recursos federales destinados a los 60 hospitales
públicos y más de 810 centros de salud en la entidad son operados por el IMSS-Bienestar, a
cargo en Veracruz del desacreditado ex secretario cuitlahuista de Salud, Roberto Ramos
Alor, incondicional de Nahle que debió solicitar licencia como diputado federal por
Coatzacoalcos.
A ello se atribuyó la salida del doctor Herrera, al cual le tocó coordinar en 2025 la etapa
clave de reorganización administrativa, particularmente la transferencia de la operación de
hospitales y centros de salud al modelo IMSS-Bienestar, pero sin acceso ni disposición de
los millonarios fondos transferidos por la Federación al sector.
Ahora, luego de la amarga experiencia de las torrenciales lluvias de octubre del año pasado
cuyo impacto no previeron los encargados de la Secretaría de Protección Civil y que
dejaron un saldo de 27 muertos en Poza Rica y 24 mil 525 familias damnificadas en otros
municipios del norte del estado –según el censo levantado por personal de la Secretaría de
Bienestar del gobierno federal–, la administración de Nahle enfrenta otra crisis ambiental
por el derrame de hidrocarburo originado en el mar de Tabasco pero que ya se ha extendido
desde Coatzacoalcos hasta el puerto de Tuxpan, provocando la muerte de algunas especies
marinas.
Y aunque a la gobernadora no se le puede acusar de ser la causante de este desastre, sí se
esperaba una reacción más enérgica de su parte para investigar y proceder legalmente
contra quienes resulten responsables de este ecocidio que ha afectado a miles de familias
veracruzanas asentadas en el litoral del Golfo de México que viven del turismo y de la
pesca. Pero, inexplicablemente, ha minimizado la situación cuando en la Federación, ante la
descarga que afecta las playas de Veracruz y Tabasco y el incendio en las inmediaciones de
la refinería de Dos Bocas, la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales
(Semarnat) acaba de hacer el tercer cambio de titular en la Agencia de Seguridad, Energía y
Ambiente (ASEA).
Hace un par de días, Andrea González Hernández, ex subprocuradora de Verificación y
Defensa de la Confianza en la Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco), sustituyó a
Rebeca Sánchez Sandín, quien estuvo al frente poco más de un mes, pues apenas el 13 de
febrero pasado había reemplazado a Armando Ocampo Zambrano.
¿Hasta cuándo se sacudirá Nahle a esta ineptocracia? Porque seguramente la ex secretaria
de Energía no pretende repetir la triste historia de su antecesor Cuitláhuac García.
LE CRECEN LOS
ENANOS A MORENA
Dicen que las fieras huelen el miedo y atacan en consecuencia. Valga el símil para la
situación política actual en el estado. De una alianza aparentemente indestructible de
Morena-PT-PVEM en 2024, a la postura de un PT respondón y altanero en 2025 que decide
ir solo y que le pega tremendo susto al partido en el poder. Así, en este 2026, los “aliados”
no solo le rechazan, junto con la oposición, la mal llamada “reforma electoral” a la
presidenta Claudia Sheinbaum, sino que deslizan también sus propios aspirantes a las
gubernaturas a renovarse en 2027 y exigen participar en la “encuesta” del partido guinda
para dar “certeza y despejar dudas” de las postulaciones, tal como hizo el Verde Ecologista
en voz del senador chiapaneco Manuel Velasco Coello y de su dirigente en Veracruz, Edgar
Herrera.
Por cierto, Herrera Lendechy sorprendió al respetable el día de ayer al designar como su
delegado en el distrito electoral federal de Cosoleacaque al nativo de San Juan Evangelista,
Miguel Vázquez Bonilla, multiseñalado por varias lindezas y víctima de la persecución del
tristemente célebre ex secretario de Gobierno, Eric Cisneros Burgos, el terrible “Bola 8”.
Sin duda, algo está cocinando el partido del tucán y tal parece que lejos del fogón de
Morena.
MANUEL HUERTA: LOS
GOLPES LO FORTALECEN
Obviamente, en plan de chunga, algunos allegados al senador veracruzano Manuel Huerta
dicen en tono irónico que al ex dirigente estatal de Morena y ex delegado de Bienestar
solamente le falta que le declare la guerra el presidente estadounidense Donald Trump.
Y es que acusan que pocos morenistas pero muy ambiciosos de poder y privilegios, no le
perdonan al aspirante a gobernador de Veracruz su congruencia con los principios del
movimiento fundado por el ex presidente Andrés Manuel López Obrador.
Congruencia que, les recuerdan, lo hizo ganar la elección interna para ser el candidato de
Morena a la gubernatura en 2024 –postulación que le cedió a Rocío Nahle por razón de
género– y que en consecuencia lo convirtió en el veracruzano más votado en la elección
constitucional del año antepasado.
Pero dicen que lo que menos le perdonan es que, gracias a su trabajo como senador y con
resultados para Veracruz, se ha colocado en el primer círculo nacional de las decisiones
legislativas y actualmente es un alfil del equipo de la presidenta Claudia Sheinbaum en el
Senado, por lo que su aceptación sigue creciendo entre la población veracruzana. Resaltan
que, de hecho, al interior de la 4T le reconocen su autocrítica de siempre y, sobre todo, que
mantenga la austeridad, un apreciado valor en la política al que han renunciado los falsos
morenistas.
Todo esto ha enfilado de manera natural a Manuel Huerta hacia el camino de la próxima
sucesión gubernamental, lo que ha desatado la furia convertida en torpeza de quienes,
queriendo quedar bien con la gobernadora, cometen errores tan burdos y absurdos.
Y es que, por ejemplo, apuntan que la inteligencia política de la mandataria veracruzana no
la llevaría a contratar a un abogado ex panista de Coatzacoalcos (la tierra adoptiva de
Nahle) para denunciar sin justificación alguna a Huerta por un caso en el que está implicada
una ex candidata de Morena del municipio de Acajete.
Mucho menos la haría solicitar a un medio de comunicación una falsa filtración, apenas un
día después de que ella saludara al director del medio.
Y menos aún que los tundeteclas “simpatizantes” de doña Rocío, al mismo tiempo y en el
mismo tono, casi con las mismas líneas, escribieran en nado sincronizado ataques contra el
senador.
Mal hacen los estrategas o los queda-bien de la gobernadora actuando por cuenta propia y
exhibiendo a la mandataria, como si ella estuviera más preocupada por Manuel Huerta que
por encarar y resolver los agobiantes problemas que desde el año pasado viene padeciendo
el estado.
Hasta ahora, sus ataques sin fundamento en contra de Huerta, llenos de rabia por una
desmedida ambición, solamente han hecho crecer y fortalecer políticamente al senador
veracruzano que sigue consolidándose como un fuerte aspirante de Morena a suceder a
Nahle en el 2030.
