Punto de Vista
Filiberto Vargas Rodríguez
Prefacio.
No es un tema menor y tiene mucho que ver con el abandono que está sufriendo
el sector salud en el país. *** El informe diario del brote de sarampión en México
—emitido por la Secretaría de Salud— indica que, con corte al 18 de enero, se
han confirmado 7 mil 131 casos en todo el país. De ese total, 4 mil 495 se
localizan en el estado de Chihuahua. *** La Secretaría de Salud reporta 24
defunciones asociadas a este virus en el país. La población infantil -entre seis
meses y nueve años- y adultos hasta 49 años sin esquema completo son los más
vulnerables al brote de sarampión. *** Los estados de Chihuahua (4,495), Jalisco
(1,020), Chiapas (430), Michoacán (261) y Guerero (248), son los que más casos
han registrado. Veracruz y Puebla, con un caso cada uno, son los de menor
incidencia. *** Las autoridades federales insisten en la importancia de ampliar la
vacunación y en que la vacuna triple viral y la doble viral son las principales
estrategias de prevención. Hacen énfasis en la detección oportuna y en mantener
medidas de higiene y aislamiento para evitar brotes en hogares y comunidades.
*** El único caso que se ha detectado en territorio veracruzano tuvo lugar en
Xalapa en la zona conurbada con San Andrés Tlalnehuayocan. *** Es momento de
tomar en serio este problema y atender todas las indicaciones.
Este fin de semana la gobernadora Rocío Nahle mostró una faceta que muy pocos
conocían: cuando se trata de corregir, no le tiembla la mano.
Muchos de los gobernadores de Veracruz padecieron de ese problema, no tenían
el carácter, la firmeza, para remover de su cargo a alguno de sus colaboradores.
Compraban aquella teoría de que exhibir las fallas de su equipo lo mostraba débil.
Basaban su idea en aquel dicho que se convirtió en ley durante el apogeo del
priismo: “en política no se castiga el pecado, sino el escándalo”. Esto es: podías
cometer todas las tropelías que quisieras, siempre y cuando no trascendiera a lo
público y, por lo tanto, no se viera obligado tu jefe (el gobernador) a removerte.
De las experiencias más recientes, era sabido que se podía evadir un despido de
Fidel Herrera, esperando a que “se le bajara el coraje” y acudiendo a él en actitud
sumisa, de arrepentimiento.
En períodos de la 4T, a Cuitláhuac García le costó mucho trabajo retirar del cargo
a su secretario de Gobierno, Éric Cisneros, quien pasó de ser un “enviado de
Rocío Nahle” a convertirse en su principal operador, tanto en temas de política
como de seguridad.
Cuando Éric Cisneros hizo público su interés por competir por la gubernatura,
desde palacio nacional le llegó la instrucción a Cuitláhuac García: “córtale las
alas”, pero López Obrador tuvo que hacer pública su instrucción (durante una
visita a la fortaleza de san Carlos, en Perote), para que finalmente acordara con
Cisneros que dejara el cargo.
En su primer año de ejercicio como gobernadora, Rocío Nahle se enfrentó con
escenarios que no anticipó, a pesar de que tenía un diagnóstico detallado de la
administración estatal.
No es creíble que al momento de decidir que toda la obra pública de su gobierno
se realizara en la SIOP, nadie le advirtiera que la estructura de esa dependencia
no estaba preparada para tal carga de trabajo. ¿Resultado? Retraso de obras y
subejercicio, lo que ha obligado a la mandataria estatal a realizar “ajustes”, pero ya
perdió un año.
La gobernadora sabía de los problemas administrativos que se presentaban en la
Secretaría de Salud; de hecho, llegó a denunciar públicamente (no se han dado
detalles de alguna denuncia penal) a quien fuera director de Administración en esa
Secretaría durante la gestión de Cuitláhuac García, el pozarricense Jorge Eduardo
Sisniega Fernández.
Y a pesar de que la mayoría de los conflictos en Salud tienen que ver con el
ámbito administrativo, decidió deshacerse del secretario, Valentín Herrera y dejar
intacta la estructura encargada de la operación financiera.
Sí, Rocío Nahle es una servidora pública a la que no le tiembla la mano cuando de
tomar decisiones difíciles se trata.
Que sean las acertadas, o no, eso ya es otra historia.
Epílogo.
Este lunes la Fiscalía General de la República (FGR) asestó dos importantes
golpes en territorio veracruzano, lo que deja de manifiesto que la delincuencia
organizada sigue operando en Veracruz, a pesar de los espectaculares anuncios
de “operativos coordinados” con los que pretenden tranquilizar a la sociedad. ***
En dos cateos simultáneos, agentes federales aseguraron más de 50 mil litros de
hidrocarburo y ocho vehículos en inmuebles ubicados en los municipios de Isla y
Pánuco. *** El primer cateo se efectuó en un inmueble localizado en las
inmediaciones de la carretera La Tinaja–Acayucan, a la altura del kilómetro
118+225 en el municipio de Isla. Ahí, las autoridades federales aseguraron 50 mil
litros de hidrocarburo, cuatro semirremolques tipo cisterna de dos ejes traseros, un
semirremolque tipo cisterna de tres ejes traseros, un remolque tipo cisterna y dos
tractocamiones articulados a semirremolques cisterna. *** Mientras tanto, en la
localidad de Nuevo Chicayán, en Pánuco, se aseguraron 90 litros de hidrocarburo
y cinco bidones de plástico utilizados para su almacenamiento. *** El estado de
Veracruz tiene una ubicación estratégica para las bandas que se dedican al robo,
tráfico y venta de combustible ilegal. Estos dos casos son apenas una muestra.
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