Punto de Vista
Filiberto Vargas Rodríguez
Prefacio.
Fiscalizar la correcta aplicación de los recursos públicos no se trata sólo del
conocimiento de la ley, o del dominio de herramientas modernas. Nada de eso
sirve si se carece de principios éticos sólidos. *** Sobre eso versó la intervención
de la maestra Delia González Cobos, actual titular del Órgano de Fiscalización
Superior (Orfis) de Veracruz, durante su entrevista en el proceso de selección para
la Auditoría Superior de la Federación (ASF). *** Las entrevistas fueron realizadas
por la Comisión de Vigilancia de la Cámara de Diputados y en la que a ella le
correspondió presentó su visión y experiencia en materia de fiscalización superior.
*** Con amplio dominio en la materia, la maestra González Cobos ofreció una
exposición clara y sólida sobre los retos que enfrenta la rendición de cuentas en el
país, además de destacar la importancia de fortalecer la coordinación entre los
órganos de fiscalización federal y estatales. *** Con mucha claridad en sus
planteamientos y gracias a la experiencia acumulada en el ámbito de la auditoría
pública -donde ha impulsado modelos innovadores de fiscalización, el uso de
herramientas tecnológicas, así como esquemas de evaluación con perspectiva de
género y combate a la corrupción- la maestra Delia González Cobos enfatizó que
el ejercicio de la fiscalización debe sustentarse en principios éticos sólidos. ***
“Más allá de los procedimientos y de la técnica, la fiscalización debe sostenerse en
valores éticos que garanticen la integridad del servicio público y la confianza de la
sociedad”, afirmo. *** Ya fueron entrevistados todos los aspirantes a la titularidad
de la ASF y la Comisión de Vigilancia, que preside Javier Herrera Borunda, trabaja
en la evaluación de cada caso, para definir la terna final que será sometida a
votación del Pleno. *** La aportación de la maestra Delia González Cobos en este
proceso ha sido muy destacada y queda ahora esperar la definición de los
legisladores.
Rocío Nahle no necesita mandar a hacer encuestas, sondeos de opinión.
Ella sabe muy bien que una buena parte de los veracruzanos no la quieren, que su
carácter usualmente explosivo, no la favorece, que su triunfo en el 2024 fue
conseguido gracias a la “operación” de su jefe y amigo, Andrés Manuel López
Obrador y que, ya sin él en Palacio Nacional, con el desgaste de su imagen tras
casi año y medio de gobierno, no tendría muchas posibilidades de ser ratificada en
el cargo si se somete a la consulta popular por la revocación de mandato.
Este fin de semana el diputado Alejandro Porras Marín, secretario de la Mesa
Directiva en el Congreso confirmó lo que ya se anticipaba: Rocío Nahle no se
someterá al proceso de revocación de mandato, porque en Veracruz no se ha
elaborado -y aprobado- una ley reglamentaria sobre la materia.
En efecto, en diciembre del año pasado la Sala Superior del Tribunal Electoral del
Poder Judicial de la Federación (TEPJF) revocó, por unanimidad de votos, la
sentencia del Tribunal Electoral de Veracruz (TEV) en torno a la omisión legislativa
del Congreso de emitir la ley reglamentaria en materia de revocación de mandato.
Eduardo de la Torre Jaramillo promovió un juicio ante el TEV para reclamar que el
Congreso de Veracruz no había adecuado la legislación local en lo relativo a la
revocación de mandato, como lo dispone la Constitución federal.
El Tribunal Electoral de Veracruz declaró fundada la omisión y notificó al legislativo
local. Luego de casi cinco meses, Eduardo de la Torre reclamó el incumplimiento
de la sentencia, debido a que todavía no se había expedido la ley reglamentaria.
El Congreso argumentó que se había recibió la notificación de la sentencia y
acordó turnar el asunto a la Junta de Coordinación Política para su atención, lo
cual fue considerado por el TEV como el cumplimiento de su sentencia.
La Sala Superior consideró que, al no haberse emitido la ley reglamentaria en
materia de revocación de mandato, como se ordenó en la sentencia principal del
TEV, este debió declarar que la resolución se encuentra en vías de cumplimiento,
ante las acciones realizadas por el Congreso.
En consecuencia, la Sala Superior del TEPJF revocó la resolución incidental
impugnada para que el tribunal local emita otra en la que declarara que la
sentencia se encontraba “en vías de cumplimiento” y que desplegara sus
atribuciones para garantizar que el Congreso local emitiera la ley reglamentaria
dentro de “un plazo razonable”.
Está claro que el Congreso ha sido omiso, pues pretende que -como ya lo
argumenta el diputado Alejandro Porras- “no dé tiempo” para que dicha legislación
se aplique con la actual gobernadora.
Allá por agosto del 2025, como reacción a las fuertes críticas que recibía por su
gestión como gobernadora, Rocío Nahle salió a responder y sentenció: “Es muy
temprano para la temporada de zopilotes. Yo vine a Veracruz por 6 años”.
Las cosas, sin embargo, siguen sin salirle bien.
Este fin de semana el periodista Mario Maldonado publicó un artículo al que tituló:
“Los magnates en Palacio Nacional” y en él hace referencia a la “forma de
trabajar” de la Presidente de México:
“… muy a su estilo de revisar con lupa absolutamente todo lo que considera
relevante para su gobierno —desde la publicidad para cada uno de los medios de
comunicación hasta la redacción de reformas legales y constitucionales, pasando
por el reporte diario de barriles de producción de Pemex o el abasto de
medicamentos— respondió con una frase que impactó a los presentes. ‘No es
necesario’, le dijo a su interlocutora, a quien llamó por su nombre. ‘Yo soy la jefa
del Gabinete y me encargaré personalmente de que todo funcione’, agregó. El
estilo ejecutivo de Claudia Sheinbaum no es nuevo. Ese ritmo trepidante lo utilizó
cuando fue jefa de Gobierno de la Ciudad de México, y desde antes, como
delegada y secretaria de Medio Ambiente. El problema, según algunos de sus
cercanos, es que ese micromanagement —o microgestión—, que es un estilo de
dirección caracterizado por un control excesivo y minucioso de todo, puede
parecer eficiente, pero tratándose de un país puede llegar a ser
contraproducente”.
Algo similar sucede con nuestra gobernadora: ella quiere ver todo, decidir todo y
termina haciéndolo mal.
Epílogo.
Viaja en una camioneta blindada, escoltada por un aparatoso equipo de seguridad
(al menos otras 10 camionetas). Es natural que a la gobernadora Rocío Nahle no
le preocupen las mantas que cuelgan presuntos integrantes del crimen
organizado. *** “Presuntos, eso es, presuntos”, respondió la gobernadora cuando
fue cuestionada sobre eso. Ojalá entienda el significado de esa palabra y actúe en
consecuencia. *** El Congreso Estatal Extraordinario del Partido del Trabajo (PT)
terminó en un zafarrancho y anticipa que los tiempos de dominio pleno de Vicente
Aguilar están por concluir. *** El diputado federal Adrián González Naveda y la
diputada local Elizabeth Morales unieron fuerzas y conformaron una planilla que
superó ampliamente a la que planteaba la reelección de Vicente Aguilar, por lo
que, al grito de “¡Vicente, Vicente!”, decenas de individuos tomaron por asalto el
estrado e impidieron que el evento continuara. *** Ante la amenaza, la asamblea
fue suspendida y se dio por concluida sin acuerdos definitivos. La sucesión de la
dirigencia estatal tendrá que definirse en el Comité Nacional, donde -por cierto- ya
no quieren a Vicente Aguilar. *** El Colegio Internacional de Doctores y
Doctorantes en Derecho, que preside el doctor Ángel Rosas Solano, emitió la
convocatoria para el Concurso Estatal de Ensayo Jurídico Universitario 2026. ***
La convocatoria está dirigida a jóvenes estudiantes de la Licenciatura en Derecho,
inscritos en instituciones de educación superior públicas o privadas del Estado de
Veracruz, cuya edad oscile entre los 18 y los 30 años. El tema del ensayo es
indistinto, a condición de que sea jurídico, inédito, original y en español. *** Los
ensayos deberán ser entregados a más tardar el 15 de mayo de 2026.
