Desde el Café
Bernardo Gutiérrez Parra
Es evidente que el martes anterior la Fiscal estatal Verónica
Hernández Giandás se fue por la libre ¡y de qué manera! Horas
después del asesinato del candidato de Morena a la alcaldía de
Coxquihui, Germán Anuar Valencia Delgado, echó a volar un
comunicado donde denuncia: “La persona identificada con las
iniciales G.A.V.D. presuntamente está vinculada a los homicidios
registrados la semana pasada en los municipios de Coxquihui y
Espinal, en los que fallecieron un hombre y una mujer”.
Suponiendo sin conceder que lo que dice el comunicado sea verdad,
la Fiscal no tenía por qué soltar semejante bomba porque está basada
en una hipótesis, en una presunción (presuntamente está vinculado a
los homicidios…). Y porque está violando la secrecía de la
investigación.
¿Qué le dio por soltar una conjetura de ese tamaño? ¿Qué quiso
hacer o de qué quiso presumir al autorizar la difusión de semejante
sandez?
Solo ella lo sabe.
Esto enojó a la gobernadora Rocío Nahle que descalificó el boletín y
exhibió a Hernández Giadáns como la mentirosa que es. “Pregunté a
la Fiscalía si esta persona (Germán Anuar) había sido citada, si tenía
una denuncia, una orden de aprehensión; no, ni tenía denuncia, ni
orden de aprehensión, ni nada”.
El panfleto de Verónica desmentido por la gobernadora, confundió e
irritó aún más a una sociedad que ha sido testigo por casi seis años
de la arbitraria manera en que la funcionaria ha retorcido la ley. Y
volvió a poner sobre la mesa el tema de su cese o renuncia.
“Es que no se puede ir porque aún no ha cumplido nueve años en el
cargo como lo estipula la ley”. Pero claro que se puede; para la 4T
no hay imposibles, el asunto es cuándo.
Toda proporción guardada, la Fiscal Hernández Giadáns y el ex
director del Instituto Nacional de Migración, Francisco Garduño
tienen sus semejanzas.
El 27 de marzo de 2023, se produjo un incendio en un centro de
detención migratoria en Ciudad Juárez que causó la muerte de 40
personas y dejó gravemente heridas a otras 27.
Esta tragedia sirvió para que México y el mundo se dieran cuenta de
las condiciones en que vivían (y siguen viviendo) quienes atraviesan
el país rumbo a Estados Unidos. Y también de la brutal represión
que ejerció sobre ellos (la más brutal de la historia), el gobierno
humanista de Andrés Manuel López Obrador.
A Francisco Garduño no sólo no lo condenaron como responsable
de esa horrible tragedia, sino que lo aguantaron dos años más como
director del INM hasta este 30 de abril en que al fin se largó. Y se
despidió con un mensaje dirigido a quienes fueron sus subordinados.
“Con el alma llena de orgullo y memorias imborrables… A ustedes,
que integran esta noble institución, les agradezco su entrega,
compromiso y vocación de servicio, que han sido la fuerza de cada
jornada. Cada esfuerzo se traduce en poder decir hoy: misión
cumplida”. Y remató asegurando que su paso por el INM fue parte
de una “transformación histórica”.
¿Y la disculpa pública que exigieron los familiares de las victimas?
Esa disculpa tendrá que esperar (si no es que se fue mucho al
diablo) porque el señor ya se fue “con el alma llena de orgullo”.
Futa…
Verónica Hernández Giadáns, pasará a la historia como la peor
Fiscal de Veracruz. Impuesta por Cuitláhuac García y Eric Cisneros,
se convirtió en una funcionaria servil de ese par de sujetos.
Se olvidó de servir a los veracruzanos para convertirse en
perseguidora y represora de los enemigos del gobernador y del
secretario de Gobierno. Ordenó detenciones arbitrarias, inventó
acusaciones, fabricó culpables y encarceló a inocentes.
Pero hace unas semanas cuando le preguntaron si renunciaría a
contestó: Nosotros seguimos trabajando y dando resultados. Y sí,
resultados como la “investigación” sobre Germán Valencia Delgado.
Al igual que Francisco Garduño, Verónica también tiene sus
muertos, pero los tiene muertos en vida. Se cuentan por decenas los
encerrados injustamente en las cárceles de Veracruz y un ejemplo es
Yuli Raquel, a quien acusó de un asesinato que no cometió y fue
sentenciada a 60 años de prisión.
Al igual que Garduño, a Verónica la han sostenido por mucho
tiempo en la Fiscalía. Pero ahora sí, después de las elecciones (o a
más tardar en julio) al fin se irá.
¿Será que cuando se vaya diga que lo hace con el alma llena de
orgullo por haber cumplido su encomienda?
En una de esas sí lector, porque aunque no es igual a Francisco,
cómo se le parece. Y porque cuando la impunidad y la desvergüenza
sobran, nada como un chascarrillo para hacer menos amarga una
despedida.
Aunque ese chascarrillo no sea otra cosa que una ácida burla.
bernardogup@hotmail.com
