POR FIN, UNA BUENA PARA NAHLE: NO SON MÁS POR SU PLEITO CON LOS VERACRUZANOS

Sep 24, 2025 | Columnas

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Prosa aprisa

Arturo Reyes Isidoro
Celebró la gobernadora Rocío Nahle que la agencia internacional Fitch Ratings elevó la
calificación nacional de la calidad crediticia de largo plazo del estado, que pasó de A-
(mex) a A(mex), con perspectiva estable, reconociendo la solidez financiera y operativa de
Veracruz.
Tiene motivos suficientes para hacerlo, pues antes obtuvo también mejora de las agencias
HR Ratings y Moody’s, que reconocieron la gestión fiscal de su gobierno, lo que consolida
su reputación como referente de disciplina financiera y manejo responsable de los
recursos públicos.
“¡Vamos bien! Administrando con responsabilidad”, publicó en las redes. La calificó como
“Muy buena nota para las finanzas de Veracruz”. Se refería, sin duda, a la información que
publicó el diario El Financiero en su edición del lunes. Normalmente son inserciones
pagadas, lo que no resta mérito al logro.
La mejora en la calificación refleja mejores condiciones para el acceso a nuevos
financiamientos, una mayor confianza de inversionistas y una percepción positiva del
manejo fiscal ante la Federación, dijo el medio especializado en finanzas y economía (esa
percepción la perdió el gobierno de Javier Duarte en su último tramo).
Además, agregó, tiene un efecto favorable en la calificación de la deuda bursátil de los
municipios donde el Estado funge como aval, fortaleciendo la estabilidad financiera de la
región. La nota dice más, pero creo que con eso basta.
Cuando recibió la buena nueva, Rocío tuvo suficientes motivos para sacar de la nevera
una botella de champán (a su altura, porque no creo que tome y celebre con sidra
poblana), descorcharla y celebrar con sus más cercanos, además porque no ve una,
bañado como está en sangre el estado a causa de la violencia que genera la delincuencia
organizada, que prácticamente tiene tomado el territorio estatal.
Le ganan sus impulsos belicosos
No obstante ese hecho, podrían ser más las notas buenas y favorables que recibiera si no
le ganaran sus impulsos de pelear, combatir, perseguir, descalificar, ejercer venganza sin
motivos y enfrentarse con los veracruzanos, de la que es gobernadora, en lugar de buscar
y propiciar la unidad dentro de la diversidad y la pluralidad.
En la campaña fue normal que se le viera como una intrusa por no ser originaria del
estado, además porque la veían como una imposición de Andrés Manuel López Obrador,
lo que fue cierto, pues al no haber crecido y haberse formado políticamente en el estado,

no tenía base popular, incluso desconocía Veracruz, como también se vio en su campaña
cuando cambió nombres de lugares y personajes históricos.
Pero finalmente ganó, haiga sido como haiga sido, llegó al gobierno y al poder, tuvo un
arranque esperanzador y prometedor de que ella y su gobierno serían mejor que el de su
antecesor Cuitláhuac García Jiménez y el de todos sus antecesores, dijo que iba a
gobernar para todos sin distingo y muchas cosas más, pero pronto se vio que no era así.
Deja perder una gran ventaja que tenía o tiene
Tenía una gran ventaja, que era, a la vez, su punto de apoyo para convertirse en una
verdadera y gran lideresa, como hace mucho no la tiene el estado: el hecho de no ser
nativa de Veracruz ni haberse formado aquí y por lo mismo no estar comprometida con los
grupos y corrientes con partido y sin partido que nutren la vida pública y política de esta
gran comunidad que es Veracruz.
El veracruzano, no me cabe la menor duda, es político por nacimiento y su muy rica
historia nos enseña cómo, con todo y sus diferencias, ha sabido superar, unido en la
adversidad (por aquí entró la Conquista, se forjó la Reforma, pasó la Independencia y en
parte tuvo su asiento la Revolución), diversas etapas que forjaron su identidad, como un
pueblo noble y alegre pero que no se deja, como no se dejó cuando los norteamericanos
invadieron el puerto en 1914.
Había, pues, el terreno barbechado y abonado para que una mujer, nativa de otro estado,
con sus buenas acciones, conquistara a este pueblo que recibió a Carlota, lo encabezara
y lo llevara a nuevos derroteros de su historia, pero conforme pasa el tiempo esa
oportunidad la va y está perdiendo y con ello el gran capital político con el que triunfó en
2024.
Hay señales muy claras de ello: la derrota de la mayoría de los municipios, apenas 12
meses después de su gran triunfo, de su partido, ya siendo ella gobernadora y lideresa
(se supone) moral de Morena, y el último lugar que ocupa en las encuestas entre todas
las gobernadoras y todos los gobernadores del país, lo que debiera de preocuparle así
como a sus asesores o consejeros.
No pudo en San Lázaro contra Sergio Gutiérrez
En “Prosa aprisa” del pasado 4 de septiembre (“Nahle, como Yunes Linares, resultó
belicosa y abre frentes cada que puede”), comenté:
“La gobernadora Rocío Nahle no deja de sorprenderme. Parece que cada vez queda más
claro que su especialidad como política y como gobernante es abrir frentes de batalla, lo
que me llevaría a calificarla como una verdadera guerrera. No es un secreto que está
peleada con el líder del Senado, Adán Augusto López, con el senador Miguel Ángel Yunes
Márquez, con el exgobernador y senador suplente Miguel Ángel Yunes Linares, con el
senador Manuel Huerta, con el dirigente nacional de MC Jorge Álvarez Máynez, con el
auditor de la Auditoría Superior de la Federación y senador suplente José Manuel del Río

Virgen, con el excandidato a la gubernatura Pepe Yunes, con figuras políticas de la
oposición, con periodistas, con algunos alcaldes y alcaldesas salientes y entrantes, con…
“Y ahora resulta que también acaba de abrir fuego contra Sergio Gutiérrez Luna, según lo
que reveló ayer El Universal en su columna ‘Bajo Reserva’. Con el subtítulo ‘Se aviva el
fuego ´amigo´ en Morena’, El Gran Diario de México publicó: ‘Nos dicen que quien hizo
berrinche para evitar que Sergio Gutiérrez Luna (Morena) quedara en la vicepresidencia
de la Mesa Directiva, fue nada menos que la gobernadora morenista de Veracruz, Rocío
Nahle, quien dio la instrucción a sus diputados de Morena, PT y PVEM para que votaran
en contra de la integración de la mesa, o en su caso, se ausentaran. Al final, 21 de los 24
diputados veracruzanos de las tres fracciones parlamentarias, hicieron vacío y no
votaron’”.
Una “veracruzana”, pues, contra un veracruzano. En la misma columna dije que el único
delito que había cometido Sergio era haber aspirando también a la gubernatura pero que
nunca se metió con ella, y que cuando tuvo claro que estaba decidida la candidatura de
Rocío se fue de inmediato del estado y no ha vuelto para no interferir en sus actividades.
Ahora, tampoco, contra los Del Río Virgen y Serrano
Ahora, el martes, lo volvió a hacer. Esta vez contra otro veracruzano. Ordenó a los
diputados federales de su partido que votaran en contra de Óscar Daniel del Río Serrano
como nuevo titular del Órgano Interno de Control (OIC) de la Fiscalía General de la
República (FGR). Como en el caso de Sergio Gutiérrez, le pasó encima la maquinaria
morenista de San Lázaro: Del Río obtuvo el cargo con 407 votos a favor contra solo los 14
de Nahle. Sin duda, una segunda fuerte derrota política, que le confirmó que hay fuerzas
políticas más poderosas que la de ella.
Votaron en contra Magaly Armenta, Elizabeth Cervantes, Margarita Corro Mendoza,
Zenyazen Escobar, Ana Mariam Farráez, Eleazar Guerrero, Mónica Herrera
Villavicencio, Jorge Alberto Mier, Jaime Humberto Pérez Bernabe, Paola Tenorio Adame,
Francisco Velázquez, Zoraya Villacis Palacios, Enrique Villegas García y Dulce Villegas
Guarneros, así como la pevemista Denisse Guzmán González.
¿Por qué su rechazo a Del Río Serrano? Por la sencilla razón de que es hijo de José
Manuel del Río Virgen. ¿Qué le hizo Del Río hijo para que le echara su diputación
encima? Que se sepa, nada. El joven se dedica a su trabajo especializado de fiscalizador,
no tiene participación partidista, no viene al estado a causarle problemas ni se sabe que
se los cause en la capital del país. Nunca se ha metido con ella, pues. Del Río padre fue
encarcelado injustamente, por venganza contra Ricardo Monreal, por Cuitláhuac García
Jiménez, que se sepa nunca se ha metido con la gobernadora, a la que quería o ha
querido ayudar como veracruzano, y su único delito es que es militante de Movimiento
Ciudadano y vive en Papantla donde perdió el candidato de Morena en la pasada elección
municipal, aunque con fraude y el contubernio del Tribunal del Estado de Veracruz lo han
hecho ganar.

En “Prosa aprisa” de principios de mes recordé que ante las quejas de que el entonces
secretario general de Gobierno, Miguel Ángel Yunes Linares, se peleaba con todos o los
estaba persiguiendo o reprimiendo, el entonces candidato a la gubernatura, Agustín
Acosta Lagunes, expresó estando en Paso de Ovejas: “¿Yo, pelearme con mis
paisanos?”. Eso es lo que está haciendo ahora la gobernadora y con ello perdiendo la
gran oportunidad de lograr puras notas buenas y positivas para ella, para su gobierno,
para Veracruz y para los veracruzanos.