POZOS, LIGAS CRIMINALES

Feb 26, 2026 | Columnas

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Por Edgar Hernández*

Pozos está en pozo.

A la par de la escalada de violencia y muerte en Tuxpan que le achacan se suman repetidas denuncias por sus ligas con el crimen organizado contra del exalcalde José Manuel Pozos, hoy subsecretario de gobierno de Rocío Nahle.

Convertido en un negocio familiar al servicio del régimen, el norte de Veracruz se convirtió en el escenario favorito de la “Mafia Veracruzana” surgida tras la escisión del Cartel del Golfo.

Hoy día el grupo delincuencial, que ya cubre 52 plazas municipales, tiene como epicentro Tuxpan en donde en el día a día -y también en la noche- se suceden enfrentamientos y tiradero de cadáveres.

La impunidad delincuencial no solo salpica a Pozos, sino a la misma Zona militar 19 y la base de la Armada de México omisas ¿acaso cómplices? ante la ola delincuencial que ya desde la época del atarantado Cuitláhuac García registra esa plaza.

Todo bajo el mando represor del director de la Policía Municipal Raymundo Torres, quien ha sido acusado de tortura y crímenes.

Torres ya fue señalado como el presunto secuestrador de Héctor Manuel Guillén Hernández, desaparecido por negarse a pagar cobro de piso y la ola de violencia desatada desde 2018.

Es el mismo sujeto, perteneciente al grupo criminal “La Barredora”, a quien la delincuencia organizada hoy acusa por sus abusos de poder.

Ayer miércoles aparecieron lonas con mensajes de advertencia dirigidos a autoridades locales, donde se señalan presuntas conductas ilícitas de Torres Cruz y del alcalde Daniel Cortina.

Las mantas, también llamadas narco-mantas, fueron instaladas en puntos visibles de la ciudad: una en el parque central y otra en las inmediaciones de un conocido centro comercial. En los textos se exigía cumplir con “lo acordado” y se acusaba a ambos de haber recibido dinero para operar durante la pasada campaña electoral.

Este incidente se suma a un clima de violencia e inseguridad que ha caracterizado a Tuxpan y el norte de Veracruz desde que José Manuel Pozos llegó a la municipalidad en donde desde entonces se registran apariciones de «narcomantas» con mensajes intimidatorios dirigidos tanto a grupos del crimen organizado como a servidores públicos y otros actores sociales.

Habría que recordar que, desde la aparición de Rocío Nahle en el escenario político veracruzano rumbo a la sucesión gubernamental del 2024, Pozos Castro en su calidad de alcalde puso la plaza a su disposición y con ríos de dinero apoyo su campaña electoral.

El premio sería la Subsecretaria de Gobierno que le pareció chiquita, por ello el golpeteo y diferendos con el titular de esa oficina Ricardo Ahued.

A Pozos le permitieron además una autoliquidación de su plaza de alcalde de 880 mil pesos y sería premiado además con un importante cargo para su hijo José Manuel Pozos Ramírez, quien recibe medio millón de pesos al año del erario municipal.

A su otro hijo, José Manuel Pozos del Ángel, le entregaron al inicio de la administración de Nahle la subsecretaria de Planeación de SEFIPLAN, pero un incidente -intento de violación a una compañera de trabajo- provocó su despido, una caída para arriba ya que ahora está al frente del Instituto Veracruzano de la Vivienda (INVIVIENDA) donde ya apareció la cola de los negocios y moches, ahora en materia de construcción.

Todo a cambio de que el aparentemente silencioso subsecretario mantenga la plaza caliente, con una siembra cotidiana de violencia y muerte, pero con un real “control” de parte de Pozos, cuyo brazo armado pone al servicio de la gobernadora.

Ya mismo se observaba aquel 4 de agosto del año pasado cuando la “Mafia Veracruzana”, nuevamente trasciende en los titulares de la prensa tras el motín en el Centro de Readaptación Social (Cereso) del municipio de Tuxpan, que dejó un saldo de al menos ocho personas muertas.

Todo por ese control, que se extiende tras las rejas al cobro de piso, los secuestros y liquidación de quienes se atreven a oponerse o no pactar como fue el caso de quien fuera director del penal tuxpeño, Antonio Huesca Figueroa, asesinado a balazos en pleno centro de la ciudad.

La víctima había sido amenazada de muerte en marzo del 2025, a través de una lona instalada en el bulevar.

Los actos delictivos y la ola de violencia en Tuxpan no paran.

Reseña el portal “Cloaca Política” que en los pasillos del poder municipal corre un rumor de que los Regidores de ese municipio “callan por temor a ser levantados y que ya recibieron amenazas”

Los pactos criminales -reseña la nota- del “Gangas” Cortina, su director de la policía, Raymundo Torres Cruz, la Síndica «la Chocoya» y el Médico Veterinario Alejandro Alarcón, ya están saliendo a flote en los primeros dos meses de su administración.

Atrás de todo está Pozos.

La ola violenta que padecen los tuxpeños y su región, se intensificó desde hace cinco días cuando elementos de seguridad se enfrentaron a balazos contra un grupo armado y ya mismo elementos de seguridad de los tres niveles de gobierno blindaron Tuxpan tras las narcomantas de ayer.

Mientras Nahle evade. Sostiene que es un tema de la Fiscalía General del Estado…

 Se contradice ya que Pozos es el subsecretario que tiene las manos metidas en la criminalidad.

¡Mañana le seguimos!

Tiempo al tiempo.

*Premio Nacional de Periodismo