Sin tacto.
Por Sergio González Levet.
Ya Pepe Yunes y un nutrido equipo de abogados veracruzanos están preparando
la impugnación para anular las elecciones a Gobernador de Veracruz del pasado
domingo, por sospecha de fraude.
Igualmente tienen muchas dudas los aspirantes al Senado Sara Ladrón de
Guevara y Miguel Ángel Yunes Márquez.
Y también muchos candidatos a diputados locales y federales de la alianza
Fuerza y Corazón por Veracruz están solicitando que se cuenten las actas y las
boletas, y que se recuenten bien, porque los resultados abrumadores en favor de
partido oficial son verdaderamente difíciles de creer.
Pongo dos casos solamente como muestra.
Verónica Pulido Herrera fue una diputada local con una gran presencia en su
distrito, por lo que al buscar la candidatura en el distrito federal correspondiente se
le auguraba un triunfo holgado. Su buena fama y la atención permanente a sus
representados la hicieron un personaje querido y reconocido en toda la zona
metropolitana de Veracruz, Boca del Río, Alvarado y Medellín.
Tenía además a su favor el trabajo de Paty Lobeira como alcaldesa del Puerto,
que ha permanecido pendiente de los problemas y las necesidades de los
jarochos y ha obtenido el reconocimiento como una de las mejores alcaldesas del
país.
Pero resulta que Beatriz Hernández Espejo, abanderada de Morena y aliados,
obtuvo, de acuerdo con el PREP, 93,781 votos y Verónica apenas llegó a 53,278
sufragios, lo que significa una diferencia de 22.5%.
Obvio, el PAN porteño y la alianza han puesto el grito en el cielo porque esos
números no se corresponden con la realidad que se vivió en la campaña, y
esperan el conteo oficial para ver cómo queda, y si persiste la diferencia absurda
procederán a hacer la impugnación necesaria.
El otro caso patético es el de Américo Zúñiga Martínez, quien hizo una
campaña perfecta de 90 días, en la que caminó más de mil kilómetros y saludó de
mano a más de 45 mil ciudadanas y ciudadanos.
A donde iba, Américo era recibido con entusiasmo y la gente escuchaba
atentamente las propuestas que traía para mejorar la ciudad desde su trinchera en
el Congreso de la Unión.
Pero ahora resulta que su oponente del partido oficial, Ana Miriam Ferráez
Centeno, que fue una diputada local ausente de su distrito y que prácticamente no
hizo campaña ni recorrió colonias y calles, tuvo cerca de 600 votos más que
Américo, lo que sorprendió hasta a los mismos militantes de la 4T.
El conteo seguramente le dará la razón al mejor candidato, y así los xalapeños
podrán tener un diputado de verdad y que asista a la Cámara y a su distrito.
No hay que ser…
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