Sin tacto
Por Sergio González Levet
Le pregunto a la inteligencia artificial qué es la Prodecon y por esta vez se le quita
lo mensa que es a veces y me contesta con exactitud:
“La Procuraduría de la Defensa del Contribuyente (Prodecon) es un organismo
público descentralizado en México, especializado en materia tributaria, que ofrece
servicios gratuitos de orientación, asesoría, consulta, representación legal y
defensa a los contribuyentes (personas físicas o morales). Actúa como un
ombudsman fiscal para proteger derechos frente a actos de autoridades fiscales
federales como el SAT, IMSS, INFONAVIT o CONAGUA” (sic por las mayúsculas
incorrectas en los dos acrónimos: Infonavit y Conagua).
La IA me dice también cuándo es necesario acudir a sus servicios:
“Puedes solicitar su apoyo si tienes dudas sobre el cumplimiento de tus
obligaciones, si el SAT te ha notificado un crédito fiscal, si tienes problemas con
devoluciones de saldo a favor, o si consideras que una autoridad fiscal actuó de
manera injusta o ilegal.”
La Prodecon empezó a tomar visos de su existencia a partir de la reforma fiscal
de 2004, pero tardó varios años en nacer, pues fue hasta septiembre de 2006 que
se publicó el decreto y la Ley Orgánica de la nueva dependencia. Sin embargo, la
Procuraduría General de la República presentó una impugnación porque la ley
resultaba anticonstitucional. El conflicto legal se resolvió hasta el 16 de mayo de
2008 y sus reformas definitivas se publicaron en septiembre de 2009. Así, el “28
de abril del (sic) 2011, de una terna propuesta por el titular del Ejecutivo Federal
fue electa por el Senado de la República la licenciada Diana Bernal Ladrón de
Guevara como primer Ombudsperson fiscal en México”, y como se estableció que
contaba con hasta 120 días para instalar la procuraduría, fue finalmente el 1º de
septiembre de 2011 cuando finalmente abrió sus puertas para atender al público.
En Veracruz, la delegación estatal de la Prodecon se estableció en unas
decorosas oficinas situadas en la esquina de la Avenida Independencia, esquina
con la calle Emparan, en el Puerto, desde donde se ofreció una atención
distinguida a todos los solicitantes de sus servicios.
Pero llegó la austeridad de la 4T, y desde las oficinas centrales llegó la orden de
que debían cambiarse a un lugar más modesto, tal vez pensando que los
contribuyentes no se merecen ser atendidos en lugares que tengan algún lujo o
comodidad.
Así, la Prodecon fue situada en un edificio de la Avenida 5 de mayo, en un espacio
que hasta entonces había sido una bodega. Las nuevas instalaciones son
indignantes y vergonzosas, y por lo mismo son molestas e incómodas, tanto para
el personal que labora en ellas como las personas que acuden a solicitar alguna
asesoría.
Otra más del Gobierno austero de la Cuarta Transformación, que en su afán de
reducir gastos de operación termina por hacer la vida imposible a sus trabajadores
y a los ciudadanos en general.
sglevet@gmail.com
