ROSA MARÍA CON LA GENTE

May 25, 2026 | Columnas

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Sin tacto

Por Sergio González Levet

Cuando se ha vivido en la sencillez, cuando se tiene conciencia social, cuando la
comunicación que se entabla con la gente es genuina, todo se facilita en la
comunicación de la autoridad con los ciudadanos.
Rosa María Hernández Espejo conoció de primera mano los asuntos
primordiales de los necesitados cuando ejerció el periodismo con una orientación
hacia las causas populares, cuando se unió de buena fe al movimiento que
encabezaba un líder empecinado que tenía años hablando en los pueblos, en las
colonias marginadas de las ciudades, entre quienes eran víctimas de la injusticia,
de cualquier injusticia… cuando se convirtió en una diputada preocupada por sus
electores.
De ahí la cercanía de la Presidenta Municipal de Veracruz con quienes votaron
en mayoría el año pasado para que el Morena llegara al poder al primer
Ayuntamiento de la América continental.
La maestra Hernández Espejo no necesita que le preparen el terreno o que le
arrimen colonos ni que le inventen porras con entusiasmos artificiales. Ella
solamente acude a las casas, a los vecindarios y se pone a platicar para que le
cuenten sobre los problemas y las necesidades de la calle, de la colonia, del día y
de la noche.
Su llegada significa no una fiesta sino un alivio, el que proporciona una
autoridad que escucha, que propone soluciones, que no miente para quedar bien
por un día, y dice la verdad aunque incomode.
Cuando se puede, se resuelve; cuando no es posible, se buscan alternativas:
cuando es imposible, se reconoce con valentía, lo que es mejor aceptado que las
promesas vanas y los engaños ciertos.

Por eso la alcaldesa jarocha es aceptada por la comunidad que gobierna,
porque llega e inaugura obras de remozamiento; llega y convoca a mejorías
vecinales; va y consigue recursos para las obras que son realmente
indispensables.
En lo inmediato, Rosa María tiene en perspectiva más de tres años para sanear
finanzas, para seguir arreglando entuertos, para convertir a Veracruz en una
ciudad más agradable aún, y mucho mejor habitable.
Sabe que hay retos enormes, que los recursos nunca son suficientes en una
economía deprimida y sin embargo no ceja, no se deja dominar por el desaliento
porque como ella misma dice, para Veracruz no hay descanso.
Las encuestas profesionales, las reales, las comprobables, dicen que los
veracruzanos están mayoritariamente satisfechos con su Presidenta Municipal, y
por eso, como Fuenteovejuna, todos a una le están entrando a la cruzada que
traerá finalmente al nuevo Veracruz.
Y eso es bueno ahora… y para el futuro.

sglevet@gmail.com