Punto de Vista
Filiberto Vargas Rodríguez
Prefacio.
Sucedió justo cuando la gobernadora Rocío Nahle andaba por esos rumbos. *** La
semana pasada pescadores reportaron la presencia de manchas, al parecer de
petróleo, corriendo por el río Pánuco. *** Este fin de semana personal contratado
por Petróleos Mexicanos (Pemex) desplegó labores para contener el probable
derrame, que podría tener su origen en la refinería Francisco I. Madero, ubicada
en el sur de Tamaulipas. *** La presencia de esas manchas se dio justo un día
después de que se presentó una lluvia torrencial en Ciudad Madero. Los reportes
señalan que se acumularon cinco pulgadas de agua en siete horas. *** La mancha
fue ubicada a la altura del sector conocido como “El Chachalaco”. La Vocería de
Pemex indicó que esperaba autorización para proporcionar información sobre lo
ocurrido, sin confirmar el origen, la extensión ni el volumen del derrame. *** La
brigada que llegó desde el sábado colocó barreras y utilizó mangueras para tratar
de frenar el avance del hidrocarburo. Sin embargo, de acuerdo con los
testimonios, la mancha alcanzó varias embarcaciones y continuó extendiéndose
sobre el agua. *** El caso no es aislado. Este mismo año, el 16 de abril, la
Secretaría de Marina reportó otra mancha de hidrocarburo en el río Pánuco, cerca
de la Terminal Marítima Madero de Pemex, y desplegó acciones de contención
ante un posible impacto ambiental en el sur de Tamaulipas. *** En la vecina
entidad al norte de Veracruz, la Secretaría de Desarrollo Urbano y Medio Ambiente
negó que la mancha detectada corresponda a un nuevo derrame de hidrocarburo
y la atribuyó a “residuos arrastrados por las lluvias”. *** Al menos hasta el
momento la gobernadora de Veracruz no ha salido a explicar que se trata de
“gotas” que no tienen impacto alguno en el medio ambiente.
Apenas la semana pasada, cuando no habían recorrido ni una tercera parte de los
hospitales de la entidad, el bendecido delegado del IMSS Bienestar, Roberto
Ramos Alor aseguró que el abasto en los hospitales del estado alcanzaba en ese
momento “alrededor de 80 por ciento en la mayoría de las unidades”.
Explicó que los recorridos que había realizado por los hospitales de Veracruz
(siempre con la gobernadora y en una jornada con el director de IMSS Bienestar,
Alejandro Svarch) le permitieron constatar que “las 61 unidades cuentan con
suficientes medicamentos e insumos quirúrgicos”.
“Hicimos un recorrido, una gira de trabajo con la gobernadora y hemos encontrado
los 61 hospitales con suficientes medicamentos, insumos quirúrgicos y, bueno, yo
creo que esa parte del trabajo de insumos, pues estamos cumpliendo con todo”.
Un dato extraño, porque, como lo anoté líneas arriba, no habían visitado ni un par
de decenas de esos centros hospitalarios.
De todas formas, contar con un 80 por ciento de abasto (que es, por supuesto,
una cifra inflada) no cubre las expectativas de la población veracruzana.
Curiosamente la gobernadora Rocío Nahle anunció un recorrido por los 61
hospitales públicos de la entidad, pero “se brincó” o dejó para el final los de mayor
demanda. Ni los de Xalapa, ni los de Veracruz han sido visitados y es en esos
puntos donde más se ha percibido la falta de lo elemental para la operación de
esos centros de salud.
Apenas este domingo, usuarios y personal médico del Hospital de Alta
Especialidad de Veracruz, marcharon en protesta por la falta de insumos. Dijeron
que hacen falta medicamentos, equipo para cirugías y procedimientos médicos.
El médico de Oncología del Hospital Infantil, Sergio Gómez Dorantes, se lamentó
que tengan que recurrir a donaciones y pedirles a los pacientes que lleven sus
insumos para poder operar.
“La mayoría de los cirujanos, los médicos, enfermeras están trayendo cosas de
sus casas, donaciones. Vamos desde lo básico: no hay guantes quirúrgicos, te
dan guantes para teñir el cabello, cuando entras a una cirugía de corazón”.
Ese no parece el panorama de un nosocomio que cuenta con “el 80 por ciento” en
el abasto de medicinas e insumos.
Quizá valga la pena atender la propuesta de punto de acuerdo que presentó el
senador Manuel Huerta en el Senado de la República. Para evitar esa lluvia de
cifras sin sentido, establece la información que las autoridades deben presentar.
El porcentaje de abasto de medicamentos por unidad hospitalaria y las claves más
frecuentemente faltantes; la disponibilidad de material de curación, insumos
quirúrgicos y equipamiento indispensable; el número de procedimientos
quirúrgicos suspendidos, cancelados o diferidos por falta de insumos o personal.
Plantea también que se informe el estado del mantenimiento preventivo y
correctivo de infraestructura y equipo médico; la plantilla actual de médicos
generales, especialistas, residentes y enfermería, frente a las necesidades reales;
el estado del proceso de adquisición, almacenamiento y distribución de
medicamentos; el presupuesto ya ejercido y las acciones tomadas ante las
inconformidades del personal, y las metas, los responsables y los plazos
concretos para subsanar las deficiencias detectadas.
“No es una lista caprichosa” -aclara el senador de Morena-, es exactamente la
información que hace falta para entender qué tan profundo es el problema y quién
debe responder por él.
Ahí está. Y que conste que esa información no la tiene que entregar el gobierno de
Veracruz. Esos son datos que debe tener en su escritorio ese personaje que “tanto
ha ayudado a los veracruzanos”, Roberto Ramos Alor.
Claro. La otra opción es que, en respuesta al reclamo de la población, se le “invite”
al actual coordinador estatal del IMSS Bienestar a “reforzar las filas de Morena en
San Lázaro” y que le deje su lugar a alguien que sí llegue dispuesto a trabajar por
la salud de la ciudadanía.
¿Qué opina, gobernadora? ¿Se anima?
Epílogo.
Dorheny García Cayetano se ha convertido en un recurrente dolor de cabeza para
la gobernadora Rocío Nahle. La sostiene por su vínculo familiar con Cuitlahuac
García, pero el vaso de la paciencia ya llegó al borde y está por derramarse. *** La
gobernadora tiene claro que la legisladora local no aporta nada al movimiento y
tampoco muestra interés en mejorar su desempeño. *** Mientras su hermano
postizo era gobernador, Dorheny García pudo hacer lucrativos negocios, pero
ahora su cargo ya no es lo rentable que ella esperaba, por lo que se dio a la tarea
de robarles a sus “colaboradores”. Todo el que trabajara para ella tendría que
“aportar” una parte de su salario, para cubrir sus gustos… que suelen ser caros.
*** Luego de escándalo que se generó porque uno de sus colaboradores hizo
pública esa práctica del “moche”, los ingresos de la diputada se vieron limitados y
con una buena dosis de sentido común concluyó que, por tan poco dinero, ella no
iba a perder el tiempo elaborando iniciativas de reforma útiles y novedosas. ***
Optó por una vía más rápida: se fue al “archivo muerto” (el destino de todas las
iniciativas de la oposición) y escogió una propuesta de las ahí acumuladas.
Casualmente se trataba de una interesante propuesta de la diputada Eena
Córdova, de Movimiento Ciudadano, sobre presupuesto participativo. Les encargó
a sus “auxiliares” que la copiaran y le cambiaran el nombre. *** La trampa fue tan
burda que provocó la burla, no sólo de los diputados de oposición, sino -incluso-
de algunos de sus compañeros, quienes se tapaban la boca para disimular la risa.
*** “Ya nada más le queda un año”, le recordaron a la gobernadora, para calmarla
cuando le pasaron un reporte de “la última gracia” de Dorheny García. *** Ni cómo
defenderla.
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