«SE BAJAN O LOS BAJAMOS» …Y SE BAJARON.

Mar 5, 2024 | Columnas

WEB MASTER

Desde el Café.
Bernardo Gutiérrez Parra.
Este lunes el Alto Comisionado de la ONU Wolker Turk, pidió al gobierno de
México mayor seguridad para los actores políticos que participarán en las
elecciones y López Obrador le respondió con un sonoro descolón. “Lo que
sucede es que (Wolker Turk) está en contra de nosotros y hace comparsa con
los que quieren demostrar que México es un país muy violento”.
Con eso no sólo calló al Alto Comisionado sino que envió el mensaje: “Que se
jodan todos”.
A mediados de enero, cuando ya se habían contabilizado más de siete políticos
asesinados en el país, Andrés Manuel prometió “protección” a los candidatos
que la solicitaran. Días después más de 200 aspirantes a puestos de elección
popular solicitaron esa protección y es la hora en que no les han dado nada.
La titular de Seguridad y Protección Ciudadana, Rosa Icela Rodríguez,
prometió un protocolo de seguridad para evitar ataques a los candidatos. Y es
la hora…
Es la hora en que candidatos y candidatas andan recorriendo sus distritos en el
desamparo casi total y en Veracruz no la pasan mejor.
Días antes de que comenzaran las precampañas, el gobernador Cuitláhuac
García dijo que su gobierno no otorgaría seguridad especial a los candidatos
“porque no hay riesgo de violencia política”. Pero ni la realidad lo saca de su
zona de confort.
Hasta el domingo iban cinco actores políticos asesinados en la entidad, pero
ayer mataron al sexto. Policarpio Ramírez Coria, ex candidato del PRI a la
alcaldía de Paso de Ovejas y primo hermano del dirigente estatal de ese
partido, Adolfo Ramírez Arana, fue asesinado a balazos en Cardel.
“Poli” como le decían sus amigos, acababa de salir de un restaurante y al
llegar al estacionamiento fue atacado por dos hombres que estuvieron
escondidos en un lote baldío.
El político recibió al menos cinco impactos de bala en lo que fue un ataque
directo.

Lo anterior provocó que la Comisión Nacional de Derechos Humanos
declarara “zona crítica” a Veracruz para la realización de elecciones. Pero el
gobernador no lo ve así. Veracruz está en paz y en calma, repite una y otra
vez.
De acuerdo con el Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad
Pública e Inteligencia Militar, el 70 por ciento de los 212 municipios
veracruzanos están infiltrados por la delincuencia. Pero el gobernador (que al
parecer jugaba boliche a la hora que mataron a Policarpio), lo niega
sistemáticamente con el terco y mentiroso argumento de que Veracruz está en
paz y en calma.
El sábado anterior Yair Isaac Jiménez Martínez y Sergio Eliel Castillo
Bernabe, se fotografiaron mostrando las constancias que los acreditaban como
candidatos de la alianza Fuerza y Corazón por Veracruz a la diputación federal
por la zona del Totonacapan, pero el domingo renunciaron “por motivos
personales”.
“Aunque nadie lo dice, aquí todo mundo sabe que los bajaron de la contienda
a la mala” me dijo un reportero de Papantla. Otro más se aventuró a describir
la escena: “Por aquí recibieron sus constancias y por acá los mandaron llamar
los malos para decirles ‘Se bajan o los bajamos’… y se bajaron”.
Las elecciones amenazan con salirse de control en un estado donde el
gobierno cedió terreno a la delincuencia. Esto lo sabe el candidato a la
gubernatura de la alianza opositora Pepe Yunes, que declaró que la violencia
es la mayor preocupación de los veracruzanos, ya que el 80 por ciento se
sienten inseguros, “y con justa razón”.
Ante un grupo de simpatizantes, Pepe planteó la necesidad de aplicar una
estrategia de seguridad seria, profunda e integral, que combine la atención a
las causas a través de programas sociales, con el combate a la impunidad y la
implementación de nuevos modelos policiacos. Todo esto complementado con
tecnología de punta.
El proyecto es excelente y si Pepe gana la gubernatura con seguridad lo
llevará a cabo. Pero mientras eso sucede la delincuencia se sigue adueñando
de la entidad.
Lo bueno de Yair y Sergio es que viven para contarlo, me dijo alguien y tiene
razón.

Lo malo es que ni Policarpio Ramírez ni los cinco políticos asesinados antes
que él, corrieron con la misma suerte.
bernardogup@hotmail.com