APUN TES
Manuel Rosete Chávez
“Reemplacar para robar,
los gobiernos de la 4T”
Yo
Tal como lo advierte nuestro compañero Víctor Murguía Velasco en su leída
Columna de comentario político, a la gobernadora Rocío Nahle García no le tocó
ni la luna de miel, cuando debiera de estar disfrutando de esa etapa inicial de su
administración, ya dedica buena parte de su tiempo a espantar los zopilotes que
se juntaron para planear como suceder en el cargo a la de Zacatecas.
En buena parte eso se debe a su carácter impulsivo, a su proclividad a escuchar
todo lo que le susurran al oído en cuanto a grillas o chismes, y a que su arribo al
poder en Veracruz fue tan repentino que no le dieron tiempo de conocer la
geografía política veracruzana, la manera de ser de los habitantes de este bendito
estado, lo que se denomina coloquialmente la idiosincrasia, y cayó en las redes de
los más tramposos, los más mañosos, los más malandros, los más mentirosos, los
más corruptos y los más ladinos.
Debo confesar que uno de ellos, días antes de que comenzara el gobierno de la
señora Rocío Nahle, me habló por teléfono. Con esa persona había tenido una o
dos pláticas porque vendió sus servicios como “jefe de prensa” de priistas con
quienes tiene una excelente amistad. Supe que andaba en la campaña de la
candidata de Morena y no me resultó nada raro que me llamara para “hablar
conmigo”, que no soy nada mas que un orgulloso reportero.
El “amigo” se presentó en mi casa, lo invité a pasar, le ofrecí un café o un refresco
y no aceptó nada. Haciéndose el perturbado me dijo: “La señora está muy molesta
con ustedes, no quiere tener ninguna relación con nadie, todos -como tú- que se
dedicaron a atacarla están fuera, ¡claro!, tu eres mi amigo y hablaré por ti, pero la
cosa está muy, pero muy cabrona. Va a estar muy difícil convencerla, claro dada
mi cercanía con ella y más con su esposo, mi cuate, trataré de librarte, tú me has
hecho infinidad de favores y eso cuenta mucho”.
Fue una muy desagradable plática con alguien a quien apenas conozco quien
llegó hasta mi casa, entró y me amenazó: la señora está muy molesta con
ustedes. Dijo el hoy acaudalado “periodista asesor”.
Les comparto lo anterior porque creo que forma parte de lo que políticamente está
pasando en Veracruz, si hay zopiloteo es porque alguien lo promueve. No es
casual que la gobernadora haya aparecido por segunda ocasión en el último lugar
de eficiencia o aceptación de la encuesta nacional de gobernadores de Morena,
encuesta publicada en el medio propiedad del gobierno federal, de AMLO, LA
JORNADA. En estos manipulados resultados hay interesados en desbarrancarla,
sin duda, y se trata de políticos interesados en la gubernatura de Veracruz.
¿A quiénes ven los morenistas como sucesores naturales de Rocío Nahle?, bueno
son varios, en primer lugar al Senador de la República Manuel Huerta Ladrón de
Guevara, al ahijado consentido del jefe del cartel de La Barredora, Adán Augusto
López, el minatitleco Sergio Gutiérrez Luna, un político con mucha semejanza con
Fidel Herrera Beltrán; mañoso, tramposo, mentiroso, muy ambicioso y ladino, por
cierto con una idea clara y real sobre la importancia que tienen los medios de
comunicación en la vida política.
Otros dos bien correteados en esto de la grilla veracruzana que aspiran son; el
Senador de la República Zenyazen Escobar y el ex Secretario de Gobierno con
Cuitláhuac García, Eric Patrocinio Cisneros Burgos.
El que debiera ser natural para esta encomienda, el Secretario de Gobierno
Ricardo Ahued Bardahuil, al parecer, por lo que vemos, ya se echó para atrás, no
quiere saber nada sobre la vida de los narcopolíticos y ve un mejor futuro en la
restauración de bienes históricos.
En la oposición, que los morenos piensan que no existe, hay cuando menos cuatro
cartas de gran valor que no asoman la cabeza por mesura, pero que tras la
elección del 27 saldrán corriendo en busca de confirmar en las urnas sus enormes
capitales políticos, los que siguen engrosando gracias a los errores de la 4T.
La tremenda Corte de los pueblos originarios
Pues la Suprema Corte de Justicia de la Nación pasó a ser la tremenda Corte
versión tenochca, luego del performance armado en el zócalo capitalino, evocando
las mismas acciones que realizaron en su momento López Obrador y
Claudia Sheinbaum.
Apenas un puñado de curiosos y amanuenses fueron testigos de la entrega de
bastones de mando y servicio de pueblos indígenas y afromexicanos del país a los
ministros electos de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN). El
acto, supuestamente cargado de simbolismo, se desarrolló con música tradicional,
humo de copal y un ambiente de falsa solemnidad.
A todos los ministros les importa un carajo los derechos de los pueblos indígenas.
Los tiene sin cuidado la reivindicación de añejas demandas sobre el
desplazamiento de los pueblos originales. No les importa cuántos se encuentran
presos por delitos de pobreza, cuantos porque nunca tuvieron un intérprete.
Muchos de los actuales ministros ya lo fueron en el pasado. Nunca hicieron nada
por los pueblos indígenas, salvo mostrarlos como trofeos de su propia aspiración
personal.
Hugo Aguilar, próximo ministro presidente de la SCJN, al igual que lo hizo ayer la
presidenta Sheinbaum, inclinó la cabeza ante López Obrador y su herencia.
“Hace apenas un año era inimaginable que su servidor como indígena, gente del
pueblo, a pesar de los estudios, del trabajo y los méritos, era inimaginable que
estuviera hoy en día hablándoles en el cargo de ministro de la Suprema Corte de
Justicia de la Nación. Darle poder al pueblo libera al pueblo, empodera al pueblo y
nos coloca en la posibilidad de encabezar sus más grandes anhelos: el anhelo de
justicia que se necesita en los rincones de nuestra patria. Es sin duda un paso
enorme en nuestro país”, dijo.
Porque Hugo Aguilar sabe que no le han dado poder al pueblo; que no hay un
pueblo liberado, sino una clase política opositora sometida. Que su tarea no será
construir un país “donde la ley es la ley”, sino un poder judicial que simule justicia
tras el muro de la impunidad de la que gozan los más encumbrados morenistas.
Porque ni a la Suprema Corte ni al poder judicial llegó la gente del pueblo.
Tampoco llegaron los más preparados o con mayor experiencia. Menos estarán
ahí los más honestos. Han llegado los que fueron elegidos para garantizar el
empoderamiento de una transformación que ya mostró sus excesos.
Así que cuando médicos tradicionales indígenas realizaron una ceremonia de
«purificación» a los nuevos ministros de la Suprema Corte de Justicia, donde
además les entregaron bastones de mando, todo se trató de un trillado
performance del morenismo tardío.
“Nosotros somos los ministros y las ministras del pueblo, somos los ministros y las
ministras del pueblo porque hemos cumplido y estamos aquí por mandato del
artículo treinta y nueve de la constitución federal”, dijo Aguilar.
No señor presidente, ustedes son los ministros del acordeón.
REFLEXIÓN
Ante los grandes y constantes errores que comete la 4T, que no es partido político
o al menos carece de ese comportamiento, la oposicón de entusiasma y se alista
para participar en las elecciones del 2027 para arrebatar mayoría en el Congreso
a los morenos. Escríbanos a mrossete@yahoo.com.mx | formatosiete@gmail.com
