APUNTES.
Manuel Rosete Chávez.
“Me estoy muriendo, solo
pido que me dejen en paz”
José Mujica
Hace bien el gobierno mexicano en no querer alarmar a nadie. Hace mal en
ocultar los alcances que tiene la intención de Donald Trump de convertir a los
cárteles de la droga en “terroristas”.
El presidente Trump, quien tomará posesión en un par de semanas, ha declarado
infinidad de veces su intención de declarar como «organizaciones terroristas» a
los carteles de la droga mexicanos. Una vez más, sus palabras causaron una
polémica, aunque esta vez, las consecuencias políticas, económicas y,
principalmente de seguridad, irán mucho más allá de una mera ocurrencia.
Una de las más importantes es que, desde el atentado a las Torres Gemelas,
Estados Unidos modificó sus leyes para suscribirse el derecho de intervenir en
cualquier territorio donde se ubiquen organizaciones denominadas como
“terroristas” y que ello represente una amenaza a su seguridad nacional.
¿Los cárteles mexicanos son una amenaza para la seguridad nacional de Estados
Unidos? Al parecer sí. Y no por el grado de violencia que ejercen sino por la
cantidad de drogas que introducen a aquél país.
Más de 80 mil personas murieron en Estados Unidos el año pasado por cuenta del
fentanilo, un potente opioide que se produce y trafica desde México, aunque el
gobierno insista en negarlo.
El reciente reportaje del New York Times sobre la existencia de laboratorios en el
corazón de Sinaloa, son la punta del iceberg de la narrativa norteamericana para
intervenir en México. Y entre más lo niegue la presidenta Sheinbaum, más
evidencia habrá en contra del gobierno mexicano.
¿Qué pasará si los cárteles mexicanos son considerados terroristas bajo la ley
norteamericana? Trump prometió que va a bombardear los laboratorios de
fentanilo en México, bloquear los puertos mexicanos que transporten sus
precursores y designar a los cárteles mexicanos como organizaciones terroristas.
Ninguna de estas iniciativas ha sido comentada por Sheinbaum, pero al menos en
principio suenan como medidas que en México tocarían la sensible fibra de la
injerencia, además de tener un impacto brutal en el intercambio comercial de
ambos países.
Lo de Trump no es una ocurrencia. Es una amenaza. Y para ello, la Constitución
de su país le permite ingresar a otros países donde se vean amenazados sus
intereses. No se ve, como ha sucedido en medio oriente, una intervención militar,
pero sí estaríamos ante un escenario de que los gringos vendrán por los capos
mexicanos como ya lo hicieron con el “Mayo Zambada”, es decir, sin pedir opinión
al gobierno de México.
¿Y si los capos deciden cooperar y confesar los tratos que han tenido con los
gobiernos de Morena y algunos de sus más connotados personajes?
Es posible que, en pocas semanas, la preocupación de convierta en pesadilla, lo
mismo en Palacio Nacional que allá en La Chingada.
A cumplir con la paridad de género
Un amable lector, militante del partido Morena, me hace la pertinente observación
de que en los últimos años, la equidad de género se ha convertido en un objetivo
fundamental en muchas sociedades alrededor del mundo.
En México, y por supuesto, en la Ciudad de México, se ha implementado el
principio constitucional de paridad de género en los procesos electorales como
una forma de garantizar la participación equitativa de hombres y mujeres en la
vida política. Una herramienta que se ha utilizado con este fin son los bloques de
competitividad.
Pero ¿cómo funcionan estos bloques en los procesos electorales de la Ciudad de
México y cómo contribuyen a hacer posible el principio de paridad de género?.
En nuestro país, el principio constitucional de paridad fue introducido en la reforma
electoral de 2014, que buscaba fortalecer la participación política de las mujeres y
garantizar su representación en los órganos legislativos y de gobierno. Esta
reforma se basó en las disposiciones constitucionales y en tratados que
promueven la igualdad de género y la no discriminación.
Los bloques de competitividad son una estrategia implementada en algunos
procesos electorales recientes para asegurar la inclusión y participación equitativa
de mujeres en la vida política, al asegurar la incorporación de mujeres en las
candidaturas de los partidos políticos. Estos bloques surgieron como una medida
para garantizar el principio constitucional de paridad de género, (en la vertiente de
paridad sustantiva) que busca mejorar la representación de las mujeres en los
cargos de elección popular, con el objetivo de garantizar que haya una
representación equilibrada entre ambos géneros (hombres y mujeres) en los
órganos legislativos y de gobierno. Su implementación se basa en el principio
constitucional de paridad de género, así como en diversas leyes y reglamentos
electorales.
Explicado por la magistrada Eva Barrientos a través de su red social de Tiktok
sobre el principio de paridad dio a conocer que en municipios como Veracruz,
Xalapa, Coatzacoalcos, Córdoba y Poza Rica se debe postular mujer por las
amplias posibilidades de ganar. Y en municipios como Orizaba y Boca del Rio
debe ser postulados hombres ya que la posibilidad de ganar es alejada.
Será la presidenta del OPLE Marisol Delgadillo Morales quien revise
minuciosamente las postulaciones de los partidos y se permita la paridad de
género por sororidad o de lo contrario el tribunal electoral de último minuto les
corrige la plana. Deben ser 106 hombres y 106 mujeres. Habrá Juanitas en
Morena.
Un ejemplo en 2021 y 2024 morena postuló en Boca del Rio la misma candidata a
diputada local quien perdió las dos elecciones, solo por cubrir la cuota de género.
Esta situación la deben de analizar quienes aspiren a convertirse en candidatos a
una presidencia municipal por su partido Morena. Los chapulines son aparte, a
esos por sus ambiciones de poder para corromperse los morenos, que tienen una
maquinaria ganadora, deberían echarlos o mandarlos a hacer méritos si se
quieren incorporar a un partido de lucha social.
REFLEXIÓN
Tras la violenta detención de la lider opositora al régimen chavista venezolano,
María Corina Machado, el candidato opositor Edmundo González Urrutia, quien es
reconocido como presidente electo por varios países, había exigido la liberación
inmediata de Machado y dijo a los cuerpos de seguridad que la secuestraron: “No
jueguen con fuego”. Hasta ayer por la tarde se daba por hecho la presencia de
Andrés Manuel López Obrador en la toma de posesión del dictador Nicolás
Maduro. Ya veremos. Escríbanos a mrossete@yahoo.com.mx |
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