Prosa aprisa.
Arturo Reyes Isidoro.
Cuánta verdad encierra el dicho “Cría fama y échate a dormir”.
El Centro Virtual Cervantes explica su significado: “Una vez que se adquiere buena
fama, poco trabajo cuesta conservarla, pues no se da crédito ni a la evidencia que
merecería descrédito”.
Otro refrán dice: “Por un perro que maté, mataperros me llamaron”.
En pleno proceso electoral, aparte de Rocío Nahle, Pepe Yunes y Arturo Castagné
hay una cuarta figura pública que atrae la atención: Miguel Ángel Yunes Linares.
El exgobernador, para el oficialismo (cuitlahuista y nahlista) está convertido en el
“malo” de la película; para el frente opositor, en especial para Pepe Yunes, el
pararrayos perfecto.
Me llama la atención cómo todo lo malo que le sucede a Rocío, incluso lo que ella
y los suyos hacen mal, se lo atribuyen a Miguel Ángel.
Ciertamente, su fama no es gratuita. A su paso por la función pública, en especial
por el gobierno, dejó constancia de ser un hombre de mano dura.
De lo que ahora lo señalan, hasta fue previsor: por iniciativa suya se creó en el
gobierno de Patricio Chirinos la Subdirección de Seguimiento de Medios y Estudios
de Opinión, el famoso, en su tiempo, SSMEO, a cargo de un hombre con una gran
preparación y formación, ad hoc para el cargo: Enrique Ampudia Mello.
En este espacio lo he narrado alguna vez: su función práctica era llevar el pulso al
día, minuto a minuto, segundo a segundo, de todo lo que sucedía en el estado,
para, de ser necesario, actuar en consecuencia.
Como reportero me tocó ser testigo, estando con Yunes Linares en su oficina de la
entonces Secretaría General de Gobierno, cómo, aunque fuera muy entrada la
noche, si le reportaban que al día siguiente habría una protesta, por ejemplo, en
Pánuco, a esa hora despachaba operadores políticos para que se fueran a
desactivarla.
Entonces no había vías de comunicación como ahora. Los operadores, quienes
viajaban toda la noche, tenían experiencia en negociación y se les dotaba de
facultades para decidir. Atendían el problema, si era necesario ofrecían traer a
Xalapa a los líderes o dirigentes donde se les recibía en palacio de gobierno, se les
ofrecían soluciones, en general, se resolvía. Por eso el gobierno de Chirinos
prácticamente nunca vivió protestas públicas.
Lo que se hacía era dar seguimiento a lo que se publicaba en la prensa o se decía
en la radio y la televisión sobre algún tema que pudiera derivar en un problema y
se atendía de inmediato. Siempre se iba delante de los potenciales problemas.
En el SSMEO se iniciaron trabajando jovencitos de entonces, algunos todavía
estudiantes como Miguel Valera, Teddy Palacios, Alejandro Ortega Arturo Reyes
hijo, los hermanos Francisco y Tito Sarmiento, que después crearon el medio
Parando Oreja en Martínez de la Torre, María Celia, entre otros, todos comandados
en forma directa por Eutiquio Franco. Esa subdirección fue creada para prevenir
problemas y funcionó con éxito.
Pero también, Yunes Linares creó el famoso “Palomar”, un área que funcionaba en
los altos del Palacio de Gobierno, desde donde se monitoreaba y daba
seguimiento a todos los políticos que se movían en el estado, incluyendo a los de
casa, ya ni se diga a activistas sociales y a todo aquel que tuviera alguna
relevancia en la vida política de Veracruz. Ahí se hicieron famosos como “espías”
Jorge Ramírez, el famoso “Patotas”, y Francisco Sarmiento, hoy en el C-4, padre
de una regidora del ayuntamiento de Xalapa, quien nos investigó y alimentó los
expedientes de todos los periodistas de entonces.
Desde ahí se vigiló siempre, por ejemplo, cada vez que vino al estado, al famoso
sacerdote jesuita David Fernández Dávalos, quien fue director del Centro de
Derechos Humanos Miguel Agustín Pro Juárez, luego rector de la Universidad
Iberoamericana sedes CDMX y Puebla, así como del Instituto Tecnológico y de
Estudios Superiores de Occidente, el famoso ITESO de Guadalajara. Y eso que
Yunes era amigo de otro religioso de fuste, el ideólogo de la Teología de la
Liberación, Sergio Méndez Arceo. A Fernández Dávalos le ponían “cola” desde
que se bajaba del ADO, hasta que se iba.
Ahí empezó la leyenda de Ampudia Mello y de Yunes como “espías”. Con el paso
de los años se separaron y hasta de convirtieron en adversarios políticos, Miguel
Ángel llegó a la gubernatura y hoy es, para el cuitlahuismo, no solo el “espía” por
excelencia, sino también el peor agente del mal.
¿Miguel es el causante de todo lo malo que hay en la campaña de Rocío Nahle?
No lo creo. Claro que sabe actuar y hacer daño político si se lo propone, y no dudo
que de vez en cuando le tira por ahí alguna rolita. Creo que, en cambio, es el
señuelo perfecto de los enemigos de la zacatecana, o de los que están dolidos con
ella (¿Eric Cisneros, Eleazar Guerrero?), para pegarle, sabiendo que nadie los va a
voltear a ver y en automático le van a echar la culpa al exgobernador.
Por su fama, a la vez le sirve de pararrayos a Pepe Yunes. Nadie cree que el de
Perote, fuera del debate, es capaz siquiera de darle un pellizco a Chío, porque esa
acción está reservada para atribuírsela al de El Estero. Así, Pepe va viento en
popa adelante y creciendo sin que nadie lo moleste.
Mientras, Yunes Linares guarda silencio y se mueve y moviliza con mucha reserva,
no ha sido estridente ni le ha lanzado una sola puya directa a Nahle, salvo
mencionar alguna vez que debe ser un veracruzano quien gobierne Veracruz. Me
atrevo a pensar, porque creo conocerlo algo, que incluso se divierte viendo la
inexperiencia, la impericia, el desconocimiento que tienen del estado y la falta de
oficio político de Rocío y su equipo, saber que solitos se caen sin necesidad de
que nadie los empuje y no los considera de nivel ni de su nivel para ocuparse de
ellos.
(En una de sus últimas fotos, paseando un perro en la playa del puerto, me recordó
a El hombre que amaba los perros, sin duda la mejor novela, extraordinaria, del
escritor cubano Leonardo Padura, el mejor escritor cubano vivo, quien narra la vida
de Ramón Mercador, el asesino de León Trotsky, que terminó sus días en La
Habana, de incógnito, y que cuando salió de Moscú, donde se había refugiado tras
pagar su condena en México, llevó consigo dos galgos que paseaba en la playa
habanera.)
Por eso considero un error la ceguera de los nahlistas-cuitlahuistas, que no tienen
capacidad para ver que son ellos mismos los causantes de sus errores, de sus
problemas y de sus fracasos, o que no se atreven a reconocerlos y se les hace
fácil echarle la culpa de todo a Miguel Ángel, y a partir de ahí nunca van a poder
corregirse y corregir su estado de cosas. No tienen remedio, pues.
Mientras tanto, hasta donde advierto, el exgobernador no se distrae en críticas y
ataques a su persona y a su familia, nada que siquiera le haga cosquillas dada su
experiencia, y está centrado y metido de lleno trabajando en cimentar el triunfo del
frente opositor recurriendo al apoyo de sus relaciones políticas y personales en
todo el estado, vigilando, eso sí, que no se cometan los errores de los de enfrente.
Con anticipación, supe que a partir del inicio de las campañas a gobernador se iba
a meter con todo en su calidad de candidato suplente al Senado por la primera
fórmula del frente opositor. Se ha mantenido tranquilo. No ha soltado metralla.
¿Acaso considera que los de enfrente no son de cuidado y que su único mérito es
ser producto de una imposición presidencial?
Estuvo bien organizado el primer debate
Cierra la semana y no quiero dejar de comentar lo bien organizado que estuvo el
primer debate de los candidatos a la gubernatura el sábado pasado en el Museo
de Antropología.
Este primer debate estuvo mejor organizado que el primer debate presidencial, que
corrió a cargo del INE, que presentó bastantes fallas y quejas de los participantes.
Merecen por ello reconocimiento tanto el OPLE en general, con su Comisión
Temporal de Debates, como la Unidad Técnica de Comunicación Social en
particular.
El mérito, para el caso de Veracruz, es para la titular del OPLE Marisol Delgadillo
Morales y para los integrantes de la Comisión Temporal de Debates, los consejeros
Roberto López Pérez, presidente, y Quintín Antar Dovarganes Escandón, así como
para Mariana Contreras Viveros, secretaria técnica.
Mariana hizo también un excelente trabajo como titular de la Unidad Técnica de
Comunicación Social. Acreditó con toda oportunidad a los reporteros de todo el
estado, se brindaron todas las atenciones, desde la recepción hasta la sala de
prensa donde se acondicionaron computadoras para quienes cubrieron el evento,
no faltó el coffee break, y adicionalmente se preparó una sala para observar el
debate en pantalla gigante con excelente audio.
Muchos años en la función pública, participé en la organización de eventos
similares y sé el trabajo que implica cuidar hasta el último detalle, más cuando se
tiene que atender a 205 periodistas acreditados de todo el estado. Todo estuvo
muy bien. Los comentarios de los compañeros fueron aprobatorios.
Reconocimiento especial a Eirinet
Mención especial merecen mis compañeros periodistas Eirinet Gómez López y
Leonardo Antonio Curzio, quienes estuvieron a la altura como moderadores. Fue
un acierto su nombramiento.
Ayer, en una comida, me dio gusto ser testigo de cómo compañeros periodistas de
Xalapa le aplaudieron a Eirinet hasta en tres ocasiones por su excelente papel.
Presente en el convivio el exsecretario técnico de la Junta de Coordinación Política
del Senado, José Manuel del Río Virgen, comentó cómo quienes vieron el debate
en la Ciudad de México también se sintieron orgullosos como veracruzanos ver la
calidad de nuestra compañera, tan buena o mejor que muchos de la Ciudad de
México.
