VERACRUZ, EL DEBATE

Abr 23, 2024 | Columnas

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Sin tacto.

Por Sergio González Levet.

El próximo sábado a partir de las 6 de la tarde los veracruzanos tendremos
oportunidad de confrontar las ideas y las propuestas de los tres aspirantes a la
gubernatura: Norma Rocío Nahle García, José Francisco Yunes Zorrilla e Hipólito
Deschamps Espino Barro.
Bueno, eso si los asesores de la candidata de Morena no encuentran un
pretexto válido para que la ingeniera Nahle se ausente de ese ejercicio, como es
costumbre entre los candidatos del partido oficial, que temen a los señalamientos
que les puedan hacer sus contendientes. Es decir, porque tienen mucha cola que
les pisen y son malos para explicar lo que finalmente es inexplicable.
Ya la aspirante a la diputación federal por Xalapa, Ana Miriam Ferráez Centeno,
encontró la forma de burlar esa exigencia de ley y así piensa que se salvó de tener
que enfrentar al arrollador Américo Zúñiga, que ya le saca -ese sí- varios puntos
de diferencia en las preferencias ciudadanas.
Y la que fue ubicada en el primer lugar de la lista para senadores de Morena, la
comadre Claudia Tello, también se excusó de asistir al debate de la XEU con sus
contrincantes de la alianza Fuerza y Corazón por Veracruz, Miguel Ángel Yunes
Márquez, y de Movimiento Ciudadano, Dante Delgado Morales.
Vamos, que los candidatos oficiales no están en la mejor situación como para
discutir abiertamente con sus adversarios electorales sus propuestas de gobierno.
Primero, porque lo único que alcanzan a decir es que continuarán con la Cuarta
Transformación de Andrés Manuel López Obrador, esa misma que tantas
desgracias ha traído a los mexicanos. Y segundo, porque la corrupción en las
administraciones morenistas ha rebasado los límites increíbles de la robadera
priista durante más de 70 años y de la panista en su ocasión bisexenal.

Llegan los candidatos de AMLO a los debates con una cara larga y desvaída,
como si fueran al cadalso… y no es para menos.
En el caso de Rocío Nahle, los señalamientos por el gasto triplicado de la
refinería de Dos Bocas y la larga lista de propiedades que Arturo Castagné
Couturier le ha estado revelando con documentos que parecen legítimos la han
puesto en una posición indefendible. Ésa es una razón por la que sus propios
seguidores y los cada vez más extraños votantes veracruzanos le auguran una
grave derrota en el encuentro con Pepe.
Por el bien del proceso democrático veracruzano, todos esperan que la señora
Rocío venza sus miedos y se presente al debate, como es su deber legal, y que
no intente salirse de ese compromiso con razones legaloides o con una mentira,
como acostumbran los morenos.
Los ciudadanos de Veracruz esperan esta confrontación de ideas de los tres
aspirantes, para ver de qué cuero salen más correas.

sglevet@gmail.com