Prosa aprisa
Arturo Reyes Isidoro
Rasuraban al diputado Taurino Caamaño Ramos en su oficina en la antigua sede de la
Legislatura del Estado dentro del palacio de gobierno (gobernaba Fernando López Arias,
boca chueca, porque así la tenía, o El Procurador de hierro, porque así lo había sido
como Procurador General de la República, al que se le temía), cuando de pronto empezó
a estornudar. Presto salió disparado su auxiliar (omito su nombre y apellidos por respeto a
sus familiares) y con su pañuelo le empezó a limpiar los mocos. Aparte de ellos y el
peluquero solo había presente otra persona: el periodista Froylán Flores Cancela, mi tutor,
mi protector, mi maestro y mi mecenas, casi el único columnista político de su tiempo,
quien se hablaba de tú con el poder de entonces. Me lo confió un día que hablábamos de
aquel ayudante, ya para entonces adulto mayor que se mantenía muy activo y era bien
querido por los xalapeños que lo conocían (Caamaño Ramos, originario de Soconusco fue
dos veces presidente municipal de Coatzacoalcos).
Aquel señor, auxiliar en su tiempo, al que conocí y tuve trato con él, se cayó de mi gracia.
Nunca me imaginé que algún día había llegado a tal grado de abyección, aunque traté de
entenderlo. La papa es la papa, como dicen ahora, recordé. Pero el hecho sucedió en
privado y lo saco a la luz sin mayores detalles luego del vergonzoso espectáculo que dio
este jueves el presidente de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, Hugo Aguilar
Ortiz, quien se hace llamar “ministro del pueblo” y navega con bandera de raíces
indígenas, el supuesto segundo Benito Juárez, según López Obrador, el mismo que en la
ceremonia de “purificación” y entrega de Bastón de Mando (¡!) en pleno Zócalo de la
CDMX al asumir el Poder Judicial por la ceremonia pagó 1.2 millones de pesos de
recursos públicos, el mismo Huitzilopochtli de Petatiux que se compró una camioneta de
lujo de más de 3 millones de pesos con blindaje incluido para que sobre ella rodaran sus
posaderas.
Cuando escribo estas líneas aún no salgo de mi asombro, pero también de mi
indignación, peor, de mi decepción de ver el nivel de degradación en el que cayó el país,
mi querido México, con quienes según venían a salvarnos y se proclamaron la esperanza
de México, y si me decepcionó el “indígena” de pacotilla, me demolió el comportamiento
de Amanda Pérez Bolaños, licenciada en Relaciones Internacionales por el prestigiado
ITAM, actual titular de Comunicación Social de la SCJN, sin ningún grado de autoestima,
quien prácticamente se tiró al piso, a la vista de todos, para limpiarle los zapatos al
reyezuelo del acordeón. Joven mujer, pero además universitaria, no tiene nada que la
justifique por más que trató de justificarse y de paso salvar a quien le paga.
Ella le declaró a Álvaro Delgado que comía una concha de nata junto al ministro cuando
se le cayó un pedazo y le manchó los zapatos, y que quería enmendar su error. Hugo, por
su parte, posteó: “A mi compañera, directora de Comunicación Social, se le cayó café y
nata. No nos dimos cuenta que me había salpicado en el zapato y cuando ella se percata,
trató de resolver la situación. Esto me tomó por sorpresa y es el momento que ahora se
difunde”. Según él, cuando se dio cuenta pidió que no continuara. El video es muy claro.
Miente. Él, con un aire de gran señor, en ningún momento trató de evitarlo, con las manos
en los bolsillos miró para abajo para ver cómo le limpiaba los zapatos su lacaya y permitió
que siguiera el espectáculo. Qué manera de denigrarse los dos, pero también de dañar la
imagen de la Suprema Corte. Y según Claudia Sheinbaum, con ella llegaron todas al
poder, que si no. Ahí está una imagen sin maquillaje de Morena en el poder.
Aprehensión de alcalde desarma discurso contra opositores en Veracruz
A la dirigente nacional de Morena, Luisa Alcalde, no le quedó de otra. Ante la aprehensión
del alcalde de Tequila, Jalisco, Diego Rivera Navarro, de su partido, por actos de
corrupción y extorsión así como presuntos vínculos con el CJNG, publicó una justificación
de solo dos breves párrafos. Uno de ellos dice: “En Morena sostenemos una convicción
clara y firme: el combate a la corrupción es una política de Estado en México y debe
aplicarse sin privilegios, sin excepciones y sin importar colores partidistas. Por eso
celebramos que hoy las instituciones actúen y que los procesos legales sigan su curso
conforme a la ley”. Se mordió la lenguota varias veces. Sí aplican la ley con privilegios y
hacen excepciones, como en el caso de Adán Augusto López, para hablar de uno solo de
sus roedores.
Publiqué el lunes algunos párrafos de lo que tres columnistas de El País dijeron en el Hay
Festival de Cartagena, Colombia. Uno de ellos, el colombiano Juan Gabriel Vásquez,
expresó: “Creo que vivimos un momento histórico donde ya nada pasa solamente donde
pasa. Cualquier incidente político en nuestro mundo interconectado tiene un efecto en
otras partes”. Obviamente, se refería a la globalidad e instantaneidad que permiten las
redes sociales, que han borrado fronteras y que han convertido al mundo entero en un
verdadero patio de vecindad en la que todos se enteran de lo que le sucede a cualquiera
que lo habita.
Los medios destacaron este jueves la detención del alcalde Rivera Navarro. La
información la reveló por la mañana el secretario de Seguridad Pública federal, Omar
García Harfuch. En mi caso, no me sorprendió tanto la aprehensión porque ese tipo de
alcaldes donde quiera se cuece sino por el hecho de que llegó al cargo impulsado por
Morena. Para que la presidenta Sheinbaum autorizara que apañaran a un alcalde de su
partido es porque tiene todos los pelos de la burra en la mano que lo incriminan.
Más allá de consideraciones como, por ejemplo, de que sea una señal de que ahora sí
van contra toda la carroña de la que está infestado Morena, o de que Sheinbaum le quiso
decir a Donald Trump: mira, sí estoy combatiendo la corrupción y la delincuencia en serio
tanto que hasta a un miembro de mi partido encarcelo, quiero aterrizar el efecto colateral
en Veracruz. La acción desarma por completo a la gobernadora Rocío Nahle, quien ha
acusado a candidatos, algunos hoy alcaldes, de Movimiento Ciudadano (MC) de estar
vinculados con el crimen organizado sin haber presentado hasta la fecha prueba alguna.
Por ejemplo, el 10 de junio del año pasado declaró que en la elección que había tenido
lugar el primer día de ese mes, MC había postulado por lo menos cuatro candidatos
vinculados al crimen organizado. “Movimiento Ciudadano le apostó a querer ganar
elecciones con personajes vinculados a la delincuencia organizada y con personajes que
tienen vinculación directa», y acusó al dirigente nacional, Jorge Álvarez Máynez, de ser un
“simulador profesional” pues afirmó que había habido irregularidades en los comicios
cuando MC había postulado gente con antecedentes penales y que incluso a varios con
carpetas de investigación abiertas. Esa acusación, que sus aplaudidores magnificaron en
los medios, la repitió varias veces pero sin sustentarla legalmente.
Los hechos, la presidenta Sheinbaum y García Harfuch le han enmendado la plana. No
que MC y otros partidos hayan postulado puros santos, pero sí también que Morena llevó
a alcaldías a delincuentes como el ahora exalcalde de Tequila, Jalisco, presuntamente
vinculado a la delincuencia organizada. Joaquín López Dóriga comentó que un reloj que
porta, según se ve en una fotografía, es un Richard Mille, modelo RM 002 v-2, de oro
rosa, de 18 kilates, que fue una producción muy limitada a principio de los años 2000, que
ya no se vende nuevo y cuyo costo actual en pesos mexicanos oscila entre 7.5 y 11.5
millones de pesos, “es como traer dos Ferraris, así de ese tamaño”, cuando su sueldo es
de apenas 64 mil pesos mensuales.
Además, también detuvieron a los directores de Seguridad Pública, Catastro y Predial y
Obras Públicas. Si se recuerda, siendo alcalde Diego Rivera, en mayo de 2025, luego de
la presentación del grupo musical Los Alegres del Barranco se proyectaron imágenes
alusivas a Nemesio Oseguera Cervantes, El Mencho, máximo jefe del CJNG. ¿Con qué
cara, pues, con qué autoridad moral se seguirá acusando en Veracruz a los opositores, y,
además, sin pruebas? Repito: en el gobierno se les olvida que están en la casa del
jabonero.
