TAMIAHUA, LA PRIMERA MUESTRA

Ene 30, 2026 | Columnas

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Sin tacto

Por Sergio González Levet

Este viernes a la 1 de la tarde se instalará en Tamiahua el Consejo Municipal del
OPLE que se encargará de organizar y sancionar la elección extraordinaria del
nuevo ayuntamiento, toda vez que en la votación normal del 1º de junio del año
pasado la candidata ganadora por el Partido Verde, Citlalli Medellín Careaga, se
excedió flagrantemente en el gasto autorizado para su campaña.
El caso actual de Tamiahua es la muestra fehaciente de cómo está complicado
el entorno de la alianza en Veracruz del partido oficial con el Partido Verde y el
Partido del Trabajo.
Los morenos, se sabe, han ejercido el poder obtenido a partir de 2018 con una
singular soberbia, que se contradice con su oferta inicial de que eran y serían
funcionarios dotados de las más recónditas virtudes cardinales: sencillez, cercanía
con el pueblo, austeridad, honestidad en el decir y en el actuar.
La frase premonitoria repetida por el propio Andrés Manuel López Obrador de
que el poder atonta a los inteligentes y a los tontos los vuelve locos se cumplió
cabalmente en él y en sus más cercanos discípulos apenas llegaron al poder. La
luna de miel con el pueblo duró unos pocos meses desde la llegada de AMLO a la
Presidencia, y en los últimos siete años los beneficiaros orgánicos e inorgánicos
de la Cuarta Transformación se han dedicado a perder la simpatía y la confianza
de los ciudadanos que con su voto o su abstención los llevaron al poder el
domingo 3 de junio de 2018.
Un poder que creyeron y quieren seguir creyendo que sería eterno.
Y así como se han comportado con el pueblo al que dicen que sirven
religiosamente, lo han hecho con los dos partidos a los que se aliaron en las

elecciones a fin de poder obtener las mayorías calificadas que necesitaban en el
Congreso de la Unión y en las legislaturas locales.
El Artículo 54 de la Carta Magna dice que ningún partido podrá tener más de
300 diputados, y la mayoría para hacer cambios constitucionales requiere de 334,
así que AMLO y sus huestes pudieron apoderarse de la Cámara Baja con los
diputados petistas y los ecológicos; también la coalición les sirvió para conseguir
porcentajes mínimos de votos de sus aliados que sin embargo les hacían ganar
contra la oposición.
Pero lo que podría haber sido una unión placentera se terminó por convertir en
una lucha feroz entre los arrebatados miembros de Morena contra los
ninguneados partidos chiquitos que van con ellos. La alianza Juntos hacemos
historia bien pudo llamarse “Disjuntos, los morenos nos quedamos con la mejor
tajada del pastel”.
En los años en que han ido juntos con Morena, petistas y verdes han ido
acumulando una larga serie de afrentas, de mentiras y de engaños que han
creado un sentimiento de furia contenida que empieza a aflorar y está saliendo a
la superficie.
Un síntoma público y notorio es que en la elección extraordinaria del municipio
de Tamiahua los tres partidos van a ir solos, y eso puede ser la primera
proyección de lo que va a suceder en las elecciones del 27 y el 30.
Y ahí, cuando pierdan, se darán cuenta los soberbios del valor real de aquellos
votos mínimos de sus aún aliados.

sglevet@gmail.com