Desde el Café
Bernardo Gutiérrez Parra
El legislador federal Zenyazen Escobar, que ya no sabe qué
maromas hacer para que la gobernadora Rocío Nahle lo voltee a ver,
aplaudió la reforma que quitó las pensiones de infarto a algunos
jubilados, porque con ello -dijo- se reducirán desigualdades y se
optimizará el gasto público.
Según el ex secretario de la SEV, con la tarascada que le dieron a
esas pensiones se prevé un ahorro anual de 7 mil millones de pesos
que serán canalizados en proyectos sociales que beneficien a la
población.
Uta, qué bien.
Pero me pregunto si aplaudirá con el mismo entusiasmo si la
guillotina de la austeridad republicana le cae a Alberto Uscanga
Escobar, ex alcalde de Catemaco, que recibe una de las
retribuciones más altas del Instituto de Pensiones del Estado (IPE).
Según una fuente, don Alberto no deja su mes por 106 mil pesos o 1
millón 272 mil pesos anuales. Según otra, su pensión es de 111 mil
pesos al mes o 1 millón 332 mil pesos al año. Pero existe una tercera
versión que asegura que el señor Uscanga recibe mensualmente 122
mil 759 pesos o 1 millón 473 mil 108 pesos anuales “lo que es una
burla para los veracruzanos”, me dijeron.
Alberto Uscanga es padre de Jorge Miguel Uscanga Villalba,
consentido de Zenyazen Escobar, quien lo puso como subsecretario
de Educación Media Superior y Superior de la SEV cuando éste fue
titular de esa dependencia.
“Desde esa privilegiada oficina, Jorge Miguel se dedicó a hacer de
todo: se corrompió, malversó fondos públicos, desvió recursos a sus
holgados bolsillos, estuvo detrás de varias huelgas en los
tecnológicos e incluso en bloqueos a la propia SEV; hizo
negocios chuecos con las tiendas escolares y todo en conjunto le
redituó ganancias millonarias. Nosotros pensamos que con el
cambio de administración lo llamarían a cuentas, pero no le han
hecho nada a pesar de que el tipo es un PILLO con mayúsculas”, me
dijo un maestro que lo padeció.
Métete a Google, lector, escribe el nombre de este sujeto y casi no
encontrarás información que hable bien sobre su paso por la
subsecretaría de la SEV.
¿Aplaudirá Zenyazen con vehemencia que le tumben la pensión de
oro al padre de su súper cuate? ¿Aplaudirá más fuerte si sientan
frente a un juez a su casi hermano Jorge Miguel?
Ya que habla de reducir las desigualdades, ¿por qué no promueve
una ley para que investiguen a funcionarios de la administración de
Cuitláhuac García que llegaron con una mano atrás y otra adelante y
hoy son dueños de ranchos y caballos pura sangre que quitan hasta
el hipo?
Hay un individuo que literal, ofrecía sus conferencias de prensa
vestido con camisa de manta, pantalón de mezclilla, huaraches o
zapatos muy fregados y sus escasas pertenencias las llevaba en un
morral. Simpático y de sonrisa tímida, este maestro de una escuelita
rural se ganaba una lanita extra moviendo su entonces bien
moldeado cuerpo en despedidas de soltera, hasta que un día
Cuitláhuac lo puso donde hay… y órale.
En la actualidad es más que un simple millonario, ha trascendido
que es el funcionario que más se enriqueció en la pasada
administración. También ha trascendido que posee propiedades en la
Ciudad de México, Córdoba y Boca del Río con yatecito incluido.
Seguro que Zenyazen lo debe conocer.
Si Zenyazen pide que investiguen a este individuo y le incauten lo
que no pueda comprobar, para que se canalice en proyectos sociales
que beneficien a la población y ayuden a emparejar, aunque sea un
poco la desigualdad social, de seguro que la gobernadora Nahle lo
volteará a ver y puede que le regale hasta una cálida sonrisa.
Fortalecer la fiscalización es la clave: Delia González
Aunque aún no cumple un mes como nuevo titular de la Auditoría
Superior de la Federación (ASF), Aureliano Hernández Palacios
Cardel, se reunió con las y los titulares de los órganos de
fiscalización superior del país, con el fin de abordar estrategias para
fortalecer la revisión del ejercicio de los recursos públicos en
estados.
Sobre esta reunión, la Auditora General del ORFIS en la entidad,
Delia González Cobos, destacó la importancia de consolidar un
modelo de fiscalización más eficaz, coordinado y orientado a
resultados.
La maestra Delia agregó que estos espacios son fundamentales para
avanzar hacia una fiscalización que no sólo detecte irregularidades,
sino que contribuya a prevenirlas y a mejorar la gestión pública.
“Hoy más que nunca, la fiscalización debe traducirse en resultados
concretos para la ciudadanía. No se trata únicamente de revisar
cuentas, también de asegurar que los recursos públicos cumplan su
propósito y generen beneficios reales en la vida de las personas”,
expresó la maestra González Cobos.
Asimismo, subrayó que la coordinación entre la ASF y los órganos
estatales de fiscalización representa una oportunidad para fortalecer
las capacidades institucionales y homologar criterios que permitan
una revisión más integral del gasto público en todos los niveles de
gobierno.
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