EL CANTO DE LAS SIRENAS Y EL AJEDREZ DE CARBONELL

May 5, 2026 | Columnas

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DE PRIMERA MANO

Por Omar Zúñiga
En el fango de la política veracruzana, donde las lealtades se compran con
morralla y las traiciones se visten de «pragmatismo», el tablero de Movimiento
Ciudadano (MC) ha comenzado a crujir con una intensidad que pocos
anticipaban.
Lo que antes eran susurros en los cafés de Xalapa, hoy es una realidad que
redefine el futuro del partido naranja en la entidad y lo que aquí le anticipamos
se confirma: Adrián el Chino Ávila finalmente se va, y con su salida, se
concreta el sueño largamente acariciado por Luis Carbonell de la Hoz de
convertirse en diputado.
La solicitud de licencia la estaría presentando El Chino este jueves y la toma
de protesta de Carbonell una semana después.
Pero no nos engañemos, en política nada es gratuito. La salida del Chino no
es un acto de contrición ni una jubilación anticipada por amor a la camiseta.
El pacto es claro: para que Carbonell asuma la curul que deja El Chino, la
condición sine qua non es asegurar que Ivonne Trujillo Ortiz sea proyectada
con toda la fuerza hacia una diputación plruinominal en 2027.
Altotonga se convierte así en el epicentro de una negociación que deja claro
que en MC Veracruz, las candidaturas no se ganan.


El dirigente naranja, en su afán de legitimarse, se ha aventado la puntada de
elevar a los altares de la «ciudadanización» a personajes que, vistos de cerca,
muestran grietas profundas en su supuesta pureza naranja.
El caso más emblemático es el de Bibiana Sánchez Báez, mejor conocida
como Bibi Báez.
Carbonell ha dicho de ella que es la «revelación de El Crucero», el ejemplo vivo
de que MC es la casa de los ciudadanos, tras su triunfo que la convirtió en
alcaldesa de Puente Nacional.
Sin embargo, la memoria de la columna es larga y los archivos no mienten.


Mientras Carbonell y la misma cúpula nacional naranja han arremetido
ferozmente contra el gobierno de Rocío Nahle, tildándolo de autoritario y
fallido, la flamante «revelación» naranja, Bibi Báez, no ha tenido empacho en
posar para la foto con la gobernadora.
¿Es pragmatismo institucional o un coqueteo que raya en la deslealtad? No es
un caso aislado.
La «ciudadanización» de la que presume Carbonell parece ser, en realidad, una
puerta giratoria donde los principios se quedan en la escoba si hay una foto
oficial de por medio.


Por si fuera poco, la joven alcaldesa parece haber confundido la gestión pública
con el proselitismo partidista, pues convirtió la entrega de constancias de
mayoría a los agentes municipales de Puente Nacional en un acto político, con
Carbonell como invitado de honor.
No sólo es una falta de respeto a la institucionalidad y autonomía del municipio
libre, sino una señal de que Movimiento Ciudadano está dispuesto a usar
cualquier plataforma para inflar un liderazgo que, por un lado, ataca al régimen
y, por el otro, le sonríe para la foto.


Para documentar el optimismo…, en el colmo de la contradicción y el
surrealismo político, el mismo Luis le abrió la puerta de MC a Pepe Yunes para
el 2030.
Sí, el mismo Pepe que ha sido el estandarte de la oposición tradicional, hombre
de bien y extraordinaio político, pero cuyo apellido incluso fue motivo del slogan
naranja: “MC libre de Yunes”.
Lo único cierto es que el sueño “diputacional” de Carbonell está a nada de
cristalizarse, pero el costo podría ser la identidad misma del partido naranja y
con los recientes movimientos y declaraciones, Movimiento Ciudadano
Veracruz se asemeja cada vez más a aquello que juró combatir.
El tiempo dirá si este ajedrez de Carbonell es una obra maestra de la estrategia
o simplemente el preludio del colapso.
Por vía de mientras, el «Chino» se va, Carbonell llega, Ivonne espera el 2027, y
Bibi sigue sonriendo para todas las cámaras, sin importar el color del fondo.
¡Qué barbaridad!

deprimera.mano2020@gmail.com