O P I N I O N
Por: Mario Javier Sánchez de la Torre
A poco más de una semana de la pésima intervención
pública que tuvo la encargada del Poder Ejecutivo Federal,
Claudia Sheinbaum Pardo, durante la conmemoración del
segundo aniversario de haber ganado las elecciones, la
situación política de la llamada cuarta transformación (4T)
en el país y a nivel internacional, quedó exhibida como una
organización con nexos con la delincuencia organizada.
Los motivos de los errores expresados durante su
intervención en el Monumento de la Revolución de la Ciudad
de México (CDMX), tienen su origen en las situaciones en
que han quedado exhibidos 3 gobernadores de origen
morenista por el gobierno de los Estados Unidos de
Norteamérica (EU), como lo son: Rubén Rocha Moya, con
licencia como gobernador del Estado de Sinaloa; Américo
Villarreal, en funciones en el Estado de Tamaulipas y Alfonso
Durazo, en funciones en el Estado de Sonora.
Actuaciones delincuenciales de estos 3 gobernadores
emanados de la llamada 4T, qué al ser clasificadas como
delitos en los EU, en forma totalmente equivocada
Sheinbaum Pardo las calificó como políticas injerencistas
hacia el gobierno de México. Y peor aún, haciendo
responsable de estas acusaciones al mandatario
norteamericano Donald Trump.
Afirmaciones que en su desgastada llamada “mañanera
del pueblo”, del día siguiente, trato de componer, lo que era
imposible, pero que la hizo verse muy mal, al tratar de
desdecirse de lo expresado. Y tratar de culpar del llamado
por ella “injerencismo norteamericano” al sector que calificó
como la “ultraderecha norteamericana”, aliada con la
derecha mexicana. Expresiones que se escucharon tan
forzadas o falsas, como usted estimado lector escuchó y
quiera interpretar, que seguramente ni ella se creyó.
Acto seguido, el mismo lunes el embajador de los EU en
México, Ronald Johson en sus redes sociales le solicitó con
toda razón: no politizar la lucha contra el narcotráfico que
están llevando a cabo tanto México como los EU.
Solicitud de parte del Embajador norteamericano que
tiene toda la razón, porque en ningún momento desde que
se hizo la solicitud de aprensión con motivo de extradición
de Rocha Moya, así como la información publicada por el
periódico Los Ángeles Times, sobre el retiro de visas tanto de
Alfonso Durazo como de Américo Villareal, se abordó el
tema de la política en México y de las elecciones.
Acción de Sheinbaum Pardo que permite especular que ya
desde ahora al estar dándose cuenta de la caída que está
sufriendo su Movimiento de Regeneración Nacional
(Morena), por los altos índices de corrupción que se han
descubierto entre algunos de sus principales actores
políticos y durante estos últimos días sus relaciones con el
narcotráfico, estará desde estos momentos, tratando de
justificar la aplicación de la última reforma que hicieron en
materia electoral denominada de “injerencia extranjera”,
para invalidar elecciones. Lo que les ayudaría a no perder el
poder. Usted que opina estimado lector. Hasta el viernes.
Noti-sigloxxi@hotmail.com (Fech. Púb. Lun. 8-junio-26)
