Desde el café
Bernardo Gutiérrez Parra
El extracto de una charla que a continuación verás, lector, lo escuché
esta semana y de pasadita en un atestado café de Xalapa. Una mujer
dijo a dos hombres que la acompañaban, los tres con el logo de una
dependencia estatal en sus playeras: “En mala hora se le ocurrió a
ese pinche viejo lo de la revocación de mandato, porque van a seguir
jodiendo con eso a la gobernadora”. “Pero ya le pusieron candados
en el Congreso (a la revocación)”, dijo uno de los hombres. “Como
quiera, la van a seguir fregando y no sólo la oposición sino hasta los
de casa como Manuel Huerta”.
La consulta para la revocación del mandato de la gobernadora Rocío
Nahle, con todo y los candados que le pusieron los legisladores de
Morena y aliados, no aplacó a nadie. Por el contrario, está
alborotando el avispero. Alguien me dijo que es como una pequeña
bola de nieve que apenas se acaba de desprender de las alturas, pero
que si sigue rodando crecerá, crecerá, crecerá y…
Disminuir de sesenta a treinta días el periodo para recolectar 750 mil
firmas y exigir que provengan de al menos 107 de los 212
municipios, fue una patada al estómago de quienes están por la
revocación y de los partidos opositores. Y el primero en fijar su
postura fue Movimiento Ciudadano.
Su líder en Veracruz, Luis Carbonell de la Hoz dijo: “Morena le
tiene miedo a los veracruzanos. Es una reforma absurda,
inconstitucional, pero sobre todo inmoral. Vamos a seguir luchando
para que los ciudadanos participen y para que estos mecanismos no
sean limitados o robados por unos diputados que sólo buscan
proteger al gobierno en turno”.
Tanto Carbonell como el líder nacional del partido Naranja, Jorge
Álvarez Máynez, interpondrán una acción de inconstitucionalidad
contra esa reforma, porque indicaron, la modificación al artículo 15
de la Constitución de Veracruz limita el ejercicio de los derechos
democráticos de la ciudadanía.
El PAN ya dijo también que irá ante la SCJN contra la reforma a la
revocación, mientras que el PRI aún deshoja la margarita.
En su columna del miércoles titulada “La laaarga lista de quienes
operarían en contra de Nahle”, el periodista Víctor Murguía comenta
que ahora menos que nunca, la gobernadora Rocío Nahle querrá
someterse a la votación para mantenerse en el cargo o sujetarse a la
revocación de mandato.
“Y es que en año y medio de gobierno ha estado empeñada en
conseguir un bloque amplio de enemigos que estarían felices en
inducir el voto para lograr quitarla de gobernadora o, por lo menos,
hacerla quedar en ridículo mediante un resultado que haga ver el
rechazo del pueblo”, dice el periodista.
Víctor divide a los enemigos de Nahle en partidos aliados, enemigos
externos e internos y se pregunta qué tanto la apoyará el PT si cada
semana ve como un alcalde petista se pasa, obligado, a Morena. O el
PVEM que ha extendido su mano, pero no ha sido bien recibida.
Entre los enemigos externos destacan Miguel Ángel Yunes Linares
y dos de sus hijos (uno senador y el otro diputado local). Y habla
sobre la amenaza del exgobernador cuando Rocío quiso encarcelar a
sus vástagos: “Aunque sea lo último que haga en la vida, se las voy
a cobrar”.
Aguas, una amenaza de ese calibre debe tenerse muy presente
porque el choleño es un rencor vivo.
El otro enemigo externo es Héctor Yunes Landa con quien Rocío
trae pleito desde hace tiempo.
Los enemigos internos, los de casa, están capitaneados por
Cuitláhuac García y su gente. Y entre esa gente destacan (esto lo
digo yo) Zenyazen Escobar y Juan Javier Gómez Cazarín.
Murguía agrega a dos enemigos de muchos kilates: Eric Cisneros
Burgos y el senador Manuel Huerta, peleado con la cúpula de su
partido en Veracruz desde los tiempos de Cuitláhuac.
La gobernadora Nahle ha dicho que la revocación no le quita el
sueño y qué bueno. Pero imagino que le hizo mucho ruido el
sepulcral silencio de su gabinete este principio de semana.
Y me explico.
De todos es sabido el coscorronazo que le dio el domingo anterior el
Subsecretario de Gobierno, José Manuel Pozos Castro al senador
Manuel Huerta, cuando la víspera éste hizo unas declaraciones en
contra de la gobernadora.
En otros tiempos, toooodo el gabinete le hubiera hecho segunda al
Subsecretario apoyando a su gobernadora, pero en esta ocasión
todos, desde el Secretario de Gobierno para abajo, guardaron un
silencio que si me permites la palabra lector, resultó escandaloso.
Todo parece indicar que el ruido por la revocación crecerá y la
gobernadora tendrá que hacerle frente casi en solitario.
Caray… y pensar que esto se hubiera podido evitar de no ser porque
en mala hora, a un anciano que vive en Palenque se le ocurrió
prometer y llevar a la práctica la revocación de mandato.
Qué cosas.
bernagup28@gmail.com
