DANTE: ALIADOS TÓXICOS

Jul 23, 2026 | Columnas

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AL PIE DE LA LETRA
Raymundo Jiménez

El martes pasado, el ex gobernador de Baja California, Jaime Bonilla, actual comisionado
político nacional del PT en esa entidad fronteriza, publicó en su cuenta de Instagram una
fotografía con el siguiente mensaje: “Esta mañana tuve nuevamente la oportunidad de
recibir en nuestras oficinas a Dante Delgado, dirigente nacional de Movimiento Ciudadano,
quien estuvo acompañado por Karla Ruiz Macfarland (ex alcaldesa de Tijuana) y por
nuestra Coordinadora Única Estatal de Afiliación, Montserrat Caballero”.
La publicación del ex morenista llevaba dos obvias dedicatorias: una para su sucesora, la
gobernadora María del Pilar Ávila, con la que está enfrascado en un pleito al parecer
irresoluble, y otra para la dirigencia nacional de Morena que encabeza Ariadna Montiel.
Y es que el pasado 22 de junio –día en que acompañó a Monserrat Caballero a registrarse
como aspirante a la candidatura de su partido en la Ciudad de México para participar en el
proceso interno–, Bonilla había asegurado que aún no está concretada la alianza entre el PT
y Morena para contender por la gubernatura, y señaló que ésta dependerá de que haya “piso
parejo”.
“En primer lugar, todavía no decidimos si la vamos a someter a la encuesta. Ella es
coordinadora del PT. No está en papel todavía la alianza, está en veremos (…) No estamos
nosotros endiosados en hacer una alianza; queremos ver primero todo, cómo se va
desenvolviendo, para que el PT tome la decisión que mejor convenga a sus intereses”, dijo
hace un mes.
Ahora, tras su fuerte confrontación con la gobernadora Ávila –la cual lo acusó de urdir la
“trampa” con los audios filtrados que la evidenciaron de buscar negociar su inmunidad con
agentes estadounidenses–, todo parece indicar que Bonilla estaría explorando la posibilidad
de ir en alianza con Movimiento Ciudadano en las elecciones de gobernador el año
próximo, luego de reunirse el lunes y martes con el fundador del movimiento naranja.
Bonilla explicó que había conversado con Dante Delgado “sobre la importancia de contar
con una estructura sólida, organizada y con presencia permanente en territorio, así como
sobre el trabajo que hemos venido desarrollando para fortalecer al PT en Baja California”.
El ex mandatario apuntó que “este tipo de encuentros permiten identificar coincidencias,
compartir experiencias y mantener un diálogo abierto sobre los retos que enfrenta nuestro
estado. Siempre será positivo encontrar espacios para conversar y explorar, con
responsabilidad y respeto, los caminos que permitan seguir trabajando en beneficio de Baja
California”.

El lunes, Bonilla dijo que había sostenido “una conversación cordial y franca sobre la
situación política del país, los retos que enfrenta Baja California y los distintos escenarios
que se presentan de cara al futuro. En la vida pública siempre es importante mantener el
diálogo abierto, intercambiar puntos de vista y escuchar diferentes perspectivas”.
Además, desde hace más de 20 años, Dante Delgado mantiene una sólida amistad con el
senador Alberto Anaya, líder nacional del PT. Ambos se aliaron con el PRD para postular a
Andrés Manuel López Obrador como candidato presidencial en 2006 y 2012. En los dos
procesos electorales, el ex gobernador de Veracruz lideraba entonces al partido
Convergencia que, en la sucesión siguiente, la de 2018, cambió a Movimiento Ciudadano.
En esos comicios, el veracruzano se distanció de AMLO y terminó sumándose a la
coalición “Por México al Frente”, conformada por Acción Nacional y el partido del sol
azteca, que postuló al panista Ricardo Anaya Cortés.
Hace una semana, Bonilla declaró que su sucesora Marina del Pilar Ávila “se encuentra en
medio de una crisis de pánico debido a las investigaciones que se le siguen por
narcoterrorismo en Estados Unidos y a que sabe perfectamente que Monserrat Caballero
(impulsada por el PT) será la próxima gobernadora”.
“Marina está sumamente angustiada porque ya también perdió el control político del
estado; los perfiles para las coordinaciones ya no se reportan con ella, los liderazgos de
Morena la ignoran y nuestra coordinadora, Monserrat Caballero, la pone muy nerviosa,
porque sabe que si llega a la gubernatura, no habrá tregua para sus fechorías”, aseguró.
Hasta ahora hay 11 aspirantes a la gubernatura, de los cuales cuatro son afines al grupo de
la gobernadora y están señalados de haber apoyado inicialmente al entonces secretario de
Gobernación, Adán Augusto López, en el proceso interno de Morena por la candidatura
presidencial de 2024, aunque al final se alinearon con Claudia Sheinbaum.
La lista de los marinistas la encabeza la senadora con licencia Julieta Andrea Ramírez
Padilla, quien fue asesora de Ávila Olmeda durante su periodo fugaz como diputada local;
también fue coordinadora de la campaña juvenil y posterior secretaria particular durante la
presidencia municipal de Mexicali. Con el impulso de la mandataria estatal, Ramírez
Padilla se volvió diputada federal y luego obtuvo la senaduría en fórmula con el ex alcalde
de Ensenada, Armando Ayala Robles, quien también aspira la gubernatura, candidatura que
ya perdió en 2021 ante Marina del Pilar.
Ayala Robles, quien ha sido alcalde de Ensenada en dos periodos consecutivos (de 2019 al
2024), apoyó el año antepasado a Adán Augusto López convencido de que sería el
candidato presidencial. Inclusive le compuso una canción al tabasqueño (“Adán, Adán,
Adán, es el que va a ganar”), pero al final también se vio obligado a apoyar a Sheinbaum.
Otro precandidato cercano a la gobernadora es Ismael Burgueño Ruiz, presidente municipal
de Tijuana con licencia. Fue presidente estatal de Morena y apoyó igualmente a Adán
Augusto.

Y, por último, otro marinista que figura es Alfredo Álvarez Cárdenas, quien nunca ha
contendido por un cargo de elección popular. Sin embargo, es reconocido en los ámbitos
académico, cultural y diplomático. Fue coordinador general de Gabinete y secretario
general de Gobierno.
En Baja California ha sorprendido que Monserrat Caballero aceptara representar al PT por
invitación del ex gobernador Bonilla Valdez, pues en 2023 la entonces alcaldesa de Tijuana
lo denunció por violencia política, aunque al año siguiente lo perdonó.
Ahora ambos enfrentan a un enemigo común: la gobernadora Marina del Pilar, en cuya
administración municipal (2021-2024) uno de los escoltas de Monserrat fue baleado y, por
amenazas del crimen organizado, tuvo que mudarse a un cuartel militar.
Luego, al final de su trienio, fue expulsada de Morena por audios filtrados en los que apoyó
a una candidata del PAN para “tumbar” a Ismael Burgueño Ruiz, uno de los fundadores del
partido guinda en Tijuana que ya había sido postulado a la alcaldía en 2016, perdiendo
aquellos comicios municipales ante el extinto panista Juan Manuel Gastélum Buenrostro.
Pero a pesar de su traición, Monserrat regresó a Morena a principios de 2025, para
renunciar en abril de este año. Según la agencia APRO, actualmente es investigada por la
Fiscalía Especializada en Materia de Delincuencia Organizada y la Unidad Especializada
en Investigación de Terrorismo, Acopio y Tráfico de Armas (UEITATA), “por nexos
directos con grupos delincuenciales”, específicamente el Cártel Jalisco Nueva Generación
(CJNG).
¿Sabrá Dante con quiénes quiere aliarse en Baja California? En Veracruz, la Fiscalía
General del Estado acaba de solicitar al Congreso local el desafuero de los alcaldes de
Ixhuatlán del Sureste, Raúl González Martínez, y de Úrsulo Galván, Bertín Bravo Montero,
ambos de Movimiento Ciudadano; el primero, por su presunta implicación en el secuestro y
muerte de la periodista Roxana Guzmán, y, el segundo, por la desaparición de un
empresario y su escolta.