Punto de Vista
Filiberto Vargas Rodríguez
Prefacio.
El reporte del “grupo interdisciplinario” dispuesto por la presidente Claudia
Sheinbaum, fue demoledor. Admitió que la causa principal del derrame petrolero
(que inició en febrero, no en marzo, como se dijo inicialmente) fue la operación de
Pemex en un oleoducto de 36 pulgadas dentro del yacimiento Cantarell. *** El
titular de Pemex, Víctor Rodríguez Padilla, anunció que fueron separados de su
cargo tres funcionarios “ante una cadena de desinformación en que el suceso se
reportó como incidente menor y tardaron ocho días entre el primer avistamiento de
aceite en el agua y el cierre de la válvula en la plataforma Abkatun Alfa”. *** El
informe echó por tierra las versiones difundidas por la gobernadora de Veracruz,
Rocío Nahle, en el sentido de que el responsable del derrame había sido “un
buque privado, propiedad de una empresa contratada durante el período de
(Enrique) Peña Nieto”. *** El informe también exhibió ese afán -primero de Rocío
Nahle y más tarde de la propia Claudia Sheinbaum- de hacer creer que se trataba
de “un incidente menor”. *** Entre las irregularidades que reconoció el titular de
Pemex, se mencionó “la contradicción entre un simple ‘lagrimeo’ (‘goteo’, le llamó
la gobernadora de Veracruz, quien parece haber olvidado el léxico de los
petroleros) y el gran despliegue de 11 barcos en total que se utilizaron para
contener, recuperar y dispersar los hidrocarburos que escaparon del oleoducto”.
*** Después de ese informe, en el que se admitió (para protegerla) que se le
proporcionó información falsa a la presidente Claudia Sheinbaum, Pemex reveló
que un pozo petrolero que está en desuso desde hace más de 20 años “registró
una nueva fuga en Minatitlán”. *** La petrolera informó que esta nueva fuga,
reportada el viernes 17 de abril, se debió a que hubo una “pérdida de conexiones
superficiales de control” en el pozo Concepción-134, mismo que -así lo admite
Pemex- ya había registrado otros tres eventos de fuga en los últimos 45 días. El
primero ocurrió el 8 de marzo, luego el 11 de marzo y el 1 de abril. *** Aunque la
empresa petrolera aseguró que esa nueva fuga “no representa ningún riesgo para
la población”, los antecedentes nos permiten desconfiar de la versión oficial.
¿Quién nos asegura que no saldrán dentro de tres meses a anunciar que “sí
existía riesgo, pero no nos lo informaron”? *** Bien decía el filósofo alemán
Friedrich Nietzsche: “No que me hayas mentido, que ya no pueda creerte, eso me
aterra”.
Lo apodan “El Bukanas”, en una deformación del nombre del whisky que -dicen-
es su preferido.
Roberto de los Santos Jesús, señalado como operador histórico del huachicol en
la zona divisoria entre Puebla y Veracruz, fue detenido este fin de semana en un
operativo coordinado de fuerzas federales y poblanas junto con seis integrantes de
su organización criminal, luego de años de seguimiento que incluyeron la
localización de uno de sus escondites en febrero.
La Secretaría de Seguridad Pública de Puebla informó que la captura ocurrió en la
localidad Tres Cabezas, del municipio de Chignahuapan, y en el operativo
participaron elementos de Marina, el Ejército, la Guardia Nacional y la Fiscalía
estatal.
Originario de Acultzingo, Roberto de los Santos fue comandante de la Policía
Municipal de Maltrata, y habría aprovechado esa posición para facilitar el robo de
combustible en ductos que atraviesan por la franja divisoria con Puebla.
En los tiempos de expansión de la organización de “Loz Zetas”, El Bukanas habría
operado como una filial en la región que controlaba.
En 2014 tuvo lugar un operativo militar en un rancho ubicado en las Cumbres de
Acultzingo. Lo encontrado ahí permitió asumir que funcionaba como centro de
adiestramiento para sicarios. En el lugar fueron detenidos varios jóvenes, se
aseguraron armas y se levantaron indicios de que los “reclutados” eran sometidos
a tortura.
Hace un par de meses -en febrero- autoridades federales ubicaron un presunto
refugio del líder criminal en la comunidad El Paredón, también en Chignahuapan.
En ese inmueble fueron aseguradas 13 armas largas, dos lanzagranadas,
inhibidores de señal, un chaleco balístico, un vehículo y alrededor de cinco
kilogramos de droga.
La organización de “El Bukanas” evolucionó del robo de combustible a una
estructura criminal diversificada. Controlaba tomas clandestinas, el trasiego de
hidrocarburo y su venta regional, además de brindar protección armada a ductos
de Pemex en la zona limítrofe entre Puebla y Veracruz. Pero también se dedicó al
secuestro, narcomenudeo y el homicidio de al menos tres agentes investigadores,
lo que lo colocó como uno de los principales generadores de violencia en el centro
del país.
En el operativo de este fin de semana, además de “El Bukanas” fueron detenidos
Saúl de los Santos, alias “El Fósil” (su hermano), Gerardo N, Efrén N, (“El
Marañón”), Juan Antonio N, (“Charo”), Fabián N y Juan Carlos N.
Además, fueron asegurados fusiles AK-47, AR-15 y Galil, una escopeta Mossberg,
dos pistolas calibre 9 milímetros, cartuchos de distintos calibres y una camioneta
GMC con placas de Tamaulipas.
Después de la caída de “El Mencho”, la captura de “El Bukanas” es, sin duda, el
más fuerte golpe del gobierno federal contra las organizaciones criminales.
Más vale tarde que nunca.
Epílogo.
La gobernadora Rocío Nahle no acaba de entender que nadie la culpa de los
derrames de hidrocarburo que se han presentado en diversos puntos de la
entidad. Lo que se le recrimina es que pretenda minimizarlos y, a pesar de las
evidencias, trate de exculpar a Pemex. *** Lo que la gobernadora quiere es que en
las conferencias de prensa le pregunten sobre sus “logros” al frente de la
administración estatal, no sobre lo que ha hecho su gobierno para exigir acciones
concretas contra la contaminación del litoral, de los ríos y de grandes extensiones
de tierra, producto de la irresponsabilidad de Petróleos Mexicanos. *** Por cierto:
la revelación del origen del derrame de crudo en el Golfo de México dejó en
ridículo a la dirigencia estatal y a la bancada en el Congreso local del Partido
Verde Ecologista de México (PVEM). *** Tuvieron que pasar más de 75 días desde
que se registró el derrame, para que el bisoño dirigente, Édgar Herrera, saliera a
“exigir” acciones inmediatas a las autoridades responsables. *** El partido que
lleva la etiqueta de “ecologista” en su nombre, se sumó a la bancada de Morena
en las dos ocasiones en las que decidieron “reventar” el quorum de la Legislatura
local, justo cuando la oposición iba a subir a la tribuna para exigir justo lo que
ahora reclama Herrera Lendechy. *** Para cuando el dirigente “ecologista” salió a
reclamar “acciones inmediatas”, ya Movimiento Ciudadano, el PRI y el PAN lo
habían hecho, y no sólo eso: presentaron denuncias penales que deberán ser
atendidas, para que sean castigados los responsables y la petrolera responda por
los daños causados a pescadores y a la industria turística, además de la
remediación ambiental. *** Édgar Herrera, sin embargo, no debe estar
preocupado: actuó siempre apegado a las instrucciones de su “jefa”, la
gobernadora. Ojalá se lo retribuya con candidaturas el próximo año.
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