Punto de Vista
Filiberto Vargas Rodríguez
Prefacio.
La mañana de este lunes, como respuesta a la omisión y la incapacidad de los
funcionarios de la Secretaría de Infraestructura y Obras Públicas del estado
(SIOP) para resolver mediante el diálogo los laudos y amparos ganados por los
trabajadores, el Sindicato de Empleados del Poder Ejecutivo (SEPEV) tomaron
una vez más la sede central de esa dependencia. *** A pesar de la fuerte lluvia
que azotó a Xalapa, el sindicato y sus representados se plantaron en el acceso a
las oficinas de la SIOP y exigieron acciones concretas: que se les reconozca como
trabajadores de base, les expidan sus nombramientos con carácter de definitivo,
que sean incorporados a los programas de seguridad social, el pago de sus
prestaciones económicas y que les apliquen la clave sindical. *** Horas más tarde,
el dirigente del SEPEV, Acdmer Antonio Galicia Campos, informó que se concretó
una reunión con el subsecretario de Gobierno, José Manuel Pozos Castro y con el
director de Política Regional, Adolfo Toss Capistran, así como con funcionarios de
la SIOP. *** En ese encuentro se acordó realizar una nueva reunión el próximo 10
de junio, en la que se dará la fecha para el cumplimiento de los laudos ganados
por los trabajadores que han adquirido su derecho mediante procedimientos
jurídicos. *** Los funcionarios admitieron en este encuentro que recibieron
instrucciones de la gobernadora Rocio Nahle para que se reconozcan todos los
laudos que dicten los tribunales laborales. *** Bien.
Era inevitable: las luces de alarma se encendieron en los más altos niveles de
Morena. Aunque no creían que pudieran superar a la aplanadora priista en
Coahuila, tampoco imaginaron que la derrota fuera de tal contundencia. Los 16
distritos en disputa fueron ganados por los candidatos del partido tricolor.
Y aunque las alarmas se encendieron a partir de este resultado, no significa que
estén realmente preocupados por lo que el PRI pueda conseguir el próximo año,
en las elecciones intermedias. Lo que les quita el sueño es lo que pueda dejar de
hacer Morena y el riesgo de que otras fuerzas políticas -especialmente Movimiento
Ciudadano (MC)- se apresuren a ocupar esos espacios que ya Morena no es
capaz de mantener.
En realidad, ya las luces de la 4T estaban en “ámbar” desde hace un año, cuando
en las elecciones municipales de Veracruz el aparato de gobierno sufrió dolorosas
derrotas. Al interior de Morena se que el problema se había dado por la falta de
acuerdos con las fuerzas aliadas (PT y Verde), pero la actitud con esas
organizaciones políticas sigue sin cambiar de manera significativa.
En votaciones legislativas que eran estratégicas para el gobierno de Claudia
Sheinbaum, esos “aliados” elevaron sus condiciones, lo que incluso fue calificado
como “traición” por parte del ala dura de Morena.
Lo cierto es que, a raíz de todos esos descalabros, el partido en el poder se va
convenciendo de que se ha convertido en “rehén” de esas minúsculas
organizaciones políticas que cada día ponen un precio más alto a su lealtad.
En Veracruz este es un fenómeno que desde hace tiempo ha venido advirtiendo el
senador Manuel Huerta. Desde su óptica, hay actores políticos en su partido que
poco -o nada- aportan al movimiento, pero que sí se “cuelgan” del arrastre que esa
fuerza política tiene entre la población. El problema es que el votante percibe que
muchos de los candidatos de la 4T no han respondido a su confianza y ya están
buscando alternativas afuera, en otras fuerzas políticas.
La gobernadora Rocío Nahle, en su calidad de “primera morenista de la entidad”
(¿se dan cuenta lo parecido que es este nuevo partido al viejo PRI?) mandó ya a
las que considera “sus mejores piezas” a que caminen sus distritos, a que “se
dejen ver”, pues serán sus propuestas para las elecciones del próximo año.
Ella tiene claro que estará en sus manos la designación de las candidaturas para
el Congreso local, pero en el caso de las curules federales deberá contrastar sus
propuestas con las mediciones que haya hecho el comité nacional.
Los desastrosos resultados obtenidos en Coahuila obligan a Morena a mostrar su
peor cara: nada de guardar las formas, nada de que “la ley es la ley”. Saben que
cuentan con la complicidad de los, órganos electorales y, por lo tanto, habrán de
hacer “todo lo que sea necesario” para conseguir la victoria el próximo año.
La bestia está herida… y así es más peligrosa.
Epílogo.
Ha pasado ya una cuarta parte de la actual administración, año y medio, y apenas
la semana pasada la Fiscalía General de la República (FGR), no la Fiscalía de
Veracruz, ejecutó órdenes de aprehensión emitidas contra ocho elementos de la
policía estatal. *** Este lunes la gobernadora Rocío Nahle se quiso poner esa
medalla y dio a entender que esas detenciones eran consecuencia del “proceso de
depuración y supervisión de las corporaciones policiacas”. *** La gobernadora dijo
que las instituciones de seguridad deben estar integradas “por personal confiable”
y advirtió con energía: “cualquier servidor público que incurra en conductas ilícitas
será separado de sus funciones y enfrentará las consecuencias legales que
correspondan”. *** Rocío Nahle aseguró que desde el inicio de su administración
se inició una revisión de los perfiles de cada elemento de seguridad, mediante
evaluaciones de control y confianza, lo que generó la salida de muchos agentes
que no pasaron esos filtros. *** “Los que no pasaron se retiraron de la
dependencia y otros, que decidieron no presentar el examen, también se fueron
(…) Aproximadamente el 92 por ciento de los policías estatales ya cuenta con sus
evaluaciones de control y confianza”. *** Sin embargo, el Secretariado Ejecutivo
del Sistema Nacional de Seguridad Pública tiene otros datos. En el corte a marzo
del presente año, la Secretaría de Seguridad Pública de Veracruz había sometido
a examen de control de confianza a 3,274 elementos y arrojaba una aprobación
del 80%. En el ámbito de Prevención y Reinserción Social (personal de custodia)
el personal examinado y aprobado alcanza el 77%. La Fiscalía del estado es la
que tiene las mejores cifras, con el 95% de aprobación, mientras que en las
corporaciones municipales apenas se ha cubierto el 63 por ciento. *** Y a
propósito de la seguridad en Veracruz: sigue sin aparecer la comunicadora
Roxana Guzmán, aunque la gobernadora jura que “se siguen varias líneas de
investigación”.
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