Punto de Vista.
Filiberto Vargas Rodríguez
Prefacio.
Alguien no está haciendo su trabajo en el gobierno estatal, especialmente en el
tema pecuario. *** El presidente de la Unión Ganadera del Sur de Veracruz, Isaac
Velasco García tuvo que recurrir al titular de la Secretaría de Agricultura y
Desarrollo Rural (Sader) para solicitarle el apoyo que requiere para hacer frente a
la plaga del Gusano Barrenador de Ganado. *** “A nombre de los ganaderos del
sur de Veracruz solicito su intervención para que se considere el reconocimiento
federal, así como la asignación de presupuesto para mejorar las medidas de
prevención y vigilancia en nuestra zona de los puntos de vigilancia de “El Paralelo
18”, municipio de Agua Dulce; “El Pedregal”, municipio de Las Choapas y en la
caseta “Nuevo Morelos”, del municipio de Jesús Carranza”, plantea el dirigente
ganadero en una misiva dirigida al titular de Sader. *** “Somos un punto vulnerable
por los limites compartidos con los estados Tabasco, Chiapas y Oaxaca, siendo
este el motivo principal de reforzar la vigilancia en los puntos de revisión de las
casetas habilitadas”, le explica Isaac Velasco. *** Los ganaderos del sur de
Veracruz le pidieron al gobierno federal, además, “giren instrucciones para que se
habilite el punto de Cinco Cerros ubicada en el kilómetro 35 de la carretera federal
190, en el tramo de Tapanatepec, Oaxaca a Cintalapa, Chiapas, para formar un
segundo cordón sanitario en beneficio de los ganaderos de México”. *** ¿Quién
tendría que responder en el gobierno de Veracruz por estas peticiones? ¿Acaso el
titular de la Sedarpa, Rodrigo Calderón Salas? ¿Quizá el subsecretario de
Ganadería, Carlos Jiménez? No creo que se atrevan a culpar al “asesor
espontáneo”, José Luis Peña. *** Los que saben de estos temas a que la disputa
no es por la sanidad de los animales que transitan por territorio veracruzano, sino
por las fuertes sumas que se generan con el cobro de servicios del baño por
aspersión del ganado. *** Como dicen en mi pueblo: “alguien se está yendo
yucateco”.
Contrario a lo que muchos pretenden, la crisis educativa en Veracruz no es
atribuible a “los gobiernos neoliberales”, ni a “la corrupción de los otros”.
Fue a partir del 2019, cuando ya estaban en funciones los gobiernos de Morena
(el estatal, con Cuitláhuac García, y el federal con Andrés Manuel López Obrador),
que se frenaron las acciones para abatir las cifras negativas con las que lidiaba
Veracruz.
En aquel primer año de la administración de Cuitláhuac García, en agosto del
2019, el gobernador se comprometió públicamente a abatir el analfabetismo en la
entidad, que para ese momento se registraba en 562 mil 781 personas mayores
de 15 años.
“La política de la actual administración es atender a los sectores históricamente
olvidados”, presumía en aquel entonces el gobernador.
En febrero de aquel año, el secretario de Educación, Zenyazen Escobar, advertía
que Veracruz se ubicaba en la cuarta posición a nivel nacional en materia de
analfabetismo.
Dos años después, para 2021, el propio gobernador informaba: “Hoy podemos
decir que más de 50 mil personas salieron del rezago educativo; es un avance,
pero no suficiente aún”. En ese momento la cifra de personas mayores de 15 años
que no sabían leer ni escribir era de 517 mil 798.
Apenas hace tres meses, durante su comparecencia para hacer la glosa del último
informe de gobierno de Cuitláhuac García, el secretario de Educación, Víctor
Vargas Barrientos informaba que en un año (de 2023 a 2024) Veracruz había
reducido sus cifras de analfabetismo, al pasar de 8.5% a 7.8%, lo que
representaba que 18 mil 919 veracruzanos adquirieran habilidades de
lectoescritura.
Olvidó decir, sin embargo, que para 2020 el porcentaje de analfabetismo a nivel
nacional era de 4.7 por ciento.
Este lunes la gobernadora de Veracruz, Rocío Nahle, externó su preocupación por
el rezago que padece la entidad en materia educativa: “Tenemos escuelas donde
no hay maestros y somos el número uno en analfabetismo”, dijo.
En el 2020 el INEGI ubicaba a Veracruz en la primera posición entre las entidades
con mayor número de pobladores que no sabían leer ni escribir, con 517 mil 798.
Le seguía Chiapas, con 512 mil 720 y el tercero era el Estado de México, con 372
mil 454 personas en esa condición.
Pasaron seis años y Veracruz no logró salir de ese vergonzoso primer lugar, pero
al responsable de la educación en la entidad se le premió con una curul en el
Congreso federal, y al gobernador se le “blindó” con un cargo menor en la
Secretaría de Energía.
¿Y eso de “no mentir, no robar y no traicionar al pueblo?
Epílogo.
Ya se ha dicho hasta la saciedad: los verdaderos enemigos de Morena están
adentro. *** Ha trascendido que hay una intensa campaña en el gobierno de
Veracruz para desacreditar el desempeño de la actual titular de la Secretaría de
educación (SEV). *** Para nadie es un secreto que esa es la dependencia que
absorbe el mayor presupuesto del gobierno estatal y que en sus oficinas se
realizan turbios negocios con jugosas ganancias. *** Venta de plazas, cobro por
cambios de adscripción, “moches” para asignar claves de descuento en la nómina
y una intrincada red de corrupción que involucra lo mismo a funcionarios de la
SEV, que a dirigentes sindicales. *** De todo eso fue informada la hoy
gobernadora (en este mismo espacio presentamos un resumen de la carpeta que
se le hizo llegar) y al pretender corregir esos vicios, está encontrando resistencias.
*** Pronto veremos cuál es el costo de sanear al sector educativo.
filivargas@gmail.com