Sin tacto
Por Sergio González Levet
El próximo domingo, México jugará el anhelado quinto partido del Mundial contra
Inglaterra. Gane o pierda, el primer objetivo para Javier Aguirre, sus muchachos y
su niño fue conseguido con creces, y de ahí tanta celebración en un país que está
urgido de cualquier asidero para colgarse en la felicidad aparente o real.
El quinto partido lo soñaba la fanaticada nacional desde hace 40 años, en la
justa de 1986 que se celebró en nuestras canchas debido a que Colombia canceló
su participación por la alta violencia de los cárteles de la droga, que amenazaban
en aquel entonces con realizar actos terroristas.
El quinto partido… el soñado, el inasible, llegó a nuestra historia y por eso
permanece en el pensamiento, la palabra, la obra y hasta la omisión de los
mexicanos que disfrutan el deporte de las patadas, el Juego del Hombre.
Por ejemplo, un chairo fanatizado diría que no hay que hablar de segundos
pisos o de otras cosas parecidas, porque después de la Cuarta Transformación lo
que sigue es el Quinto Partido.
Un ocurrente podría afirmar que no hay Quinto (Partido) malo.
Un enamorado le llevaría serenata a la dueña de sus suspiros y entre canción y
canción del trío infaltable le recitaría un apasionado fervorín que terminaría con la
frase: “Te querré siempre, hasta que se realice el Quinto Partido”.
Y un tiempo más adelante, ya en plan de boda, le pediría al presbítero oficiador
de la ceremonia que los declarara marido y mujer, “hasta que el Quinto Partido los
separe”, y lo que Dios una en la tierra que el hombre no lo separe en la cancha.
Un burócrata pediría al solicitante la constancia de no haber jugado el Quinto
Partido (o de sí haberlo jugado, en su caso).
Y el cronista urbano corregiría que no es Quinto Partido, sino Quinto Patio.
O el especialista en rondas infantiles, que cantaría: “Naranja dulce, Quinto
Partido”.
Ah el, verdulero serviría cuatro limones enteros, y el quinto partido.
Los ingleses -que serán nuestros incómodos rivales el próximo domingo-, para
no olvidar a sus ídolos, proponen que en lugar del Quinto Partido sea el Quinto
Beatle.
Como sea, tal vez el próximo domingo a las 8 de la noche estaremos
celebrando a gritos y arrempujones que nuestra selección ganó el quinto y va por
el sexto.
Pero esa sería otra historia.
sglevet@gmail.com
