O P I N I O N
Por: Mario Javier Sánchez de la Torre.
El escándalo que desde el pasado mes de octubre puso
en evidencia el contubernio que existía entre la consejera
presidenta del Instituto Nacional Electoral (INE), la
morenista Guadalupe Taddei Zavala y uno de los
proveedores de materiales para la institución, José Alfredo
Hernández Casillas, es solamente el inicio de la debacle que
puede presentarse contra algunos de los corruptos
integrantes del desprestigiado Movimiento de Regeneración
Nacional (Morena).
Por el momento debido a la forma en que la presidenta
Claudia Sheinbaum Pardo ha tomado el asunto, actitud
interesante y positiva, ya que por sus instrucciones todo
indica que en esta ocasión sí quiere identificar a los
responsables de los malos manejos del dinero de los
mexicanos, hasta el momento las cosas se aprecian bien.
Así tenemos que la Auditoria Superior de la Federación
(ASF) ha iniciado una línea de investigación de oficio sobre
las irregularidades en las contrataciones públicas de los
Organismos Públicos Locales Electorales (OPLES) de las
entidades federativas, del extinto Instituto Federal Electoral
(IFE) y del Instituto Nacional Electoral (INE). Así como
también un estudio histórico de las adquisiciones de los
citados organismos electorales a partir del año 2000 al
2025, con el objetivo de encontrar patrones de contratación,
proveedores y si hubo acciones ilegales en la aplicación de
los recursos públicos, entre servidores públicos y
proveedores.
Por lo que corresponde a las acciones que ha tomado la
Unidad de Inteligencia Financiera (UIF) de la Secretaria de
Hacienda y Crédito Público (SHCP), por el momento a
congelado 25 cuentas de personas físicas y 15 de personas
morales, entre las que se encuentran los nombres de
Guadalupe Taddei Zavala y los hermanos José Alfredo y
Raymundo Hernández Casillas, por operaciones financieras
de riesgo y presentó denuncia ante la Fiscalía General de la
República (FGR).
Dependencias del gobierno federal de las que pueden
resultar situaciones delincuenciales, en las que quiénes
resulten implicados, por la gravedad de lo que hasta el
momento se conoce en las transacciones de proveeduría de
materiales electorales, deberán ser enjuiciados con la
severidad que la malversación del dinero del pueblo
amerita.
Es por lo citado que la revisión de las cuentas del pasado,
que en la mayoría de los casos, son cosa juzgada, pero que
por tratar de quitarle a los integrantes Morena la
responsabilidad que tienen, Claudia Sheinbaum está
forzando a las instituciones gubernamentales mencionadas
que lleven a cabo trabajos ya realizados, para ver que
encuentran o en el peor de los casos que se puede inventar,
para inculpar, a quiénes consideran sus enemigos debido a
la envidia que les tienen, por la capacidad intelectual y
política que tienen.
Siendo otro de los escenarios que se pueden encontrar los
investigadores morenistas, que dentro del pasado que van a
investigar, encuentren cosas que no les puedan gustar, lo
que es difícil suceda, pero no hay que olvidar que parte del
pasado del actual sexenio, es el periodo de gobierno de
Andrés Manuel López Obrador, el cual también tienen la
obligación de investigar. Por el momento hay que esperar
hasta donde está dispuesta a llegar Sheinbaum Pardo,
porque esta investigación apenas inicia. Usted qué opina
estimado lector. Hasta el lunes. Noti-sigloxxi@hotmail.com
(Fech. Púb. Vier. 6-noviembre-26) INVITACIÓN: Hoy a partir
de las 18 hrs. escúchenos y véanos en SIGLO XXI por MAGIA
93.7 FM y Facebook live Magia 93.7 fm Grupo Avanradio.
