Prosa aprisa
Arturo Reyes Isidoro
En “Prosa aprisa” de ayer comenté que la renuncia de Guadalupe Taddei era un gran triunfo
del periodismo independiente, crítico y de investigación (Reforma, Latinus y El Universal sobre
todo), porque detonó el escándalo y fue revelando datos, cifras, audios, fotos y videos tanto
del abuso cometido por la hoy extitular del INE y su “novio” como por el vínculo sentimental
que permitió la adjudicación de contratos multimillonarios, a sobreprecios, violando toda la
normatividad, en un claro acto de corrupción.
Fue esa prensa, que honra al periodismo mexicano, la que informó y formó rápidamente
opinión y consenso de rechazo a la funcionaria, que se multiplicó cuando saltó a las redes
sociales, la que presionó al gobierno hasta casi aplastarlo, tanto que la presidenta Claudia
Sheinbaum no resistió más y tomó la decisión de echarla del poder, que de otro modo se
hubiera hecho de la vista gorda y no hubiera actuado, acaso hasta después de que pasaran
las elecciones de 2027 para que no les afectara el escándalo.
Sin límites, quien tiene el poder tiende a excederse
El papel de esa prensa valiente, independiente, crítica y de investigación valida y le da la
razón al coordinador de la bancada de Morena en la Cámara de Diputados, Ricardo Monreal,
quien este lunes, en un artículo que publicó en El Universal (“Transparencia”), recordó que en
El espíritu de las leyes (1748) Montesquieu advirtió que si no tiene límites quien ejerce el
poder tiende a excederse.
Priista en sus inicios, fue secretario del ayuntamiento de Fresnillo, regidor, diputado federal y
senador suplente. Como tricolor aspiró a la gubernatura de Zacatecas, pero al no ser
favorecido se unió al PRD y entonces sí la ganó. Como perredista fue diputado federal,
senador, coordinador general de la campaña presidencial de López Obrador en 2012 (con el
Movimiento Progresista, el PT y MC) y jefe delegacional en Cuauhtémoc en la CDMX. En
2018 se unió a Morena como senador, coordinó el grupo parlamentario guinda y presidió la
Jucopo. Actualmente coordina la bancada morenista en la Cámara de Diputados.
Considero relevante mencionar su trayectoria porque, sin duda, sabe muy bien lo que dice, y
en su artículo de El Universal apunta que la reflexión de Montesquieu sigue siendo
fundamental para entender la vida democrática actual, “porque nos recuerda que la libertad
depende de que existan contrapesos capaces de impedir que la autoridad actúe sin
vigilancia”. Lo dice no un opositor, no un periodista crítico, sino un militante de Morena.
La prensa, el único contrapeso que queda
Pero resulta que, triste y lamentablemente, hoy día en México no existen contrapesos legales
al poder, ya que tanto el poder Legislativo como el Judicial están totalmente controlados y
sometidos al Ejecutivo y solo hacen lo que se les ordena. De ahí, los integrantes de Morena
en el poder se agarran para abusar, cometer todas las violaciones a la ley que quieren y,
aunque se exhiben pruebas, la presidenta los protege en un gran manto de impunidad porque
son herencia de López Obrador y por lo tanto intocables para ella. Entonces, ahí queda el
único contrapeso real, vivo, actuante, verdadero representante del pueblo, que no baja la
guardia, no vendida ni comprometida y que resiste los embates oficiales: la prensa, que por
ahora es garante de la libertad en México y que impide que la autoridad actúe sin vigilancia.
“La percepción pública no puede ignorarse”
Ricardo les recordó a los suyos en el poder, ante el mundo de críticas que le cayó encima a
Taddei, que “la percepción pública ya representa un desafío que no puede ignorarse”. Ahí
asomó el político político, que entiende y sabe bien que no se debe ni se puede ignorar la voz
del pueblo (la vox populi). Concluye su artículo con un aserto irrebatible: “La transparencia es
indispensable para preservar la confianza ciudadana”.
Pero cuando lo leí, político político, reitero, zacatecano, siempre institucional, con todos los
años de experiencia, además Doctor en Derecho y profesor en la División de Estudios de
Posgrado de la Facultad de Derecho de la UNAM, cuando recordó de que si no tiene límites
quien ejerce el poder tiende a excederse a botepronto me acordé de la gobernadora Rocío
Nahle por su estilo unipersonal de gobernar, sin contrapeso alguno en la Legislatura del
Congreso local, donde la podrían centrar, ubicar, corregir, decir no cuando la estuviera
regando, ayudar a gobernar bien, sin embargo, también con los pies en la tierra recordé que
eso no es posible porque por ahora tiene mayoría en la diputación local que la apoya así vean
que camina derecho a un abismo y va a caer al vacío.
“Imprudencia e insensatez” en un político ser indiscreto
El mismo Monreal había declarado el viernes pasado que revelar charlas con jefes de Estado
es una imprudencia e insensatez, y por ello se degrada la política. Luego de las revelaciones
que hizo la gobernadora de Chihuahua, Maru Campos, sobre el contenido de una plática que
sostuvo con la presidenta Claudia Sheinbaum, y que habían acordado no hacer pública, el
líder de la bancada de Morena en la Cámara de Diputados, expresó:
“He desempeñado muchas funciones, incluyendo la de gobernador, senador, diputado, y
atendiendo a la esencia de la política no acostumbro publicitar reuniones privadas, sobre todo
cuando involucran a jefes de Estado, porque todo lo que se trata con ellos son asuntos de
Estado que, por la misma naturaleza de la función, deben mantenerse en resguardo y en
sigilo. Creo que por eso la política, o quienes la hacemos, cada vez está más degradada, por
la falta de confianza, prudencia en ese tipo de circunstancias”.
Agregó: “Yo no estoy de acuerdo con eso. No estoy y no estaré nunca de acuerdo. Tengo 48
años en la vida pública y ni por equivocación develaría una conversación de Estado que haya
tenido con algún presidente en el pasado, o presidenta, o secretario de Estado, o gobernador
o gobernadora, porque en política eso es imprudencia e insensatez. Y en asuntos públicos,
más delicado es. Entonces, yo así pienso, y creo que fue un error de la gobernadora hacer
pública una conversación que habría sostenido con la presidenta”. Dijo que opinaba “porque
soy un político clásico”.
La Gobernadora reveló una petición del Auditor Superior
Zacatecanos los dos al fin, también me recordó a Rocío Nahle cuando sin que nadie le
preguntara, en una declaración de radio, reveló detalles de una petición que le había hecho el
Auditor Superior de la Federación, Aureliano Hernández Palacios Cardel, que calificó de
“absurda”, dijo que era “una locura” y todavía le recetó que no conocía Veracruz, siendo
xalapeño de nacimiento, declaración que hizo incluso riéndose.
A propósito de ese sucedido, en “Prosa aprisa” del 29 de septiembre, expuse: “En 56 años
que llevo ejerciendo el periodismo en el estado, nunca antes supe, escuché o vi que un
gobernador hiciera público el contenido de una plática con algún funcionario federal, del
gobierno o de un organismo autónomo, porque la discreción es una regla de oro no escrita de
observancia obligatoria entre políticos profesionales. Tampoco, que un gobernador le faltara al
respeto en forma abierta a un funcionario federal, menos que lo ofendiera exponiéndolo o
tratando de exponerlo en ridículo al aire, en una transmisión en vivo. No recuerdo que algún
gobernador se haya conducido con una terrible ligereza y con un lenguaje impropio”.
Ahued no pierde el piso
Da gusto ver que el secretario de Gobierno Ricardo Ahued mantiene la sencillez que le ha
caracterizado, que no tiene temor de salir a la calle como todo ciudadano y jefe de familia, que
no rehúye a sus paisanos xalapeños y representados, que no trae guaruras hombres o
mujeres que le impiden que se le acerquen, que los saluda a todos, que los atiende y
escucha, y que diluye la idea generalizada de que el actual es un gobierno divorciado del
pueblo, de los veracruzanos.
El domingo llamó la atención a visitantes a la Plaza Américas de Xalapa cuando lo vieron
llegar con su familia a desayunar en el restaurante de Liverpool, hasta donde se le acercaron
muchos y muchas que aprovecharon para saludarlo, charlar aunque fuera brevemente con él,
tomarse selfies juntos y desearle que salga avante en la delicada responsabilidad que tiene
como secretario de Gobierno. Sin duda, causó muy buena impresión.
Derecho de réplica
Me escribió el viernes tino del sur (@tinojarocho), con la siguiente solicitud. Transcribo:
“Solicito atentamente mi derecho de réplica, soy el representante de la actora en el juicio
electoral contra @ManuelHuertaLdeG, la queja surge de una conciencia ciudadana libre de
una excandidata en el municipio de Acajete, que nada tiene que ver con @rocionahle, ni la
actora ni el de la voz, se trata de un acto probado de apoyo en campaña a una candidata
opositora al partido Morena y me parece falto de ética de su parte no investigar o solicitar a
ambas partes una declaración, le solicito atentamente corrija esta información porque ni la
actora ni el de la voz tenemos contacto alguno con la gobernadora, ni con nadie de ese
partido, quedo pendiente”. Servido.
Su petición tiene que ver con lo que publiqué el viernes en la columna en la que dije que en
forma sorpresiva, el martes pasado, el TEV había revocado la determinación que había
tomado la Comisión Nacional de Honestidad y Justicia (CNHJ) de Morena el 2 de julio pasado,
desechando una queja contra el senador Manuel Huerta, a quien el 23 de octubre de 2025 la
militante Linnet Antonia Alba Hernández acusó de haber violado los principios y los estatutos
de ese partido por haber hecho proselitismo a favor de una candidata del PT a la alcaldía de
Acajete. Ahí comenté que la gobernadora Rocío Nahle le había echado encima el TEV a
Manuel, pues responde a sus intereses, lo que garantizaba guerra y división en Morena.
