AL PIE DE LA LETRA
Raymundo Jiménez
Lo lógico es que quien se presta a una farsa, resulta ser un farsante.
Al menos eso es lo que en unas cuantas horas han dejado ver los nueve ministros de la
nueva Suprema Corte del renovado Poder Judicial de la Federación, electos por primera vez
mediante el voto popular inducido por “acordeones” en los que aparecían coincidentemente
sus respectivos nombres distribuidos por operadores políticos de la 4T.
Y es que inmediatamente después de que el ministro presidente Hugo Aguilar Ortiz
anunció que la SCJN iniciaría su nueva etapa con medidas de austeridad –destacando la
reducción de sueldos para que ningún ministro gane más que la Presidenta de la República,
Claudia Sheinbaum, lo que, dijo, “permitirá un ahorro anual de 300 millones de pesos (unos
16 millones de dólares”–, los togados, con todo y bastón de mando que les habían
entregado representantes indígenas, se fueron anteayer, cerca de la medianoche, a celebrar
al lujoso restaurante “Aud Pied de Cochon”, un referente culinario de la cocina francesa
tradicional ubicado en la zona fifí de Polanco.
Momentos antes, Aguilar había adelantado también que se revisarán las pensiones de los
ministros en retiro, que van de 205 mil a 385 mil pesos mensuales, y que se propondrá la
eliminación de los apoyos considerados excesivos, así como de los gastos superfluos.
Informó que, en reuniones previas, “los ministros y ministras que integramos esta nueva
Suprema Corte de Justicia de la Nación hemos acordado solicitar a la brevedad al Órgano
de Administración Judicial para que se elimine el seguro de gastos médicos mayores y el
seguro de determinación de jubilación anticipada”, para que a partir de ahora todos se
atiendan en el Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado
(ISSSTE).
Ya lo veremos, pero, de mientras, saltan obviamente las dudas luego de que antenoche no
se fueron a cenar birria a la plaza Garibaldi o tacos de canasta al Zócalo, sino a degustar los
mejores cortes de carne y vinos al lujoso restaurante de Polanco.
Sin embargo, durante la sesión solemne de instalación del nuevo pleno de la SCJN, Aguilar
Ortiz aseguró frente a la presidenta Sheinbaum que se reinició “el sistema judicial
mexicano”, asegurando que ahora el máximo tribunal del país será “un auténtico tribunal de
justicia y no solo un tribunal de derecho”.
“Se trata de pasar de una justicia de puertas cerradas, elitista, lenta y excluyente a una de
puertas abiertas, accesible, cercana al pueblo, plural, transparente, eficiente y sin
privilegios”, dijo en su discurso de toma de posesión el ministro de origen oaxaqueño,
quien ayer, en redes sociales, fue exhibido por sus zapatos Mocasines Driver adorno
Gancini, marca Ferragamo, cuyo precio en línea es de 17 mil 200 pesos.
“Una Corte que escuche a los pueblos indígenas, a los afromexicanos, a los grupos que
viven en condiciones de vulnerabilidad, una Corte que responda directamente a la
ciudadanía”, añadió.
El ministro presidente señaló que trabajarán por “una justicia que no discrimine, que no se
retrase, que no se venda, una justicia que devuelva la paz a las familias y confianza a la
Nación (…) en esta nueva etapa nadie quedará fuera, nadie será olvidado, nadie se quedará
sin justicia”.
Y, antes de iniciar los trabajos, ordenó que se abriera la puerta principal de la sede de la
Corte en un acto para simbolizar que será una institución de puertas abiertas al servicio del
pueblo de México, pues dos años antes habían sido cerradas por una manifestación de
morenistas encabezados por el entonces gobernador de Veracruz, Cuitláhuac García, actual
director del Cenagas.
Sin embargo, ayer, en el primer día de puertas abiertas en la SCJN, la entrada principal
volvió a ser cerrada luego de que Silvia Castillo Hernández, madre del joven Alan Ibarra
Castillo, asesinado e incinerado en 2019, se desnudó en el vestíbulo.
Este martes, en su conferencia mañanera, la presidenta Sheinbaum les recordó que deben
responder al pueblo, “que no respondan a un interés particular, a un privilegio, que no se
corrompan, que no sea el poder o el dinero que domine el Poder Judicial, sino la justicia, la
impartición de justicia”.
Pero Hernán Gómez Bruera, periodista y analista político, autor de nueve libros, como
“Traición en Palacio” y “El Ministro del Poder”, el más reciente, publicó este martes en su
cuenta de X, antes Twitter, que precisamente “el Ministro del Poder, Arturo Zaldívar, logró
colocar esta mañana en el nuevo Órgano de Administración Judicial a Lorena Josefina
Pérez Romo, quien en la última elección fue candidata a ministra y reprobó en las urnas”.
Gómez Bruera señaló que “Pérez Romo está casada con el exconsejero de la Judicatura,
Sergio González Bernabé, a quien la presidenta Claudia Sheinbaum bajó de las listas del
Comité de selección del Poder Judicial por no reunir el perfil de idoneidad y honestidad
necesarios, como se menciona en mi más reciente libro. A lo largo de su carrera, Pérez
Romo recibió un impulso decidido por parte de Zaldívar. De hecho, mientras González
Bernabé era consejero, y Arturo Zaldívar presidía el Consejo (de la Judicatura), Pérez
Romo se candidateó para ser consejera pese a no estar ratificada como magistrada al
momento de publicación de la convocatoria. Aún así se la admitió para el concurso gracias
a que Bernabé le habría pedido el favor a Zaldívar.”
Por otro lado, los noticieros de Fuerza Informativa Azteca, de las televisoras del magnate
Ricardo Salinas Pliego, reseñaron ayer que “la nueva SCJN nace bajo el nepotismo: 56% de
sus miembros tiene familiares con cargos públicos”, refiriendo que, además, “la cifra se
eleva en el Tribunal de Disciplina Judicial”, donde “el 60% tiene parientes en puestos de
gobierno” y que “en la Sala Superior del Tribunal, el 71%”.
