Martín Quitano
mquim1962@hotmail.com
X: @mquim1962
Se puede engañar a algunos todo el tiempo y a todos algún tiempo, pero no se puede engañar a todos todo el tiempo.
Abraham Lincoln
Sonriente aparece la presidenta junto a su buleador imperial, ese que la llama
“una mujer con miedo”, que está “atrapada y controlada por los cárteles”; se le ve
feliz, en el disfrute de la final de la copa del mundo de futbol, que por cierto inició
con su ausencia en el acto inaugural, abandonando la representación del país
“porque eran muy caros los boletos”, porque dijo que ella lo disfrutaría junto al
pueblo, regalando su asiento a una joven indígena que no lo ocupó. Todo solo son
mascaradas, simulaciones, la cara feliz y la “noble” acción de regalar su boleto,
mentiras que cada vez menos creen.
Su inasistencia a la inauguración de la justa mundialista fue una medida de
protección ante una esperada rechifla, una “conspiración” más de la derecha a la
que respondió dejando su asiento vacío. Su temor mostró que sólo en escenarios
controlados logra el “respeto a la envestidura”. La asistencia a la final para cumplir
con el “protocolo diplomático”, fue una excusa para no desairar la invitación de
Trump, porque el mismo gesto diplomático lo negó como anfitriona del mundial en
su país, solo que ahora, en el fondo, debe cumplir al chasquido de los dedos.
La historia de los comportamientos se cuenta y se contará sola. De las patrioteras
imágenes de una presidenta en festejos íntimos ante los triunfos de la selección
mexicana que eran visiblemente actuadas, pasamos a las oportunistas y banales
muestras de reconocimiento a la graciosa presencia del pato Merlín, recibido con
bombo y platillo en el espacio de la “rendición de cuentas y comunicación real” que
dicen que son las mañaneras. Sin embargo, sigue siendo negado el espacio a las
madres, padres y familias buscadoras y a cientos de solicitantes más que exigen
atención a sus legítimas demandas.
Los ecos de la fiesta mundialista se diluyen y las imágenes de la presidenta que
acude rapidito y gustosamente al cierre del evento, muestra en su verdadera
dimensión el talante de aquella que en el monumento a la revolución arengó hasta
el éxtasis por la defensa de su macrocriminalidad frente al imperio. La misma
presidenta que, envuelta en la bandera de la soberanía bananera reclama no
injerencias frente a sus contubernios inconfesables, a costa de poner en
entredicho al país que dice gobernar. Ahora sonríe detrás del emperador y su
secuaz futbolero.
Con el presidente estadounidense a dos años de gobierno de la presidenta, las
conversaciones de Estado se han reducido a llamadas telefónicas o a eventos
donde se coincide por minutos; el desprecio es total, no solo en los comentarios
públicos que hace de ella, impropios de un emperador estadounidense, sino en los
hechos que definen la opinión del señor del norte al referirse a la mujer acorralada
que representa a México.
El mundial futbolero terminó y mientras la presidenta participaba feliz en la
clausura, en un estadio fuera de su país ese a l que reclama representar y al que
negó participación en su inicio por miedo a la rechifla, el golpe de la realidad nos
sacudió con su crudeza. El domingo se cerró el fin de semana de la temporada
mundialista con 133 asesinatos, misma jornada que dejo 1677 desapariciones de
personas de las cuales 856 siguen desaparecidas o no localizadas, mientras que
821 son personas localizadas, 794 personas localizadas con vida y 27 sin vida.
Las mentiras y los ocultamientos alrededor del mundial del futbol seguirán
saliendo y sin duda las iremos comentando.
DE LA BITÁCORA DE LA TÍA QUETA
Los requisitos para la revocación de mandato en Veracruz son directamente
proporcionales al miedo de quienes se dicen los verdaderos representantes del
pueblo. ¡Que patéticos!
