Sin tacto
Por Sergio González Levet
Decía ayer que los señalamientos contra las falsas afirmaciones de la presidenta
Claudia Sheinbaum en la llamada Mañanera del Pueblo han crecido entre la
opinión pública y hemos llegado a un estado de cosas en que la Cuarta
Transformación perdió toda credibilidad popular.
Los supuestos reporteros que participan todas las mañanas en el salón de
Tesorería del Palacio Nacional son designados a modo y hacen preguntas
cómodas, sembradas tan ostensiblemente que las leen desde sus celulares, a
donde les mandan ya escrita la versión de lo que deben decir. Y sin embargo,
nunca falta algún prietito en el arroz de la 4T y de pronto algún periodista real se
cuela y formula temas incómodos para Claudia, que prácticamente lo son todos
los que no incluyen elogios desmedidos a su persona, a sus acciones, a su
ideología y al movimiento que encabeza López Obrador en plan de patriarca
infalible.
La Presidenta ha ido aumentando el tono en contra de los periodistas, los
empresarios, las asociaciones y los afectados por su Gobierno que no doblan la
cerviz ante las incapacidades de su administración y sus exabruptos cada día más
insultantes y falsos.
Y, a contrapelo, la información sobre acciones del Gobierno de la República se
ha ido difuminando, junto con todo lo que tenga que ver con los señalamientos
sospechosistas de una relación con el crimen organizado.
La doctora Sheinbaum dejó de informar por completo y a cada pregunta sobre
temas álgidos responde con la misma cantaleta:
- “Sobre eso ya me manifesté hace algunos días”.
- “Eso le toca contestarlo a otra dependencia”.
- “Voy a ordenar que se investigue”.
- “Eso se ya se está investigando, y apenas haya alguna información, se las
haré saber”. - “Ésa no es una pregunta sino una provocación, y no voy a caer en ella”.
Desde hace dos meses, en La Mañanera del Pueblo la presidenta Sheinbaum
dejó de responder preguntas y solamente acepta las manifestaciones elogiosas de
los participantes comprados o las preguntas inducidas por los asesores de Jesús
Ramírez, que se convierten en una oportunidad de falsear hechos y realidades.
No informa nada y para nada, pero cómo miente y cómo insulta.
El diálogo de sordos en que convirtió AMLO a La Mañanera se terminó por
decantar en el monólogo de una ciega que no ve la realidad pavorosa que
padecemos los mexicanos.
Y como cada día es menos vista y menos creíble la conferencia de prensa de la
Sheinbaum, lo previsible es que termine por desaparecerla.
Al cabo que a ella nunca le ha gustado.
sglevet@gmail.com
