Punto de Vista
Filiberto Vargas Rodríguez
Prefacio.
La queja de Adolfo Ramírez Arana, el aún dirigente estatal del PRI, parecía un
grito en el desierto. Los voceros oficiosos de Morena lo utilizaron para hacer
“memes”. *** Que el dirigente de un alicaído partido político de oposición se queje
de que los pocos alcaldes conseguidos en las elecciones del año pasado estén
siendo “presionados” para brincar al partido en el poder, les sonó a muchos como
una buena oportunidad para hacer bromas. *** Sin embargo, detrás de esa queja
hay un señalamiento concreto que muy pocos quieren ver: se están generando
presiones políticas, económicas, jurídicas y hasta amenazas, para convencer a los
nuevos alcaldes, llegados con el patrocinio de algún partido opositor, para que de
manera “voluntaria” se acerquen al gobierno y acepten sumarse a su proyecto. ***
Pero no todos tomaron a broma lo expresado por el político priista. Fue el dirigente
de otra organización, Movimiento Ciudadano (MC), el que levantó la voz para
confirmar que, en efecto, los gobiernos emanados de Morena están tratando de
“piratear” alcaldes, por cualquier vía. *** El coordinador estatal de MC, Luis
Carbonell de la Hoz manifestó el respaldo total a sus alcaldes, “ante las recientes
presiones e intentos de intimidación ejercidos por el partido en el poder”. *** El
dirigente del partido naranja señaló que esas acciones no sólo representan un
ataque directo a la autonomía municipal, sino que son una falta de respeto a la
voluntad ciudadana. *** Dijo que, hoy por hoy, Movimiento Ciudadano se consolida
como la segunda fuerza electoral en el estado, posicionándose como la alternativa
real en la que los veracruzanos han depositado su confianza para transformar la
realidad política de la entidad. *** “Los ciudadanos nos otorgaron su confianza
para gobernarlos con honestidad y resultados. Esa confianza fue ganada en las
urnas, donde nos convertimos en la fuerza política con mayor crecimiento y la
opción preferida por los veracruzanos frente a la vieja política. No vamos a permitir
que, mediante el uso de instituciones o presiones políticas, el partido en el poder
pretenda desestabilizar el trabajo de quienes hoy dan la cara por su gente”. ***
Luis Carbonell subrayó que su partido se mantiene vigilante y unido ante cualquier
atropello que busque frenar el avance de los buenos gobiernos naranjas y a la vez
envió un mensaje de unidad a los ediles que han sido blanco de esas estrategias.
*** “A nuestros alcaldes les decimos con claridad: No están solos. Cuentan con
todo el respaldo de su dirigencia estatal y de nuestro coordinador nacional Jorge
Álvarez Maynez. Como la segunda fuerza política de Veracruz, tenemos la
responsabilidad de defender la democracia; no vamos a dar un paso atrás ni nos
vamos a doblar ante el autoritarismo”. *** No es, pues, un “cuento chino”. Tales
presiones existen y debe ser la sociedad civil la que se rebele contra esos intentos
de vulnerar su voluntad expresada en las urnas.
“A ver, yo ya me involucré. El día de ayer firmé el cambio del nuevo rector o
director, porque necesito meterme. Debe de haber orden, las escuelas son para
que nuestros jóvenes vayan a aprender, se les atienda, no son para otra cosa. Yo
tengo un compromiso mayúsculo con la educación y la presidenta todavía más,
entonces si hay personas que no nos ayudan como debe de ser, pues siempre
vamos a encontrar personas que sí están dispuestas y eso lo hicimos el día de
ayer, en la noche firmé”.
Era septiembre del 2025, en Minatitlán, Rocío Nahle informaba sobre el cambio de
rector en la Universidad Popular Autónoma de Veracruz (UPAV). Dejaba el cargo
Sergio Torres Mejía, quien apenas había llegado en enero de ese mismo año.
Es el mismo Sergio Torres Mejía que fue capturado la madrugada del pasado
sábado en Xalapa.
Un mes después de que Sergio Torres fuera destituido de la rectoría de la UPAV,
fue relevado su auxiliar administrativo, Víctor de Jesús Magaña León, quien
también fue detenido el sábado, por agentes de la Policía Ministerial, luego de ser
ubicado en Medellín de Bravo.
Horas más tarde de esos dos operativos simultáneos, se supo que también fue
detenida Frida Narayana Cortés Millán, exjefa del Departamento de Servicios
Financieros y exdirectora de Educación Superior de la UPAV.
La exservidora pública fue localizada por elementos de la Policía Ministerial en la
colonia Coapexpan, en Xalapa, cerca de las 9 de la noche del mismo sábado.
Al ser presentados ante un juez, los detenidos fueron notificados que se les
imputaban los delitos de peculado e incumplimiento de un deber legal. El juzgador
dispuso que les fuera aplicada la medida cautelar de prisión preventiva justificada
por un año.
Fue justamente durante la gestión de estos personajes que iniciaron las anomalías
administrativas en la UPAV. Los “asesores solidarios” protestaron porque sus
pagos no llegaban, mientras que los alumnos reclamaban que el pago de sus
cuotas no se reflejaba en el sistema.
A pesar del cambio en la rectoría y en el ámbito administrativo, las protestas
siguieron creciendo, hasta que, finalmente, la gobernadora Rocío Nahle anunció
reformas legales que transformaban el estatus de la UPAV, que se convirtió en un
Organismo Público Descentralizado (OPD), con presupuesto propio y adscrito a la
Secretaría de Educación de Veracruz (SEV).
Pero los problemas no acabaron ahí. El nuevo rector de la UPAV, Rodolfo Torres
Velázquez, despidió a 500 trabajadores, entre administrativos y directivos, con el
argumento de que la institución “no tiene recursos”.
El panorama que les pintó fue desolador:
“Estamos en una situación atípica o anormal, porque lo normal hubiera sido que
les hubieran pagado ayer y que hubieran abierto la posibilidad de una contratación
posterior, pero entendemos que eso no ha ocurrido (…) falsamente se les ha dicho
que Finanzas de la UPAV iba a resolver este problema, que ya teníamos una lista.
Eso tampoco va a ocurrir. Hay la genuina preocupación de ¿qué va a pasar hoy?
¿Les va a pagar la universidad? ¿Les va a contratar la universidad? Por desgracia
en lo inmediato la respuesta es no”.
Esta es una historia que todavía dará para muchos más capítulos.
Epílogo.
Lo que sucede en Veracruz me recuerda un juego que empezó siendo físico y más
tarde pasó a las máquinas digitales. Es conocido como “Whac-a-Mole” o “Golpea
al Topo”. *** El chiste del juego es que se deben golpear con un mazo topos que
emergen aleatoriamente de agujeros. El objetivo es golpear a los topos antes de
que se escondan. *** En un juego similar parece estar metida la policía de
Veracruz. De pronto, sin lógica evidente, le brotan hechos de violencia que
“calientan” distintas zonas de la entidad. *** Pueden surgir ejecuciones en el norte
(Álamo, Papantla, Tuxpan, Poza Rica), o puede ser en el sur (Coatzacoalcos,
Minatitlán, Acayucan, Sayula de Alemán), pero también se da en la zona de las
altas montañas (Córdoba, Orizaba, Fortin). *** Este fin de semana las alarmas se
encendieron en Juchique de Ferrer. La noche del sábado fue asesinado el
comandante de la Policía Municipal, Emigdio Galán, quien apenas llevaba dos
semanas al frente de esa corporación. *** Un comando armado llegó hasta su
rancho, en la comunidad de Xihuatlán y acabó con su vida. Esto sucede apenas
unos días después del ataque a un empresario, en el centro de la cabecera
municipal de Juchique de Ferrer. *** La tarde del jueves de la semana pasada, a
pocos metros de la comandancia de la Policía Municipal (donde desáchaba
Emigdio Galán), fue ejecutado el empresario Héctor Lordméndez Ortega, de
aproximadamente 38 años. *** Habitantes de aquella zona señalan que la
violencia es consecuencia del abandono que privó en ese municipio
