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Comunicado de Prensa
24 de septiembre de 2026
La Junta de Gobierno del Banco de México decidió mantener el objetivo para la Tasa de Interés
Interbancaria a un día en 6.50%.
En el tercer trimestre de 2026, la actividad económica global se habría expandido a un ritmo ligeramente
menor al del trimestre anterior. En varias de las principales economías avanzadas, la inflación general
repuntó recientemente debido en gran medida al alza en los precios de energéticos, mientras que la
subyacente exhibió persistencia. La Reserva Federal incrementó en 25 puntos base el rango de la tasa
de fondos federales en su reunión de septiembre. Los mercados financieros internacionales mostraron
volatilidad y los precios de las materias primas registraron aumentos generalizados. El dólar se apreció.
Las tasas de interés gubernamentales en Estados Unidos presentaron incrementos. Persiste
incertidumbre asociada con el conflicto en Medio Oriente y sus repercusiones.
Desde la pasada decisión de política monetaria, las tasas de interés de valores gubernamentales en
México se incrementaron en la mayoría de sus plazos y el peso mexicano presentó cierta volatilidad. En
el tercer trimestre de 2026, la economía habría moderado su ritmo de expansión. Se siguen previendo
condiciones de holgura a lo largo del horizonte de pronóstico y persisten riesgos a la baja para la
actividad económica.
Entre la primera quincena de julio y la primera de septiembre de 2026, la inflación general aumentó de
3.10 a 3.42% como resultado de un incremento en la inflación no subyacente. La subyacente continuó
disminuyendo de 3.95 a 3.79% en ese lapso. Las expectativas de inflación general para el cierre de
2026 se redujeron. Las de mayor plazo permanecieron estables en niveles por arriba de la meta.
Las previsiones para la inflación general se ajustaron a la baja para el tercer trimestre de 2026 debido a
niveles observados para la inflación no subyacente menores a los anticipados. Aquellos para la inflación
subyacente se modificaron ligeramente al alza para el tercer y cuarto trimestre de 2026. Se sigue
anticipando que la inflación general converja a la meta en el cuarto trimestre de 2027 (ver cuadro). Los
pronósticos están sujetos a diversos riesgos. Al alza: i) persistencia de la inflación subyacente; ii)
disrupciones por políticas comerciales o un impacto inflacionario de los conflictos geopolíticos; iii)
afectaciones climáticas; iv) presiones de costos; y v) una tendencia a la depreciación del peso mexicano.
A la baja: i) una actividad económica menor a la anticipada en México y/o Estados Unidos; ii) un menor
traspaso de aumentos en los costos; y iii) menores presiones por la apreciación que la moneda nacional
registra desde el año pasado. Se considera que el balance de riesgos respecto de la trayectoria prevista
para la inflación en el horizonte de pronóstico mantiene un sesgo al alza. Los cambios de política
económica por parte de la administración estadounidense y la posible prolongación de los conflictos
geopolíticos continúan añadiendo incertidumbre a las previsiones. Sus efectos podrían implicar
presiones sobre la inflación en ambos lados del balance.
La Junta de Gobierno evaluó el panorama inflacionario. Valoró el comportamiento del tipo de cambio,
que las economías de México y Estados Unidos atraviesan por etapas distintas del ciclo económico, la
ausencia de presiones de demanda en México y el grado de restricción monetaria implementado. Así,
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con la presencia de todos sus miembros, decidió por unanimidad mantener el objetivo para la Tasa de
Interés Interbancaria a un día en 6.50%.
Hacia delante, la Junta de Gobierno tomará sus decisiones considerando la continuación del proceso
desinflacionario y el comportamiento esperado de sus determinantes, incluyendo el traspaso del tipo de
cambio a los precios del consumidor, las condiciones de holgura y las expectativas de inflación. Dado
que las condiciones macroeconómicas en México son distintas a las de Estados Unidos, la política
monetaria no tendría que reaccionar de manera mecánica ante los ajustes previstos a la tasa de fondos
federales. El Banco Central reafirma su compromiso con su mandato prioritario y la necesidad de
perseverar en sus esfuerzos por consolidar un entorno de inflación baja y estable.
