OPOSICIÓN PARTIDARIA SIN FUTURO

Abr 16, 2026 | Columnas

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@LíneaCaliente

Por Edgar Hernández*

Mientras Morena -como lo ha hecho desde que llegó al poder- arranca con toda antelación los preparativos para las contiendas electorales 2027-2030, la oposición no muestra más que divisiones internas y ausencia de liderazgo, simplemente está dormida.

Salvo el Partido del Trabajo el resto -MC, PAN y PRI-se debaten en peleas intestinas, en preservar sus cuadros que son los mismos fracasados e irse por la comodidad de que “¡aun no son los tiempos!”.

Para Morena, sin embargo, los días apremian.

En los 212 municipios veracruzanos ya se observa al ejército de 10 mil “Servidores de la Nación”, que no son otros que chairos disfrazados de promotores del bienestar, alentando, advirtiendo y prometiendo futuros mejores.

Los de la tercera edad, los beneficiarios de los programas agrícolas y sociales y los padres de familia con hijos becarios están siendo aleccionados (y advertidos) de no escuchar cantos de sirena ni distraerse, así como estar preparados con esas jugosas bonificaciones el día de las elecciones que oscilan entre tres mil y 10 mil pesos por votante.

Ello sin contar que Morena es dueña del algoritmo en el INE – OPLE en donde desde el PREP suman millones en su favor sin que nadie chiste como sucedió en Veracruz en 2024 en donde le robaron un millón de votos a Pepe Yunes.

Así, el llamado Movimiento de Regeneración Nacional va con todo y por todo.

Van con la consigna de que si se aplica la Revocación del Mandato el año próximo, la ratificación el sufragante se mantenga incondicional en favor de Morena.

Ello al igual que para la elección legislativa, la de los municipios y, por supuesto, por el “gallo” o gallina -la que el “dedazo moreno” determine- para la gubernatura de Veracruz y la presidencial.

Mientras los paniaguados del lado opositor esperan, nada les apura.

Están dispuestos a seguir en la inmovilidad. Son los mismos de siempre que se ponen sus moños. Son esas dirigencias carroñeras que cómodamente siguen con la dinámica de conformarse con los escombros y en la rapiña aspirar a la una que dos posiciones plurinominales que les da el preservar el 3% de la votación para que no desaparezcan.

 ¡Y no más!

Teniendo el control de sus micro partidos y siendo beneficiarios de una diputación federal y otra local ¿qué más?, los eternos de siempre, también en la comodidad, en la espera, deshojando la margarita con la esperanza de que las dirigencias nacionales volteen a verlos.

Es el caso viejo PRI que no representa nada con el decadente “FOFO” -olvidé su nombre-, al igual que el PAN con sus pleitos internos y su dirigencia saliente a la espera que los Yunes del Estero volteen a verlos o que suceda el milagro y aparezca de la nada un líder como Arturo Castagné con revelaciones contra Morena que legitimen a los azules.

El caso de MC de Dante es aún más desesperante.

La enfermedad que tiene postrado al viejo líder dio lugar a que la chiquillada se le salga de control y se la pasen en el exhibicionismos y pendejadas y media donde hasta el chapopote los embarra.

Siendo Movimiento Ciudadano la disyuntiva histórica para lograr la alternancia y echar a Morena del poder vive, sin embargo, una seria etapa de desgaste intestino, exhibicionismo y novatez descuidando lo más importante. Echa por la borda lo ganado en las municipales 2025 y la misma presidencial del 2024, donde alcanzó niveles electorales no vistos en su historia.

Acaso por ello se dice que MC podría ganar la gubernatura solo si postula al fundador de Morena, Manuel Huerta, socio de Yunes Linares y aliado del más cercano a López Obrador, Adán Augusto López Hernández.

Para el Partido Verde el panorama se observa sin problemas.

El hijo de Fidel, Javier, no será más que eso, el hijo de un legendario padre, un joven que carece de oficio, maña y liderazgo. Así, para el Verde la única forma de conservar el registro y sus limosnas electorales, seguirán si se mantiene de rodillas al poder. Javier Herrera Borunda ni será candidato a gobernador, ni alcalde de Nopaltepec actualmente bajo control del Bola #8.

Finalmente, al Partido del Trabajo -el PT- que decidió romper las ataduras de partido morralla al ver en serio riesgo su desaparición es el que mejor raja le ha sacado a la indisciplina.

Ha puesto en apuros a Sheinbaum con la Reforma Electoral y el “Plan B” y ha obtenido plazas electorales municipales que jamás imaginó.

El PT parte del axioma de que el escenario electoral es entre candidatos, no entre partidos y que la gente ya no vota por siglas, sino por personas, por trayectorias y por resultados. Seguirá por el camino del chantaje y por encima del PRI, hoy en quinto lugar en la preferencia electoral y en cualquier suspiro con serias posibilidades de desaparecer.

Morena, por tanto, va en caballo de hacienda.

Faltan cuatro años para la gubernamental en Veracruz y, dividido y todo, habrá de pasarle como al PRI de sus grandes momentos, llegará a un acuerdo entre sus tribus para seguir en el poder.

Ellos dicen que por 80 años.

¿Será?

Tiempo al tiempo.

*Premio Nacional de Periodismo